Incluso aunque sus familias no sean cristianas, los niños saben que para un porcentaje importante de los chilenos la Navidad se trata de celebrar "el nacimiento de Jesús… y también el de Isaac Newton", dice Martín Stvorić (8). "La Navidad es como la versión cristiana de las festividades romanas (saturnales) o el festival de invierno de los nórdicos (yule). Pero además de decorar árboles y comer jamón, los nórdicos detenían las guerras, había un sentido detrás", señala con elocuencia Antonio Alvear (12).

Y es que en medio de la vorágine de compras y preparativos que ya está en proceso, los niños tienen clarísima la película: lo realmente importante de la celebración navideña no son las cosas, sino los momentos y experiencias. "Yo ese día celebro poder estar con mi familia, porque hay muchos niños que no tienen familia. Sin tener con quién compartir ese día, la fiesta no tiene mucho sentido, es fome", asegura Sofía Miranda (10).

El verdadero regalo, sostiene Blanca García, directora del espacio educativo Crianza en Flor, es el encuentro y los ritos que vinculan a las familias (ver recuadro). "Los adultos debemos centrarnos en estar disponibles en tiempo y ganas para los niños, oírlos, conocerlos, hacer cosas con ellos, disfrutar de su compañía. Es tan simple, y los adultos muchas veces no queremos verlo", explica.

"Siempre están todos tan ocupados y en Navidad podemos pasarla juntos, es entretenido ver sus caras de asombro cuando abren obsequios que no esperaban recibir", indica Paz Aguilar, de 12 años. "Y bueno, sí, también me gustan los regalos, tengo que admitirlo", agrega.

Y es que no se trata de desechar los regalos, no teman. Según Camila Melin, creadora del blog "Mamá educadora", la gran tarea de los padres es educar a los hijos en el verdadero sentido de esta fecha, que independiente de las creencias religiosas debería ser algo más universal: entregar amor y compartir y reunirnos con nuestros seres queridos. En ese contexto, "los regalos no tienen necesariamente que ser cosas materiales, pueden ser experiencias significativas que expresen nuestro cariño o incluso cosas que hagamos nosotros mismos y manifiesten ese afecto", dice.

Rituales hay tantos, por supuesto, como familias existen. A Sofía le gusta salir en el auto de sus papás a mirar las casas decoradas y escoger las más lindas. Antonio dice que disfruta jugar en el patio cuando todo está tranquilo y silencioso, porque Navidad es una fiesta de paz, no como el 18. Constanza Arriagada (9) cuenta que en su casa todos se disfrazan de Viejo Pascuero y actúan como él para entregar los regalos.

Y en tu familia: ¿Qué hacen para Navidad? ¿Qué ritual te gustaría instaurar este año?

Ideas para una Navidad con sentido

• Crear (recortar, dibujar, pintar) tarjetas navideñas en familia para enviar a seres queridos.

• Preparar/inventar alguna receta navideña todos juntos, que incluso puede ser un buen regalo. El clásico: ¡Galletas de jengibre!

• Seleccionar juguetes para donar a otros niños y así fomentar la solidaridad en la familia.

• Jugar al amigo secreto en la familia, lo que puede ayudar a promover la austeridad, porque todos reciben solo un regalo.

• Establecer un ritual familiar: ver una película de Navidad, decorar o cocinar juntos, salir de picnic, etc. Lo que cada familia disfrute más.