Una investigación para verificar si la relación sentimental que mantiene la jueza Gladys Villablanca y el abogado Carlos Quezada, pudo haber influido en las decisiones adoptadas por la magistrada en el llamado caso ADN que lleva adelante la Corte de Apelaciones de San Miguel.

Así lo confirmó ayer el vocero de la Corte Suprema, Milton Juica, quien hizo ver que "cuando una de las partes cree que uno de los jueces no tiene la imparcialidad que la ley exige, ellos tienen herramientas muy eficaces para impedir su participación a través de las implicancias o las recusaciones (...)  entiendo que la Corte de Apelaciones respectiva está haciendo una investigación sobre la materia y esperaremos el desarrollo de ésta", sostuvo ayer el supremo.

El llamado caso ADN estalló el 2008, cuando se detectó que un suplemento alimenticio fabricado por la empresa por B. Braun Medical, contenía menos potasio que el declarado en la etiqueta del producto. Por este hecho, la autoridad sanitaria presentó una querella contra el laboratorio. La Fiscalía investiga que este defecto habría ocasionado la muerte de 14 personas y producido graves daños en otras 30. La plana mayor de la firma está formalizada por el delito de daño a la salud.

En marzo de este año, los ejecutivos investigados y la fiscalía llegaron a un acuerdo para la realización de un juicio abreviado. En la instancia los imputados iban a admitir responsabilidad y comprometerse a pagar US$ 4 millones de dólares a las familias de las víctimas. La fiscalía, por su parte, pediría cinco años de cárcel para los involucrados. El abogado querellante, Carlos Quezada, representante de algunos de los afectados, se opuso al acuerdo argumentando que las penas debían ser más altas. La jueza Gladys Villablanca, actual pareja de Quezada, ratificó el rechazo al procedimiento abreviado y determinó que la causa debería finalizar en un juicio oral.

PRESENTACION
Recién la semana pasada se hizo público que la jueza y Quezada tenían una relación, que viven juntos y que la magistrada tiene cuatro meses de embarazo. Por esta razón tres de los imputados del caso, Roberto Oetiker, Ezzio Olivieri y Egon Hoffmann, presentaron ayer una solicitud ante la Corte de Apelaciones de San Miguel para que se investigue si a la fecha de la realización de la audiencia, el abogado y la jueza ya mantenían una relación sentimental.

De ser efectivo, los imputados piden la anulación de la audiencia donde la magistrada rechazó la posibilidad de un juicio abreviado.

Además, anunciaron la presentación de una querella por el delito de prevaricación por no dar a conocer la relación que mantenía con una de las partes y haber adoptado una decisión judicial. El escrito está patrocinado por los abogados Luis Ortiz Quiroga y Cristián Muga.

Ayer, la presidenta de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Lya Cabello sostuvo que la situación de la magistrada será analizada por el pleno de ministros el lunes.
Fuentes judiciales dijeron que la jueza Villablanca informó a sus superiores que la relación con el abogado comenzó con posterioridad a la audiencia.

Ayer, cercanos a la magistrada y al abogado señalaron estar tranquilos y que esperan que la denuncia de los imputados se investigue a fondo. Ambos han negado todo tipo de irregularidad. Gustavo Reyes, hijastro de Roberto Oetiker, uno de los ejecutivos del laboratorio indagado por el caso, dijo ayer que "esperamos que se investigue a fondo y se despejen todas las dudas".