Es el animal más temido, algunos pueden matar con el sólo golpe de su cola, otros se comen a sus hermanos antes de nacer e incluso son capaces de comerse un oso polar. Pero también existen los "híbridos" como una mula y los que saben caminar. Conoce las curiosidades que no sabes de los tiburones.

PUEDEN MATAR A COLETAZOS

El tiburón zorro (Alopias pelagicus), un escualo de 3 metros de largo que habita las aguas del Índico y el Pacífico, exhibe una eficaz estrategia de caza que le permite obtener varias piezas de un solo intento. El animal aturde y mata a sus presas con su larga cola, que utiliza como si fuera un látigo, a una velocidad de 24 metros por segundo. Con un golpetazo semejante, sus víctimas -sardinas u otros pequeños peces- mueren o quedan tan atontadas que son incapaces de escapar de las intenciones del depredador.

EL MAS GRANDE Y TEMIBLE

El megalodón fue el tiburón más grande que haya existido jamás. Podía llegar a medir 20 metros y pesar 100 toneladas. Considerado el mayor depredador marino de todos los tiempos, vivió en las aguas de todos los océanos desde hace 20 millones de años (en el Mioceno) hasta hace 2 millones de años (Plioceno). Por el tipo de dientes que poseía sabemos que se alimentaba de grandes presas, como ballenas, delfines, focas u otros mamíferos marinos; también consumía grandes peces y tortugas.

DEVORA A SUS HERMANOS ANTES DE NACER

Los embriones de tiburón toro (Carcharias taurus, 2,5 metros de longitud) se canibalizan entre ellos, de forma que el mayor se come a todos sus hermanos menos a uno, los únicos que finalmente llegan a nacer. Los científicos creen que esta "carnicería" dentro del útero es una estrategia competitiva con la que los machos tratan de asegurar su paternidad. De esta forma, solo los genes de un padre siguen siendo dominantes aunque las hembras se apareen con múltiples parejas. Al final, el macho perdedor solo ha proporcionado, sin quererlo, alimentos para el hijo del macho rival. Además, los bebés que nacen tienen un metro de longitud, más grandes que los de otras especies de tiburones, lo que aumenta sus posibilidades de supervivencia.

SON CAPACES DE TRAGARSE UN OSO POLAR

El tiburón de Groenlandia (Somniosus microcefalus), vive en el norte del Océano Atlántico y el Glaciar Ártico (alrededor de las costas de Groenlandia e Islandia). Es una de las especies más grandes de esta familia -alcanza hasta siete metros de longitud- y puede nadar a profundidades abisales. Se alimenta principalmente de peces, calamares y mamíferos marinos como focas y morsas, incluso de osos polares. Científicos que han examinado los estómagos de algunos ejemplares han encontrado sus huesos.

APRENDEN DE LOS MAS LISTOS

Los tiburones limón (Negaprion brevirostris) aprenden de sus congéneres más avanzados. Un grupo de investigadores entrenó a unos escualos para que realizaran una tarea. Una vez aprendida, los reunieron con ejemplares que no habían recibido indicación alguna. Desde el primer momento, observaron cómo los "no entrenados" mostraban mucho interés en el comportamiento de los otros. "Cuando un tiburón comienza a nadar en círculo y de manera agitada al alimentarse es frecuente que el resto de individuos comience a hacer lo mismo muy rápidamente. Los tiburones migran grandes distancias y tal vez por eso el aprendizaje juega un papel en su contexto social", señala Tristan Guttridge, de la Universidad de Miami.

EL PRIMER TIBURON HIBRIDO DE MUNDO

Científicos hallaron en aguas de Australia los primeros tiburones híbridos del mundo. Genéticamente podría compararse a las mulas, descendientes de los caballos y los burros. Sin embargo, a diferencia de estos equinos, los escualos híbridos australianos pueden procrear.

La apariencia física de un tiburón híbrido es similar a la de sus progenitores, pero tiene "marcas genéticas" o diferencias en el número de vértebras y en el tamaño. Si bien se conoce poco sobre las características de los tiburones híbridos, lo que sí han confirmado los científicos es que son capaces de nadar en aguas más frías, lo que supone una expansión en el rango de la tolerancia de estos animales a la temperatura.

EL TIBURON CICLOPE

La foto es real y fue publicada por National Geographic. Se trata de un extraño feto de tiburón de unos 56 centímetros de largo, descubierto en las entrañas de su madre tras ser capturada por unos pescadores en aguas del Golfo de California. El feto tiene un solo ojo gigantesco en la parte delantera de su cabeza por una condición congénita llamada ciclopía, que se produce en varias especies animales, incluyendo los seres humanos. Los investigadores creen que no son capaces de sobrevivir mucho tiempo en la naturaleza.

TIBURONES QUE CAMINAN

Existen varias especies de tiburones "caminantes". La última, el Hemiscyllium Halmahera, ha sido descubierto frente a la costa de la remota isla de Halmahera, en Indonesia. El inofensivo escualo de 68 cm de longitud consigue avanzar en contacto con el fondo marino gracias al movimiento de sus aletas como remos. Esta actividad podría ser una adaptación a la vida en los arrecifes de coral, para poder colarse entre las grietas en busca de refugio o de comida, como pequeños peces e invertebrados. Otras muchas extrañas especies de peces también parecen caminar, como el pez sapo.

VEN EL MUNDO EN BLANCO Y NEGRO

Los tiburones son incapaces de distinguir los colores, según un estudio realizado por investigadores australianos. Ven el mundo en tonos grises, y quizás algunos atisban el verde. La visión monocromática es muy rara entre las especies terrestres, porque el color es una herramienta para la supervivencia en estos hábitats. Sin embargo, es menos importante en el medio marino, donde los colores son filtrados en las profundidades y la supervivencia depende más de distinguir los contrastes, para determinar si una forma en la penumbra es una presa o un depredador.

¿QUE HACER SI ATACA UN TIBURON?

Evitar el ataque de un tiburón empieza por escoger muy bien el lugar donde uno quiere darse un chapuzón. Nada de bañarse en sus santuarios, los lugares plagados de bancos de peces u otras presas de las que se alimentan. Tampoco hay que hacerlo al amanecer ni al atardecer, cuando ellos comen. Es conveniente nadar en grupo, para aparentar ser un animal grande que le imponga. Y, desde luego, no se debe entrar en el agua con una herida sangrante que despierte sus instintos.

Otro buen consejo es nadar en aguas claras, en las que puedas ver sin problemas todo lo que se mueve a tu alrededor y no llevarte desagradables sorpresas. Si te pones un traje de neopreno, que sea discreto; los brillos pueden hacerte pasar por un pez. Si estás buceando, no subas a la superficie y mantente a la misma altura del tiburón o por debajo (sí, es fácil decirlo). En la superficie, es mejor conservar la sangre fría y quedarse quieto y tranquilo, sin chapotear. La intención es pasar desapercibido. Si el ataque es inminente, un buen golpe en los ojos o en la nariz pueden hacerle desistir y regresar por donde ha venido.

FUENTE: abc.es