En los días de celebración que se aproximan, "de manera general, la gente come como si el mundo se fuera a acabar", señala la nutricionista de la U. Iberoamericana de Ciencias y Tecnología, Yasna Muñoz. De hecho, la subsecretaria de Salud Pública (S), Lorna Luco, dice  que "en Fiestas Patrias llegamos a consumir, algunas veces, alimentos que están vinculados a nuestras tradiciones y que son bastante apetitosos, pero que nos pueden hacer ingerir hasta 4.700 calorías diarias".

Esto, pues sólo un almuerzo dieciochero suele estar compuesto por una empanada, un choripán, asado, ensalada, vino y postre, entre otras cosas, lo que suma al menos 1.500 calorías (ver ejemplo), mientras que al día, un adulto debe comer, en promedio, 1.800 calorías.

La nutricionista agrega que, debido a que como este año la celebración de Fiestas Patrias se extenderá por más días que lo acostumbrado, se podrán subir desde dos a cuatro kilos, por lo que recomienda "variar la alimentación" durante la semana y "no comer todo lo que se suele en estas fechas en un solo día".

Mónica Araya, nutricionista de la U. Autónoma, agrega que lo ideal es que "se celebre" con los alimentos típicos sólo el 18 y el 19 y en los otros días se coman, por ejemplo, pescados, mariscos e incluso, sólo vegetales.

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La subsecretaria (S) Luco indica que una primera sugerencia es que "no mezclemos la empanada con el choripán", y que cada día se elija una de estas alternativas.

En el caso del asado, se recomienda que la carne se acompañe de ensaladas verdes, las cuales son ricas en fibras, según las especialistas consultadas.

Además, la nutricionista de la U. Iberoamericana hace un llamado a evitar los hidratos de carbono, como papas, arroz o fideos y preferir "los condimentos naturales como orégano, cilantro, perejil, laurel para las comidas, en reemplazo de la mostaza, la mayonesa, ketchup, de alto contenido en calorías".

En cuanto al postre, Mónica Araya propone que éste sea una fruta en vez de mote con huesillo, por ejemplo,  o de algo más elaborado. También sugiere que éste  se coma una hora o dos horas después del almuerzo. Y agrega que "son los agregados los que hacen que se engorde en estas fechas. Normalmente, uno puede comer todos los días una porción de carne con ensalada, pero no siempre le agrega un pisco sour, una copa de vino, una empanada, un postre... Eso es lo que hay que ir variando".

En el caso de los niños, Muñoz recomienda que "no coman longanizas ni vienesas", pues "son embutidos y aportan sólo grasas y calorías y además que tienen mucho sodio y grasas saturadas. En cuanto al asado, es mejor que coman carnes blancas"