La decisión del gobierno de poner fin al sistema de monitoreo de las redes sociales fue valorada hoy por parlamentarios de la oposición.

La determinación habría sido adoptada por el ministro secretario general de Gobierno, Andrés Chadwick, a dos días de haber llegado al gabinete, en reemplazo de Ena von Baer.

Al respecto, el senador PS Pedro Muñoz -quien recurrió a la Contraloría para impugnar el sistema adoptado por el gobierno- sostuvo que "las opiniones políticas son datos sensibles y no se pueden registrar en caso alguno".

"El Ejecutivo ha echado pié atrás a una mala idea y a un contrato ilegal que vulneraba los derechos ciudadanos, transgrediendo la ley de protección de datos personales y afectando gravemente las garantías individuales", comentó el parlamentario socialista.
 
Asimismo, dijo que el mecanismo de monitoreo "no era una encuesta o una percepción del parecer de la ciudadanía, como se quiso hacer pasar, sino que era sencillamente la creación de un registro de opiniones políticas, prohibido por la ley y, por tanto, era evidente que sería reparado por la Contraloría".

Por su parte, el diputado PPD Ramón Farías dijo que "nos alegramos que Chadwick, con un espíritu de mayor transparencia y quizás más democrático, haya decidido poner fin a un sistema que consistía en una especie de persecución a los ciudadanos".

Junto con la polémica que suscitó el sistema tanto en las redes sociales como a nivel parlamentario, el Consejo de Transparencia emplazó hace unos días a la Segegob para que aclarara los alcances del sistema, tras una petición de algunos parlamentarios opositores.