El cantante español, Plácido Domingo, participará en la centésima temporada lírica veraniega de la Arena de Verona en 2013, como director artístico honorario.

El tenor de 71 años, hizo su debut justamente en este recinto en 1969, en el rol de Calaf en la Turandot de Giacomo Puccini y desde entonces frecuentó en numerosas oportunidades el majestuoso coliseo al aire libre veronés.

"En mi debut en 1969 también canté en el Don Carlo de Verdi, al año siguiente fui el Caballero des Grieux en la Manon Lescaut de Puccini y en 1974 fui Cavaradossi en Tosca donde me hicieron bisar en todas las funciones la famosa aria 'E lucean le stelle'", señaló el tenor.

"Este es un lugar mágico donde uno tiene que ser un atleta, debido al escenario inmenso y al público que parece rodearte", contó el artista al diario italiano La Repubblica en una entrevista.

Este año, Domingo se presentará en Verona sólo como director de orquesta en Aida de Gianfranco De Bosio, inspirada en el espectáculo inaugural del teatro en 1913 y que fue creada en 1982 habiendo sido repuesta nada menos que 17 veces.

Pero en el 2013 sus roles serán múltiples. Además de director artístico honorario y programador, cantará en Nabucco de Giuseppe Verdi y en un recital con orquesta, todo suyo, bajo la batuta de Daniel Harding y dirigirá Rigoletto, también de Verdi, y un concierto con los vencedores del concurso Operalia, por él creado hace veinte años.

El espectáculo inaugural de la temporada del Centenario, en junio del 2013, será también Aida, pero esta vez con una nueva versión escénica del mítico grupo teatral catalán La Fura dels bals.

El reconocido cantante lírico lleva la cuenta aproximada de las funciones en las que ha cantado (3.600 aproximadamente) y dirigido (alrededor de 500) y dice que si bien cada vez más a menudo le toca dirigir, igual sigue cantando pues admirablemente conserva una voz que incluso le permite empezar a medirse con el difícil repertorio wagneriano.
 
Domingo está orgulloso de que la Arena de Verona lo haya convocado como director artístico honorario. Asimismo, confiesa que es Aida la ópera con la que más se siente identificado y que su sueño es dirigirla en la Scala de Milán.

"Es una recompensa por los muchos años en los que frecuenté este coliseo, el  más grande de Italia después del de Roma" contó al medio italiano.