LA PREGUNTA:

Mi pololo es súper celoso. Es la primera vez que estoy con una persona así y me he dado cuenta de que yo también me pongo tóxica y lo empiezo a celar de vuelta, de picada y por la rabia que me da cuando descubro que está intentando controlarme. ¿Puede cambiar una persona celosa? ¿Cómo establecer límites dentro de lo que puede causar celos o no? ¿Qué se puede ceder y cuándo es demasiado? ¿Es posible tener y mejorar una relación con una persona muy celosa?

Isabel, 33 años

LA RESPUESTA:

Es complejo referirse a los celos, pues por mucho tiempo se les ha normalizado como parte del amor con esta idea de que ‘no te quiere perder’, lo que da espacio a conductas que podrían escalar rápidamente a la violencia. “Hay una concepción socio cultural histórica que nos ha hecho pensar que los celos son algo positivo y en realidad no es así. Eso no quiere decir que los celos sean algo tóxico y negativo, pero sí creo necesario deconstruir la idea de que los celos son un buen indicador, antes se decía un poco eso. Yo creo que hay otras cosas más sanas que te invitan a cuidar tu relación y que te hacen sentir querida o deseada”, plantea la psicóloga y terapeuta sexual Florencia Grebe (@sobresexo.cl)

Los celos en sí son una respuesta emocional normal que aparece cuando hay sensación de inseguridad, falta de confianza con uno mismo o con la pareja. Los celos buscan proteger lo que considero que está bajo amenaza, lo que creo que puedo perder o que puede fallar, por ejemplo. Pretender no sentir celos es una utopía, porque es parte de una emoción natural. (La situación) se vuelve complicada cuando no logro reconocer esa emoción y, por ende, no soy consciente de por qué me pasa. Esto es negativo porque me lleva a actuar desde los celos”, asegura la terapeuta.

Reconocer patrones negativos

La psicóloga alerta sobre dos aspectos dentro de la pregunta de nuestra lectora: “que ella diga que es ‘súper’ celoso y cuando menciona de lo tóxico. Ella está dando cuenta de que percibe patrones negativos, como el celar de vuelta ante la reacción inicial de celos del otro. Y aparece la rabia y emociones más difíciles de controlar, que a cualquiera de los dos los puede llevar a actuar de una manera más impulsiva. Si bien los celos son una emoción normal, es problemático que se relacionen con una sensación de posesividad y creer que, como el otro me pertenece, voy a hacer cosas para hacérselo saber y para sentirme segura o seguro en la relación. Así vamos escalando en distintos índices de violencia justificados por los celos. Por eso los celos son tan peligrosos, porque a partir de esta emoción se puede llegar a un nivel absolutamente violento”.

¿Puede cambiar una persona celosa?

Los cambios siempre son posibles, en la medida que la persona celosa sea capaz de hacer un trabajo personal y terapéutico para identificar la raíz de este sentir, que seguramente tendrá que ver con los vínculos en su infancia o problemas de autoestima, por ejemplo. “Al descubrir por qué una persona maneja mal sus celos o las inseguridades en pareja tiene una posibilidad de sanarlo. No es que una persona pueda cambiar sin ningún esfuerzo y que esos celos desaparezcan de la nada, se requiere de una ayuda terapéutica y conversarlo en pareja, siempre y cuando exista una sensación de seguridad y confianza, puedes preguntar: ¿qué te hace sentir cuando yo hago esto? ¿Qué es lo que te da miedo? Si en este caso, la lectora, no se sintiera segura de entablar una conversación, probablemente esté en una relación tóxica de la cual se tiene que salir”, recomienda Florencia.

Cuando se identifica la causa de los celos, ambas partes pueden establecer límites para llegar a un entendimiento sin dejar de ser uno mismo, estableciendo señales de seguridad como acompañar, escuchar y tranquilizar los miedos que surjan de parte de los dos. “Aquí hay una sensación de inseguridad en ambos. Una parte siente que lo pueden dejar y la otra siente que esos celos pueden hacerle daño. Por ejemplo, si yo soy pareja de alguien que tiene una historia de infidelidad pasada, hay algo de lo que yo me puedo hacer cargo, que es brindarle la seguridad, que sepa que estoy con él porque lo quiero, etc. Pero hay otra cosa de la cual él se tiene que hacer cargo, de sanar su herida, de comprender que no todas las mujeres son iguales o lo que sea que le corresponda”, enfatiza la especialista.

¿Cuándo es demasiado?

“En términos generales, cuando los celos de la otra persona no me permiten ser quien soy o relacionarme con otros pares de una manera que a mí me hace sentido o vestirme de una forma que me acomoda. Cuando esto me empieza a limitar mi forma de vivir y me hace sentir mal, triste, enrabiada, etc., es un indicador de que los celos se están volviendo problemáticos. Es posible lograr una relación sana con una persona trabajada, pero si alguien tiene celos problemáticos no va a conducir a una relación sana. Una relación tóxica incluye patrones de control, de violencia, etc. Es muy difícil sostener una relación saludable cuando una de las dos personas se siente excesivamente celosa, insegura o con muy baja confianza, con miedo de perder al otro. Es muy importante que esa persona haga ese trabajo personal terapéutico para entender de dónde vienen esas emociones, para desde ahí, autorregularse. ¿Qué me activa los celos? ¿Cómo puedo manejarlo mejor? Se pueden aprender técnicas para manejar el impulso, la rabia y formas de encontrar la seguridad en uno y en otros. Pero se debe reconocer que tener celos excesivos no solo es problemático para el otro sino para mí también”, concluye la terapeuta.