Paula 1121. Sábado 11 de mayo 2013.

La apitoxina es un poderoso veneno que se utiliza para tratar enfermedades articulares. La industria cosmética ha puesto sus ojos en esta sustancia que estimula la circulación, tensa y renueva las células de la piel. No por nada ha sido nombrada como la tendencia de belleza número uno de este año.

Utilizado desde tiempos milenarios en la apiterapia, procedimiento que consiste en propinar pinchazos de las abejas para que inyecten su veneno en diferentes puntos del cuerpo y de esta forma tratar enfermedades como artritis, artrosis y esclerosis múltiple, entre muchas otras, este compuesto está llamando cada vez más la atención de la industria cosmética que lo ha incorporado en cremas y sérums que tendrían la capacidad de tensar y retardar el envejecimiento.

Las industrias cosméticas de Nueva Zelanda e Inglaterra han sido las pioneras en su uso y la multinacional JWT, experta en hacer predicciones de mercado, nombró a la apitoxina como "la tendencia de belleza número uno de 2013".

"El veneno de abejas tiene proteínas con propiedades anestésicas, antiinflamatorias y antibacterianas. En cosmética, hay estudios que destacan la acción de las hialuronidasas, enzimas con propiedades irrigantes, que degradan los nódulos de grasa, estimulando la circulación, lo que la hace ideal para combatir la celulitis y promover la regeneración celular de la piel", afirma el apiterapeuta formado en la Sociedad de Apiterapia de Japón, Jorge Contador. (www.apitel.cl)

Fórmulas con apitoxina

En Nueva Zelanda: destacan las marcas Abeeco (www.beevenommask.com), favorita de Kate Middleton –quien usó una máscara de esta firma antes de la boda real– y Manuka Doctor (www.manukadr.co.nz), que, además, contiene miel de manuka, un arbusto endógeno cuya miel es utilizada desde hace siglos por el pueblo maori por su alto poder medicinal.

En Inglaterra: elegida de Angelina Jolie, Kate Moss y Sienna Miller, Rodial, cuenta con su línea Bee Venom, un concentrado de veneno de abejas que, además, incluye sangre de dragón –savia de un árbol africano–, sustituto natural de la toxina botulínica. Hay crema hidratante, sérum y contorno de ojos. www.rodial.co.uk

Aunque el mercado es aún incipiente, en Puerto Varas el apiterapeuta Hugo Moraga elabora cremas a pedido (www.lapicadelaabeja.cl). Jorge Contador, quien hace años fabrica ungüentos con apitoxina para uso terapéutico, lanzará en junio su crema Proteína de abeja Apitel, para combatir la celulitis (www.apitoxina.cl).