Este domingo, sea cual sea el resultado del plebiscito, se cierra al menos un capítulo del proceso constitucional. De ser aprobado el texto propuesto por la convención, comenzará un complejo período de implementación; de ser rechazado, llegará el momento de tomar decisiones de cómo avanzar en un camino de cambio constitucional sobre cuya necesidad de continuación existe un consenso prácticamente transversal. En cualquiera de los dos casos, es probable que las lecciones sobre las reglas con las que operó la convención que terminó su trabajo el 4 de julio sirvan de base para futuros acuerdos políticos, ya sea para una eventual nueva convención o para otros órganos.

Aunque también recibió críticas, el mecanismo de la paridad de género ha sido evaluado como uno de los grandes avances de la convención. Para algunas expertas, fue clave también en un resultado que nadie daba por sentado: una constitución con enfoque feminista ¿Qué significa esto en la práctica? ¿Cómo preservar esa característica en una eventual nueva propuesta en caso de rechazarse la actual? Sobre esto conversamos hoy en El Café Diario con Pamela Figueroa, investigadora de la Universidad de Santiago y coordinadora académica del Observatorio Nueva Constitución.