25 años de Sojourner, el rover que demostró que se podía conducir en Marte

Imagen del rover.

Gracias a su misión, abrió el camino para que cada nave de este tipo desde entonces realice verdaderas exploraciones terrestres en el planeta rojo.




Se cumplen 25 años del despliegue en Marte de Sojourner, el primer vehículo autónomo con ruedas de la Nasa en recorrer otro planeta, y que sirvió como base para los rovers que hoy circulan en el planeta rojo.

Aunque en 1976 las misiones Viking 1 y 2, de la Agencia Espacial, ya habían llevado vehículos de aterrizaje a Marte, no fue sino hasta 1997 que el primer rover llegó a recorrer el planeta. Con seis ruedas y el tamaño de un microondas, Sojourner abrió el camino para Spirit y Opportunity (2004), Curiosity (2012) y el actual Perseverance (2021).

El robot explorador, parte de la misión Pathfinder, llegó a Marte el 4 de julio de 1997 utilizando un sistema de aterrizaje de bolsa de aire y un diseño innovador de pétalos, que se han utilizado desde entonces en varias encarnaciones para aterrizar otros rovers en aquel planeta.

Fue diseñado para una misión de 7 soles, pero estuvo activo durante 83 soles (85 días terrestres). Contaba con cámaras frontales, traseras, paneles solares y hardware para realizar varios experimentos científicos, tomar fotografías y medidas químicas, atmosféricas y de otro tipo.

Aniversario que también conmemoró en su cuenta de Twitter, Perseverance, el robot explorador de la NASA que actualmente se encuentra en Marte, donde señaló que “Sojourner demostró que podíamos conducir en Marte” y que gracias a su misión, “cada rover desde entonces ha realizado verdaderas exploraciones terrestres”.

El nombre del robot, es un homenaje a Sojourner Truth, una abolicionista y activista por los derechos de la mujer estadounidense, y su lugar de aterrizaje fue bautizado Estación memorial Carl Sagan en homenaje a uno de los más firmes defensores de enviar misiones a Marte.

Luego de recorrer unos 100 metros hasta su última comunicación el 27 de septiembre de 1997, el robot de 11.5 kilos de peso, envió a casa junto a su plataforma, 2.300 millones de bits de información. Los cuales incluyeron más de 16.500 imágenes del módulo de aterrizaje y 550 imágenes del rover, así como más de 15 análisis químicos de las rocas y el suelo y montones de datos sobre los vientos y otros factores meteorológicos.

Misión Pathfinder

Pathfinder fue la primera misión de la Nasa en posarse exitosamente a Marte en casi 20 años, y tardó siete meses en hacerlo.

Diseñada para demostrar un método de bajo costo para llevar un conjunto de instrumentos científicos al planeta, su aterrizaje no fue de una forma tradicional (con retrocohetes hasta llegar a la superficie), sino que rebotó en su lugar de aterrizaje, amortiguado por bolsas de aire gigantes.

El aterrizador llevaba un par de cámaras estéreo con las se buscaba obtener imágenes de su entorno y de Sojourner. También, llevaba a bordo la estación meteorológica ASI/MET (paquete de instrumentos de estructura atmosférica/meteorología).

Sojourner, NASA

Sojourner, por su parte, llevaba dos cámaras monocromas en la parte frontal y una a color en la parte trasera, así como un espectrómetro que le permitía estudiar la composición de las rocas o del suelo contra las que lo colocaba. Asimismo, incluía unos sensores en una de sus ruedas para medir lo abrasivo que era el suelo y otro en la parte superior para medir la pérdida de eficacia de sus paneles solares debido a la acumulación de polvo.

Los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por los instrumentos científicos de esta misión, tanto del módulo de aterrizaje como del rover, sugirieron que Marte en algún momento de su pasado fue cálido y húmedo, algo que fue corroborado por otras misiones que le siguieron.

La icónica tierra de color óxido de Marte es ahora el hogar de varias misiones activas de la NASA , puestas en marcha por el aterrizaje de Pathfinder hace 25 años.

Lea también en Qué Pasa:

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.

El animal habría nadado más de 160 kilómetros alejándose de su hábitat en el mar Ártico. Por el momento, las autoridades estudian si deberían devolverla al mar o mantenerla en un tanque de agua hasta que se recupere.