La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) está trabajando en un nuevo plan para brindarle seguridad a todos los espectadores que asistan a los estadios a lo largo del país.

Para ello, se ha reunido con autoridades gubernamentales, judiciales, parlamentarias, los clubes y sus proveedores, en búsqueda de acuerdos y nuevas directrices que terminen de una buena vez con la violencia en los recintos deportivos. Y si bien ya se trabaja en varias medidas concretas (crear un registro nacional de hinchas, cámaras que entreguen un perfil biométrico y guardias especializados, entre otras), también se está realizando una investigación que busca poner fin al acceso que puedan tener las barrasbravas al fútbol chileno.

Es que el ente rector pretende responder a una pregunta que hace rato da vueltas en el fútbol chileno: ¿Cómo las barras bravas obtienen entradas para los partidos, ya sea de local o visita, si supuestamente éstas son sorteadas de forma aleatoria entre quienes desean comprarlas en las ticketeras especializadas contratadas con ese fin?

“Llevamos meses investigando cómo adquieren las entradas estos hinchas indeseables y ya estamos terminando dicho estudio, por lo que veremos si hay vínculos con los clubes y lo haremos público prontamente”, anunció Pablo Milad en la sede de Quilín.

¿Qué pasa si se comprueba relación con las barrasbravas?

De comprobarse esto último, el Código de Procedimiento y Penalidades del fútbol chileno es claro en su artículo 66 bis: “el club perderá 10 puntos de los acumulados en el campeonato que disputa a la ocurrencia del ilícito”.

¿Por qué no caerían a la B automáticamente? Dicha sanción sólo aplica en caso de reincidencia y los dirigentes tienen penas distintas. Por ejemplo, si algún alto mando es encontrado culpable será inhabilitado por 10 años y si buscaba perjudicar a la ANFP o a una institución asociada, es castigado de por vida. En tanto, si es un funcionario, debe ser despedido o el club tiene que pagar dos mil unidades de fomento.

También hay sanciones para los jugadores y miembros del cuerpo técnico. De comprobarse que alguno regala entradas a los integrantes de las barras bravas, serán suspendidos por 10 encuentros de manera inmediata. Eso sí, siempre y cuando la ANFP denuncie hechos que hayan ocurrido dentro de un plazo “de quince días corridos desde la ocurrencia de los hechos aprobado con dos tercios de su Directorio”.

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