Colo Colo necesitaba dejar atrás días muy aciagos. Un clima convulsionado, la indisciplina de Brayan Cortés, muchas lesiones y castigos varios. El más reciente, uno de la Conmenbol por “marketing de emboscada”. Todo eso era imperioso botar frente a Audax Italiano en un desierto estadio Monumental, clausurado para el público. Sufrió innecesariamente, pero logró quedarse con una victoria por 2-1.

Los dirigidos de Gustavo Quinteros salieron con muchas ganas de sacarse el más momento. Los primeros 15 minutos fueron muy buenos, ya que se generaron situaciones claras. Sin ir más lejos, Leonardo Gil tuvo tres. En las dos primeras perdió el duelo con el arquero itálico Tomás Ahumada, pero la tercera fue la vencida para el volante, quien apareció destapado para cabecear un excelente centro de Bruno Gutiérrez y abrir la cuenta a los 12′.

El equipo de Luca Marcogiuseppe sintió el golpe. El circuito entre Marcelo Díaz. Matías Sepúlveda y Michael Fuentes se vio constantemente interrumpido por la presión ejercida por los albos. Aun así, este último tuvo el empate, con un remate que dio en el vertical y salió de la cancha tras un muy buen pivoteo de Gonzalo Sosa en el minuto 31.

A los 40′, los albos comenzaron a definir el partido. El árbitro José Cabero fue invitado amablemente a revisar las cámaras del VAR por una mano de Carlos Labrín tras un cabezazo de Maximiliano Falcón. Tras analizar correctamente la jugada, que ningún había percibido ni mucho menos reclamado, cobró el lanzamiento penal que Carlos Palacios cambió por gol tras una sutil y efectiva ejecución al lado contrario al que eligió Ahumada.

Lesiones, apagones y suspenso

Pero la alegría de los albos se vio contrastada apenas un minuto después con la lesión muscular de Gil. El autor del primer tanto sintió una molestia y debió abandonar por presunto desgarro. La cara del argentino nacionalizado chileno lo decía todo: un semblante muy apesadumbrado al momento de abandonar la cancha.

Las huestes floridanas tampoco lo pasaron bien en cuanto a lesiones, ya que poco después de la salida del Colo fue el turno de Marcelo Díaz, quien se apretó y pidió la sustitución. El cambio se realizó tras el descanso, pues el árbitro decidió mandar a camarines a los jugadores antes de que se consumiera el tiempo de adición, para así optimizar los minutos tras un apagón en las torres de iluminación.

Así, al regreso del descanso, el réferi reanudó con un pique a tierra los poco menos dos minutos restantes, para luego realizar el cambio de lado y dar inicio a la segunda fracción.

Y si de cambios se trata, los audinos mutaron a una línea de tres en el fondo para liberar a los laterales y adelantar el equipo en busca de un descuento. Además, Marcogiuseppe apostó por la velocidad del paraguayo Luis Riveros para meterle presión a Bruno Gutiérrez. Sin embargo, la carencia de profundidad en el ataque le permitió tener una noche tranquila a la zaga del Cacique.

La tranquilidad del resultado le permitió a Gustavo Quinteros probar más fórmulas en ataque. Mandó a la cancha a Leandro Benegas y Darío Lezcano. Este último volvía a jugar después de un mes.

De todos modos la intensidad del primer tiempo se fue perdiendo y con el paso de los minutos Audax siguió luchando por un descuento. A los 76′, un cabezazo de Riveros pasó muy cerca del travesaño del arco de Fernando de Paul.

A pesar de lo poco que generaron, los itálicos igualmente se las ingeniaron para complicar al Cacique. A los 87′, Gonzalo Sosa aprovechó la única que tuvo y no perdonó ante la salida de De Paul.

Innecesariamente los albos terminaron defendiéndose con una cuota no menor de nerviosismo, ya que se les perdió el balón y dejaron que se les viniera encima el cuadro visitante. Y pudieron empatar, pero Cabero optó por no cobrar una mano en el área de Bouzat, dando por terminado el encuentro, desatando la ira audina.

Pese al sufrimiento, Colo Colo logró una victoria que lo deja a un punto del líder Cobresal, cumpliendo el objetivo de no alejarse de la zona alta del Torneo Nacional, la gran meta de esta temporada, más allá de competir en la Copa Libertadores. Además, el resultado le permite descomprimir el ambiente y sumar buenas energías tras momentos difíciles.

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