Poco más de dos años con pérdidas consecutivas en todos los trimestres. Ese fue el récord que anotaron las isapres entre enero de 2021 y marzo de este año. Pero después de nueve trimestres seguidos de mermas, en los tres meses terminados en junio de este año consiguieron ganancias por primera vez. Y ahora, al cierre de septiembre, nuevamente lograron números azules.

Eso es lo que revelan las cifras que consolidan las isapres en sus estados financieros a septiembre: en el acumulado del año, sin considerar a isapre Esencial, la industria marca ganancias por $13.154 millones. Esto se compara con las pérdidas por $126.571 millones que anotaron las seis isapres en igual periodo de 2022.

Ese registro ocurre porque si bien en el primer trimestre las isapres perdieron $2.153 millones, en el segundo trimestre consiguieron utilidades por $13.254 millones, mientras que en el tercer trimestre las ganancias fueron por $2.053 millones. Todo eso sin considerar a Esencial, isapre que pertenece a la Corporación Chileno Alemana de Beneficencia (CCAB), controladores de Clínica Alemana, y que inició operaciones recién el año pasado.

Estas utilidades que acumulan las isapres a septiembre equivale al 4,6% de las pérdidas sumadas que tuvieron al cierre de los últimos dos años ($284 mil millones), y ocurre principalmente por los mayores ingresos que han conseguido tras el alza del precio GES que hicieron las aseguradoras en octubre del año pasado. Sin embargo, eso debería cambiar pronto dado el fallo de la Corte Suprema que anuló dicho incremento, sentencia que, si todo sigue igual, pronto debería comenzar a aplicarse.

En todo caso, según el informe que elaboraron los expertos de la instancia técnica que trabajó al alero de la Comisión de Salud del Senado, en el marco de la ley corta de isapres que ingresó el gobierno para poner en marcha el fallo de la Corte Suprema sobre tabla de factores, el resultado a junio, que ya mostraba ganancias, no sería un escenario de mucho optimismo para el sector, ya que en el documento los técnicos advirtieron que “el equilibrio alcanzado es una condición aún precaria y que se deteriorará en el contexto de la implementación de los fallos” sobre tabla de factores y GES.

Desde la industria apuntan a lo mismo. La Asociación de Isapres comenta que “la cifra muestra un equilibrio precario y dispar, en un sector cuya viabilidad está fuertemente amenazada por la falta de certezas jurídicas y la modalidad en que se implementarán las dos sentencias pendientes de la Corte Suprema que, según la comisión técnica que convocó la Comisión de Salud del Senado, podrían generar una caída en los ingresos del 22,8%, arriesgando las coberturas de los beneficiarios y la estabilidad del sistema de salud completo, lo cual hace imprescindible generar medidas que impidan una crisis sanitaria”.

Por isapre

Aunque la industria logró números azules en el total, de todas maneras, hay dos isapres que siguen con pérdidas. Banmédica tuvo mermas por $5.236 millones en el tercer trimestre, por lo que en el acumulado a septiembre sus números rojos alcanzan los $9.265 millones. Eso sí, esto se compara con las pérdidas por $33.846 millones que a septiembre de 2022 anotaba la isapre controlada por Empresas Banmédica, de la estadounidense United Health Group.

La otra isapre que registró pérdidas en el trimestre terminado en septiembre fue Cruz Blanca, con $4.379 millones, de esta manera acumula una merma por $5.055 en lo que va del año. Esto se traduce en una reducción de las pérdidas si se compara con las mermas por $44.873 millones que a septiembre de 2022 marcaba la isapre del grupo inglés Bupa.

En la vereda opuesta se ubicó Consalud, llevándose el podio de las utilidades, más que triplicando las ganancias de la isapre que le sigue en el acumulado del año, y sumando más utilidades que todo el resto de las aseguradoras. Esto, porque en lo que va de 2023, la isapre controlada por Inversiones La Construcción (ILC), brazo de inversiones de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), anota ganancias por $17.658 millones, tras conseguir $6.750 millones en el tercer trimestre. Un gran repunte si se compara con las pérdidas por $38.545 millones que registraba a septiembre de 2022.

Le siguió Nueva Masvida, con utilidades por $5.154 millones en lo que va de 2023, ya que consiguió $993 millones en el tercer trimestre. La isapre controlada por Nexus había obtenido ganancias por $2.823 millones a septiembre de 2022.

A continuación, se posicionó Colmena con ganancias por $3.141 millones a septiembre luego de haber conseguido $3.113 millones en el tercer trimestre. Esto se compara con las pérdidas por $14.060 millones que a septiembre tenía la isapre controlada por una alianza de LarrainVial con Bethia, el holding que encabeza Carlos Heller, cuya familia es accionista de Falabella.

Más atrás se ubicó Vida Tres, con un resultado de $1.521 millones al noveno mes del año, tras ganar $643 millones en el tercer trimestre. La isapre controlada por Empresas Banmédica no registró grandes cambios versus los $1.930 millones que ganó a septiembre de 2022.

Lo que explica el resultado

En total, los ingresos de actividades ordinarias de la industria subieron 13% a septiembre en comparación con igual periodo del año anterior, totalizando $2.927.022 millones al noveno mes. Estos ingresos consideran principalmente la cotización legal del 7% de las remuneraciones imponibles que aportan los afiliados, así como las cotizaciones adicionales voluntarias, incluyendo ingresos GES y no GES.

Gran parte de esa subida en ingresos se explica por el último incremento del precio GES, pero según el informe de los técnicos, cuando las aseguradoras empiecen a aplicar el fallo de la Suprema que anuló dicha alza, el impacto en los ingresos operacionales mensuales de la industria será una baja promedio de 12,7%. Las isapres deberían comenzar a aplicar pronto el fallo si nada cambia en lo inmediato, dado que el máximo tribunal le cerró la puerta a los últimos recursos que interpusieron para intentar anular la sentencia.

Pero bajo el escenario que la industria tuvo hasta septiembre, los ingresos al tercer trimestre alcanzaron para cubrir los $2.646.608 millones que desembolsaron las isapres para pagar las prestaciones de salud de sus afiliados y los gastos en Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL, licencias médicas), ya que el costo de ventas subió 3,9% a septiembre versus igual lapso de 2022. Esto ocurrió porque si bien los costos por prestaciones de salud subieron 12,7% a $2.025.674 millones, el gasto en SIL cayó 14,5% a $622.222 millones.

Eso sí, los gastos de administración subieron 11,6% a $290.084 millones, lo que se explicaría en parte por el pago de finiquitos frente a la reducción de dotación que han hecho, y el incremento del IPC. Restando estos últimos dos ítems (costo de ventas y gastos de administración) a los ingresos de actividades ordinarias, las isapres se quedan con un balance negativo de $9.670 millones en el acumulado del año, pero al incorporar en la ecuación otros ítems de ingresos y gastos, terminan en números azules en el total.

Esencial

La isapre más nueva del sistema, Esencial, acumuló pérdidas por $3.570 millones a septiembre, ya que en el tercer trimestre sumó mermas por $1.403 millones. Esto responde a que si bien al tercer trimestre registró ingresos por actividades ordinarias por $17.249 millones, su costo de ventas alcanzó los $15.722 millones, y sus gastos de administración sumaron $7.501 millones.