Hace frío. Fue un día largo, pero por fortuna, ya llegaste a tu hogar. Estás feliz porque la temperatura está tan baja que lo que estabas soñando despierto en el trabajo era precisamente eso: llegar a tu pieza, prender la estufa, ponerte el pijama y decidir qué ver en el streaming. Prendes el calientacamas y te sientes dichoso entre tu mantas y almohadas. Era todo lo que necesitabas.

En estos días de invierno un buen pijama puede ayudarte a pasar las noches más abrigado y calentito. Según estudios, pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo. Visto así, invertir en una buena prenda que sea cómoda y útil para pasar las noches, en especial las frías, tiene todo el sentido del mundo.

¿Pero cómo elegir el más abrigado, duradero y agradable? Existen algunos atributos que puedes tomar en cuenta al minuto de la compra. Lo importante es informarse para no tomar decisiones solo basándose en el diseño.

Según el tipo de tela

Algodón

Esta fibra es suave y respirable. Al ser un material fluido, se amolda fácilmente al cuerpo, sin esa rigidez que pueden tener algunas hebras sintéticas. Al ser hebras fuertes, las prendas de algodón que son bien cuidadas pueden durar muchos años, por lo que a pesar de su valor, el que en ocasiones puede ser elevado, la mayoría de las veces vale la pena la inversión.

El detalle: al ser un material transpirable, no retiene el calor. Si estamos buscando pijamas que nos contengan, el ideal es preferir esta materialidad cuando las temperaturas estén más agradables, es decir, tipo primavera-verano.

Si el algodón es combinado con hebras sintéticas, ahí sí puede ser una buena opción para el invierno, por ejemplo, los pijamas térmicos, que suelen ser confeccionados con hebras de algodón y poliéster. Esta mezcla es, sin dudas, una mezcla ganadora cuando te encuentras en lugares con más frío.

Pijama largo Women’Secret 100% algodón orgánico

$23.990 enWomen' Secret

Poliéster

La mayoría de nuestra ropa, si leemos sus etiquetas, tiene algún porcentaje de poliéster (la manera coloquial de decirle al tereftalato de polietileno). Incluso, muchas prendas hoy son confeccionadas al cien por ciento por esta popular fibra sintética, conocida por ser duradera y resistente. Inventado por químicos británicos, se popularizó durante los setentas por ser un material económico para la confección de todo tipo de ropas. Al ser una fibra menos respirable, la convierte en una acertada opción para esos días fríos. Si bien no es conocida por ser suave, existen métodos y tratamientos para lograr mayor comodidad.

Set pijama largo Lounge 95% poliéster, 5% elastano

$36.990 enLounge

Franela

Suave y cálida: así se podría definir a la franela, un tejido suelto muy característico para zonas frías y montañosas. Si bien antes estaba confeccionada por medio de hilo peinado o lana cardada, actualmente se le fabrica con lana, algodón y hebras sintéticas. Su icónica suavidad proviene de un proceso de cepillado especial conocido como “napping”.

Los orígenes de la franela se remontan a fines del siglo XVII en Gales, explican en Masterclass, cuando los trabajadores textiles galeses comenzaron a usar la lana de oveja sobrante para crear una tela cómoda, cálida y que absorbiera la humedad. Fue así como las camisas de franela originales se convirtieron rápidamente en el uniforme de trabajo para los granjeros galeses. La conquista de la franela se extendió hasta Inglaterra y Francia, convirtiéndose en el textil insigne de la clase trabajadora durante la Revolución Industrial.

Su auge en la cultura pop fue en la década de 1990, cuando las bandas de grunge comenzaron a incorporar camisas de franela en sus atuendos. En estos días, es un textil que acompaña tanto a personas outdoor como a aquellos que buscan lucir un look más alternativo. La franela es versátil, transpirable, pero a su vez abrigadora. Como pijama, sin dudas es una excelente opción para esta temporada de otoño/invierno.

Pantalón de pijama de franela Aerie (50% algodón, 45% rayón)

$19.990 enParis

Lana

Entre los mayores atributos de la lana figuran la conservación del calor, su durabilidad y su versatilidad, ya que se puede tejer tanto en telas pesadas y gruesas como en otras livianas y suaves.

La lana puede obtenerse por medio de ovejas, cabras, conejos o camellos, entre los animales más comunes. En total son nueve los tipos de lanas que más se confeccionan en la industria textil: alpaca, angora, cachemira, merino, mohair, melton, cordero, camello y shetland.

¿Qué pasa con los pijamas? Si bien este es un textil muy cálido, es probable que con él sudes mucho mientras duermas ,porque las hebras están muy tullidas, de manera que no permiten mucha circulación. Aunque para personas friolentas, o lugares sin calefacción y muy helados, será muy útil.

Pijama Rossignol de lana merino

$52.990 enDafiti

Seda

La seda es una fibra natural producida por los insectos como material para sus nidos y capullos. Está hecha principalmente de una proteína llamada fibroína y es conocida por su brillo y suavidad como material.

También es resistente, elástico y absorbente, puesto a que maneja bien la humedad en las prendas de vestir. Entre los insectos que producen la seda figuran las abejas melíferas, los escarabajos, las hormigas tejedoras y el gusano de la seda, por nombrar a los más comunes.

La seda también es un material versátil, puesto que puedes encontrar vestidos elegantes, tapicería o sábanas. Los pijamas de seda entregan calidez en periodos de frío, y frescura en los días calurosos. Lo que puede dificultar su uso es el lavado, ya que la gran mayoría no puede ser puesto en la lavadora. Es un material delicado y costoso, por lo que si quieres que la prenda tenga alta durabilidad debes lavar según indique la etiqueta del producto o enviarlo a la tintorería.

Pijama Lunna mixto (seda y algodón pima)

$69.990 enLunna

Polar

Esta fibra sintética es la favorita de varios por ser muy térmica, asequible y suave (al menos al principio). Usualmente, esta tela se crea a partir de poliéster, fibras que se tejen en un tejido ligero y luego se cepillan, para ayudar a que aumenten de volumen. A veces se incorporan otras fibras naturales como lana, cáñamo o rayón, para crear una textura más agradable.

Este textil no solo es cálido y duradero, sino que también es resistente a la humedad. Es más liviano que la lana, además de asequible, por lo que la ha reemplazado en varias ocasiones.

Si bien es una tela respirable, genera harta estática, por lo que puede atraer pelusas y pelos de mascotas, además de generar reacciones en quienes tengan la piel sensible. Es una buena opción de pijama si es que no tienes inconveniente con ese último punto.

Pijama de micropolar Baziano Comfy

$21.990 enParis

Satín o satén

Conocida por ser una tela suave y brillante, el saín se usa a menudo para vestidos elegantes. Una de sus principales características es que tiene una superficie suave y brillante en un lado, en contraste de una más opaca por el otro. Este es el resultado de la técnica de tejido satinado.

El satén tiene sus orígenes en la China medieval, cuando se fabricaba exclusivamente con seda. El tejido se originó en la ciudad portuaria de Quanzhou, que se llamaba Zaitun en árabe medieval. Es de ahí que proviene su nombre, aseguran en Masterclass. Además existen distintas telas derivadas de ella como el Charmeuse, la Mesalina, el polysatin, entre otros tipos.

Dado que el tejido es flexible y suave, el satén se suele usar para la ropa de cama, como sábanas y fundas, además de pijamas. Es durable y tiende a arrugarse muy poco. Es una tela que te mantiene fresco cuando las temperaturas suben, por lo que es una excelente alternativa en estaciones más cálidas. Sin embargo, por lo general estos pijamas contienen cierto porcentaje de poliéster, por lo que en invierno también resultan útiles.

Pijama de satín H&M

$14.990 enH & M

Otros consejos

Talla

Aquí hay que seguir la regla de la comodidad: debe ser lo suficientemente holgado para que no te sientas apretado mientras duermes, de lo contrario no permitirá que te muevas ni que te estires. Incluso, si te queda muy ajustado puede romperse. La idea es que puedas moverte con facilidad durante el sueño, para así estar lo más cómodo posible.

Eso sí, debes procurar que sea del ancho necesario, puesto a que si se excede se va a subir o caer durante toda la noche, lo que puede significar que no descanses de la mejor forma.

Tener pijamas de distintos textiles

En la variedad puedes encontrar la comodidad máxima, de acuerdo a las distintas épocas y temperaturas del año. De esta manera tendrás a la mano la solución a tus problemas y podrás ir cambiando cada vez que quieras.

Cada cuánto lavar

A pesar de que esta es una prenda que usas solo en tu casa y para dormir (o flojear), hay que tener en cuenta que los aceites corporales naturales, la transpiración, las células muertas de la piel, las bacterias y los productos para el cuidado del cuerpo (como la loción corporal) pueden acumularse en tu pijama. Por lo que si los usas durante muchas noches seguidas, puede causarte problemas en la piel o irritación, además de empezar a oler mal.

Según indican expertos en Real Simple, esta prenda debe lavarse cada tres o cuatro días, aunque eso puede prolongarse si es que nos duchamos por las noches.

“Si usas el pijama para dormir y te lo sacas apenas te levantes por la mañana, probablemente puedas salirte con la tuya un par de veces antes de que los aceites corporales naturales, la transpiración y las bacterias comienzan a acumularse en la tela, que son los elementos que provocar el mal olor”, declara en el artículo Gwen Whiting, co-fundadora de The Laundress. Sin embargo, si eres de los que en invierno se queda en pijama buena parte del día, “deberías lavarlo más seguido”.

En caso de que no quieras seguir estas reglas, la mejor forma de chequear el momento propicio para echarlo a la ropa sucia es usar tu olfato y tacto: si sientes mal olor o si el textil perdió suavidad, es momento de ponerlo en la lavadora y usar otro.


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 8 de julio de 2022. Los valores y su disponibilidad pueden cambiar.