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Foto: Marcelo Segura[/caption]

María Teresa Ruiz (73), Premio Nacional de Ciencias Exactas : "Dedicarme a la astronomía"

Cuando tomé la decisión, parecía una apuesta temeraria, porque prácticamente no había nada de esta disciplina en Chile. Algo había escuchado en un curso del profesor Claudio Anguita sobre los observatorios extranjeros que estaban instalándose en Chile y que esto iba a ir in crescendo, pero en ese momento eran promesas nomás. Y yo confié.

Yo estudiaba en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile y quería ser ingeniero químico. Fui a una práctica de verano en el Cerro Calán, porque se estaba abriendo una licenciatura en astronomía, y a un grupo chico nos mandaron a Cerro Tololo en La Serena. La verdad es que fui a esa práctica arrancando de otras opciones que me parecían menos atractivas. Y una noche me di cuenta de que yo, a pesar de ser tan curiosa, nunca me había hecho preguntas sobre el cielo. Ahí, en una noche perfectamente oscura, sin luna ni luces de ciudad, parada en la cumbre del Tololo, quedé impresionada con la Vía Láctea. "Esto es lo que quiero hacer. Es demasiado interesante y no sé nada. Voy a ponerle todo el talento del mundo para ser astrónoma".

Mis papás me preguntaban si me iba a dedicar a hacer el horóscopo, pero no me importaba. Nadie entendía si la astronomía era ciencia o era algo más esotérico y con la perseverancia y la convicción de que esto era algo interesante y que podía hacer un aporte, fui la primera en recibirme de licenciada en Astronomía en Chile, en agosto de 1971.

A veces me hacían dudar. Muchas veces sentí que a lo mejor me había dado un gustito en ser astrónoma y que con mis mismos talentos y tal vez menos esfuerzo pude tener una profesión más tradicional y, desde un comienzo, con un ingreso mejor, que me hubiera permitido estar más segura. Los lujos no me interesan, pero sí me preocupé cuando fui mamá y pensaba cómo lo haría si a mi hijo le pasaba algo porque la salud, entonces y ahora, era bastante cara. Por suerte no ocurrió nada.

Lo mejor de ser astrónoma es que el universo tiene millones de secretos y cosas por descubrir. Cada vez que logras robarle un secreto a la naturaleza, te encuentras con 10 más. La astronomía es una ciencia bien generosa porque hay temas para todos los talentos, todos caben. La mejor inversión de la vida es hacer lo que a uno le encanta. Veo el resultado final super positivo. Me siento más que reconocida y querida por la gente, por los niños que me escriben cartas. Ese cariño es la mejor demostración de que valió la pena.

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Buddy Richard

Foto: AgenciaUno

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Buddy Richard (76), cantante: "Hice el primer concierto verdadero que hubo en Chile"

Hice el primer concierto verdadero que hubo en Chile, el 28 de noviembre de 1969 en el Teatro Astor, que ya no existe. Era el más importante centro de eventos después del Municipal. Cuando el Municipal estaba ocupado, la sinfónica y la filarmónica tocaban ahí los domingos y actuaban artistas grandes de Europa. Yo busqué darle un giro importante a mi estrategia disquera y de giras, que era muy buena pero no era muy seria. Quise hacer eso, así es que hice un concierto que no se había hecho, con una orquesta en el escenario, y me resultó muy bien y le di un impulso muy fuerte a mi carrera.

Digamos que me puse pantalones largos como artista. Ya no era un cantante playero. De disquera era siempre, todos los discos pegaban, pero con ese concierto se puso más seria la cosa.

Muchos artistas hablan del concepto "concierto", pero para mí un concierto tiene que tener arriba del escenario a 40 músicos. Eso es un concierto. Las bandas dicen "tenemos concierto en tal parte", pero tocan ellos y son tres o cuatro músicos. Yo también lo hago, pero para mí eso es un show. He estado en el Festival de Viña del Mar varias veces, me han dado las antorchas, las gaviotas, he cantado en un montón de lugares, pero mi mejor concierto fue en el Teatro Astor, porque lanzó mi carrera.

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Jaime Fillol

Foto: Mario Téllez[/caption]

Jaime Fillol (73), ex tenista: "Ganarme el cariño y el respeto de la gente"

Creo que lo más significativo que hice fue ganarme el cariño y respeto de muchos chilenos y amigos extranjeros, tanto en relación con el tenis como con mi trabajo. La gente me quiere, me saluda, le gusta estar conmigo, "don Jaime, pase por aquí, yo lo atiendo", me dicen habitualmente.

Esto es algo que se fue dando nomás, no fue una meta o un logro que me haya propuesto, como lo era entrenar para ganar un campeonato. Creo que es el resultado de la vida de cada uno; en mi caso sólo puedo decir que siempre me he esforzado, como mucha gente lo hace, pero yo tuve la suerte de que lo que hice salía en la televisión o en las noticias, tenía resonancia. Hay gente que hace lo mismo todos los santos días, pero no se le reconoce porque no tiene la difusión que tuve yo. Me tocó esa suerte y eso me provoca mucho agradecimiento y alegría.

Para mí, ser querido y valorado vale mucho más que triunfar en un torneo o ser número uno, porque la vida es todo el recorrido, no es sólo un momento.

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Pía Barros

Foto: Mario Téllez

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Pía Barros (63), escritora: "Lo mejor que he logrado es El lugar del otro"

Uno siempre le echa la culpa al último. Uno siempre cree que el más reciente es lo mejor que ha hecho, porque en general tú vas progresando mientras vas haciendo cosas. Realmente pienso que lo mejor que he logrado es el libro El lugar del otro (2010). El resto dice que en realidad es Los que sobran (2002), pero yo creo que no. Es el mejor porque trata de un tema que me interesaba. Todo lo que ocurre ahí es sobre los hijos, sobre ser madre y ser parte de la gente que padeció en vivo y en directo la dictadura.

Tiene que ver con la idea de cómo los hijos tienen que sobrevivir y vivir acarreando memorias que, en el fondo, no les pertenecen. Y ese es el tema que cruza todo y tiene que ver con estas memorias prestadas y obligadas con las que lidiamos en países como el nuestro, sobre todo en el Cono Sur. Nosotros obligamos a los hijos; de algún modo los tenemos viviendo con una memoria y haciéndose cargo de una memoria de la cual no fueron parte. Es eso.

Además, soy feminista y eso me hace tener otra agudeza. Hay cosas que me encantaría disfrazarlas de alguna manera, pero creo que la escritura siempre es quitarte los disfraces. El lugar del otro es un libro que a mí me importa mucho, precisamente porque es memoria, y feminismo que subyace en el texto. Me gusta ese libro porque no es un feminismo insultante, feliz y demandante, sino más bien muy desgarrado.

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Luis Alarcón

Foto: Mario Téllez

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Luis Alarcón (89), actor: "Haber elegido esta profesión"

Más que una obra en particular, lo mejor fue haber optado por esta profesión, porque me ha permitido hacer lo que a mí me gusta, desarrollarme armónicamente en la vida y gozar de mi trabajo y de las otras cosas que tiene la vida, como la familia o el amor.

Yo elegí esto a los 22 años cuando una polola me invitó al teatro. Hasta ahí no sabía qué iba a hacer de mi vida, pero cuando vi La muerte de un vendedor, de Arthur Miller, en el Teatro Municipal por la compañía de Teatro Experimental de la Universidad de Chile, elegí ser actor en ese instante.

Desde mi más tierna infancia fui muy aficionado al cine y había visto algunas obras de teatro en Puerto Natales, la ciudad donde nací, de compañías que llegaban que no eran de gran calidad, pero cuando vi esta obra con una escenografía maravillosa y con grandes actores, me fascinó y me identifiqué con lo que estaba pasando en el escenario.

Mi abuelo fue actor; mi abuela, bailarina; mi padre era administrador de un frigorífico en Puerto Natales, pero participaba en las actividades artísticas del pueblo. Era fotógrafo profesional y fue el primero en realizar documentales en la zona de Magallanes. Tenía ancestros artistas y esa obra fue la chispa que encendió la hoguera. Tuve que ver un montaje de calidad para darme me cuenta que esa era mi familia. Decidí ser actor y no me he retractado.

Yo repaso mi vida de vez en cuando, que está asociada con mi oficio, y me felicito y me siento un privilegiado. Hice una linda carrera.

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Cecilia Pantoja

Foto: Laura Campos

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Cecilia Pantoja (75), cantante: "Mi mejor interpretación fue 'Plegaria a un labrador'"

Más que mejor canción, prefiero hablar de la mejor interpretación que he realizado, que fue "Plegaria a un labrador" de Víctor Jara. Creo que, además, ha sido la mejor orquestación que he logrado y no pude ni podría volver a hacer una parecida, porque fue con arreglos musicales realmente muy buenos y uno de los que más me han marcado.

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Ramón Latorre

Foto: Dedvi Missene

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Ramón Latorre (77), bioquímico y Premio Nacional de Ciencias: "Descubrir las puertas de la percepción"

Ocurrió cuando hacía mi posdoctorado en Estados Unidos a principios de los 70. En el laboratorio tratábamos de entender cómo los estímulos del medioambiente se transformaban en señales eléctricas leídas por el sistema nervioso. Tenía que haber una puerta de la percepción, algo que le diga al sistema nervioso que lo que está viendo es un árbol o una flor, y que luego eso se traduzca en una señal eléctrica que viaja por todas tus neuronas para decirte lo que está pasando y cómo tienes que reaccionar.

Pero ¿dónde estaban esas compuertas y cómo funcionaban? Mi contribución fue haber identificado esas compuertas, que son proteínas que están en la membrana celular -que es la frontera entre el medio externo y el medio interno de la célula- y haber desentrañado qué hacían esas proteínas cuando llega el estímulo.

Seguí trabajando con esas proteínas durante toda mi vida, porque me enamoré de ellas. Uno tiene una esposa que ama y esas moléculas fueron como un amante que no puede dejar. Años después, acá en Chile, logramos describir cómo funcionan los receptores de temperatura, que determinan por qué te gusta el vino blanco más frío y el tinto más calentito, lo que también se debe a unas proteínas.

Esas proteínas son receptores de un componente activo que se llama capsaicina. Entonces, cuando comes ají, el sistema nervioso te dice que sientes calor, y también se activan con el mentol y por eso sientes frío. ¿Quién iba a pensar que teníamos receptores de temperatura con características tan definidas? Esa investigación tuvo gran recepción en la comunidad científica.