Patricio Blanca está en el centro de las miradas. El juez fue quien validó la inexistente conquista de David Escalante en el partido entre Cobreloa y Santiago Wanderers, un cobro que solo viene a profundizar las críticas sobre el referato chileno, en un momento álgido que, sin ir más lejos, significó la salida de Javier Castrilli de la Comisión de Árbitros. El transandino, precisamente, había resuelto el despido de Blanca por su bajo rendimiento.

El árbitro del choque entre loínos y porteños intenta explicar la decisión, de cuya responsabilidad principal se desliga. “El asistente es el que señala el gol. Desde mi posición no puedo evaluar si entra o no. Lo miré y el me indica que el balón entró: es el procedimiento que debo hacer por las reglas del juego. Después veo las imágenes y es de no creer”, manifiesta, ajustándose al procedimiento que se sigue en las jugadas de esta naturaleza, a Deportes 13.

El escándalo es tal que hasta Elías Figueroa reprochó la actuación referil, a través de su cuenta en Twitter. “Los tres puntos deberían ser para Wanderers”, manifiesta el histórico capitán de la Roja.

El VAR

Blanca reconoce que mantuvo una conversación con el asistente que lo indujo a la equivocación, aunque declinó detallar el contenido del diálogo. “Eso queda en la interna”, explica. Y descarta haber actuado condicionado por la celebración de Escalante, quien gritó la conquista como si fuera válida.

Finalmente, abogó por la implementación del VAR en la Primera B, lo que habría reducido considerablemente las posibilidades de haber cometido la crucial equivocación. “Me hubiese gustado tenerlo”, reconoce.

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