-El jueves, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Ricardo Mewes, explicitó que su posición ante el nuevo proceso constitucional será favorable. Lo mismo hicieron los titulares de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami).

Sin embargo, la presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Rosario Navarro, tomó distancia de dicha definición este domingo, en entrevista con Pulso. “No es el rol de un dirigente gremial estar hablando a favor o en contra de una Constitución”, manifestó.

Al respecto, Juan Sutil, expresidente de la CPC, -quien se inclinó públicamente por el rechazo en los dos plebiscitos constitucionales anteriores- respaldó los dichos de Ricardo Mewes. “Cuando está en juego la estabilidad y el futuro del país me parece bien que los gremios se pronuncien”, dice a Pulso.

¿Los gremios empresariales pueden emitir una opinión sobre un proceso político como la nueva Constitución?

Los gremios son parte de la institucionalidad del país y representan distintas sensibilidades. Cuando está en juego la estabilidad y el futuro de Chile, me parece bien que los gremios se pronuncien y entreguen también una opinión respecto a lo que al país le conviene y, en este caso, opiniones políticas.

La presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Rosario Navarro, planteó que “los gremios empresariales tenemos que prescindir de manifestar opciones políticas (...), y en la Constitución no podemos estar abanderándonos con algún sector”. ¿Qué le parece esa visión?

No estoy de acuerdo con esa opinión.

Entonces, ¿sí apoya el hecho de que el presidente de la CPC, Ricardo Mewes, haya explicitado su posición?

Sí, lo apoyo. Lo que están ejerciendo los gremios empresariales son sus derechos a dar opinión y eso es legítimo. Cada uno verá cómo toma la opinión de un gremio u otro. Me parece que cuando está en juego el país y su estabilidad es importante que los gremios se mantengan cohesionados en este tema.

¿Usted también aprueba este nuevo proceso?

A Chile le conviene cerrar el capítulo. Esta es una buena Constitución que resuelve problemas estructurales evidentes. Chile tiene serias dificultades de construcción de acuerdos políticos y este proyecto constitucional lo que hace es que ordena el sistema político hacia adelante y eso es fundamental para darle estabilidad al país, y con estabilidad se genera confianza y crecimiento económico. Por lo tanto, me parece bien que el presidente de la CPC haya manifestado su opinión en que era importante aprobar este proyecto.

Juan Sutil se distancia de Rosario Navarro y respalda a Mewes por su voto a favor de nueva Constitución

¿Cómo ha visto al sector empresarial en este proceso constitucional en comparación al anterior?

Si uno lee los diarios se da cuenta que quienes representan al mundo del trabajo, del desarrollo, han estado muy presentes en la discusión. Hay muchos dirigentes que han manifestado claramente la importancia de cerrar el proceso, de la importancia de la calidad del texto constitucional que se está proponiendo al país. Y hay muchos que han manifestado la opinión favorable del proceso y del texto, por lo tanto, a través de eso se ha estado presente.

¿La única forma de cerrar este proceso es votando a favor?

La izquierda siempre va a querer tener abierto este proceso. Lo importante es considerar lo que es bueno para el país. El texto que se está proponiendo genera estabilidad, genera una serie de elementos que son fundamentales para la convivencia y la paz del país y también hay que considerar que gran parte del texto está acordado por la comisión de expertos con algunas modificaciones positivas y algunas que no son tan deseadas, pero uno no puede conseguir todo. Cuando uno suma y resta, es un muy buen texto para construir el Chile del futuro.

Algunos economistas han señalado que este texto sienta las bases para mejorar el crecimiento económico...

Sin ninguna duda. En general, el texto es muy positivo para la etapa en que Chile tiene que enfrentar el futuro.

Y en caso que se rechace, ¿qué riesgos ve para el país?

Si se rechaza, que yo lo veo bien difícil, porque a medida que la gente va conociendo la calidad del texto, va mejorando la expectativa de su aprobación, y, por tanto, me cuesta ponerme en el escenario de que sea rechazado. Ahora, si eventualmente se rechaza, creo que el proceso de alguna forma se cierra y el Congreso tendrá que ver, cuando existan las mayorías, qué cosas son fundamentales de modificar. Pero aprobar este texto permite darle más estabilidad a Chile y sobre todo bases sólidas para su desarrollo y crecimiento.

Juan Sutil se distancia de Rosario Navarro y respalda a Mewes por su voto a favor de nueva Constitución

¿Cómo ha visto al gobierno en este proceso?

El gobierno tiene que prescindir de la elección. Así lo hizo el Presidente Piñera en su momento, pero no el Presidente Boric en el proceso anterior. Su labor es generar las condiciones habilitantes para que las personas se informen bien y que esas condiciones permitan que sea la ciudadanía la que tome la decisión y no sean inducidos.

¿Usted tendrá un rol activo en la campaña por el “A favor”?

Entregaré siempre mi opinión de manera seria y respetuosa, pero también muy clara.

Para el empresariado, ¿este proceso es menos importante que el anterior, considerando que si gana el “En contra” se mantiene la Constitución vigente?

Este proceso es tan importante como cualquier proceso constitucional. La diferencia está en que el anterior fue a mi juicio muy burdo, muy extremo, y por la sabiduría del chileno se rechazó. Este proceso es igual de importante. Creo que la sabiduría del chileno y chilena lo llevará a darse cuenta de lo positivo del texto, que tiene su equilibrio y que serán ellos los que tomarán la decisión de cerrar el capítulo.

¿Cómo ha visto a Chile Vamos dentro del consejo constitucional?

Diría que dentro de sus capacidades ha hecho un rol muy equilibrado, muy positivo, hay muchas enmiendas que fueron en su minuto modificadas y que el Partido Republicano aceptó y que finalmente la izquierda rechazó. Y eso es muy malo, porque no están pensando en el futuro del país, sino que en los intereses particulares de ellos.P