El próximo martes, y luego del ingreso de las indicaciones por parte del gobierno, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados comenzará a discutir la reforma tributaria en su etapa en particular. Y si bien el camino se anticipa pedregoso luego que la oposición rechazara en bloque la idea de legislar, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, entregó el plazo que considera “prudente” para que se apruebe el proyecto impositivo.

El domingo pasado en entrevista con Pulso, el secretario de Estado sostuvo que “esperaría que en la Cámara termine la discusión a fines de noviembre, y de ahí pasar al Senado. Un plazo prudente para tener aprobada la reforma tributaria sería a fines de marzo de 2023. Eso sería suficiente para que la reforma comience a tener algún efecto el próximo año, y desde el 2024 hacia adelante el impacto sería más significativo”.

Esta ruta definida por el jefe de las finanzas públicas abrió debate entre los diputados y senadores que integran la Comisión de Hacienda, instancia clave para analizar esta propuesta tributaria. Desde la oposición califican los plazos fijados por Marcel como “optimistas”, puesto que consideran que la reforma con las indicaciones sigue siendo deficiente en materia de no afectar la inversión, por ello, ven poco probable que se cumplan esos plazos si es que la propuesta se mantiene tal cual como está. Así, señalan que, si bien en la Cámara el Ejecutivo contaría con los votos para aprobarla, no así en el Senado, por lo que esperan nuevos cambios durante la discusión.

Entre los principales argumentos que exponen está el hecho de que, pese a los cambios que realizó el gobierno con las indicaciones, la reforma afectaría la inversión, y además todos ponen sobre la mesa el hecho de que el próximo año la economía estará en una recesión, y aún con una inflación alta. Por ello, dicen que el escenario económico no es el propicio para realizar un cambio estructural como el que se propone. Además, comentan que, si bien el gobierno ya ingresó las indicaciones, recién el próximo martes conocerán el detalle para iniciar la discusión.

Juan Antonio Coloma, senador UDI y presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, afirma que la reforma cada día la ve “más compleja por los tiempos económicos que vive Chile. Cuando se pensó en esta reforma no había una situación de inflación ni de recesión como la que se vive en el mundo. Estamos en un periodo económico complejo y en ese escenario más compleja esta discusión”. Para el legislador “más que ver los tiempos hay que fijarse en el contenido del proyecto. Lo importante es que sea una buena reforma, un pacto fiscal que de estabilidad en el tiempo”.

El senador RN, José García, comenta que este “proyecto que se tramita carece de realismo, esta desenfocado con respecto a la recesión que estamos comenzando a sentir y que irá tomando mayor fuerza en los próximos meses afectando el empleo, la inversión, el consumo, la supervivencia de las muchas pymes. La reforma no se hace cargo de nada de ello, por el contrario, profundiza las debilidades de ciclo económico. Hay que enmendar, ya sea en Cámara o en Senado, pero hay que corregir y actuar con realismo”.

Desde la Cámara, Miguel Mellado (RN) dice que “el plazo es muy optimista”, porque “recién el martes vamos a comenzar a ver las indicaciones para votarlas. El ministro puede pasar el proyecto en la Cámara, pero en el Senado no tiene los votos por lo que deberá volver a negociar”. Mismo calificativo tiene el diputado del partido republicano Agustín Romero, quien también plantea que es optimista el plazo. “me tomaría un tiempo para hacer un pacto real tributario durante el próximo año para lograr acuerdos grandes”.

Y Guillermo Ramírez (UDI) tiene una opinión más contraria, puesto que puntualiza que “si mantiene esta misma propuesta la vamos a votar en contra. Para que avance más rápido el gobierno debe repensar los instrumentos especialmente los que perjudican la inversión”. Y advierte que “tal como está avanzará muy lento, se generará una discusión muy dura y en el senado es probable que no cuente con ningún voto de la oposición”.

Qué dice el oficialismo

Por parte del oficialismo ven que estos plazos son razonables dada la necesidad que tiene el país de contar con mayores recursos. Si bien argumentan que, en la Cámara de Diputados, el proyecto cuenta con los votos para ser aprobados, también ponen una cuota de realista al afirmar que, para la discusión en el Senado, seguramente el gobierno deberá hacer otros ajustes, puesto que no tiene una mayoría para conseguir el victo bueno de los congresistas.

05 DE ABRIL DEL 2022 LA COMISION DE HACIENDA DEL SENADO RECIBE AL MINISTRO DE HACIENDA MARIO MARCEL PARA QUE INFORME ACERCA DELA SITUACION ECONOMICA Y DE LOS DESAFIOS Y PLANES DE LA CARTERA QUE ENCABEZA. FOTO: DEDVI MISSENE

El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jaime Naranjo, (PS) sostiene que, con los plazos fijados, el gobierno “está poniendo la relevancia que tiene esta reforma, ya que el país necesita esos recursos, de tal manera que en el parlamento no vamos a tener inconvenientes en avanzar”. Y envía un mensaje claro: “Yo como presidente de la comisión haré lo posible para tener aprobada de la Cámara de Diputados en noviembre”.

Vlado Mirosevic, del partido liberal, comenta que “es posible que lo saquemos de la Cámara en noviembre. La próxima semana comienza la discusión en particular, y que el proyecto se esté votando en la sala en la primera semana de noviembre es plausible”.

Para Gael Yeomans, diputada de Convergencia Social, el plazo es posible, pero dependerá de la voluntad política que exista. Por ello, dado la votación y la postura que ha tenido los legisladores de centro derecha puede que esos plazos no se cumplan. “Si tuviéramos el acuerdo de la derecha podríamos avanzar en plazos más breves, pero no ha sido así hasta ahora, y por eso, depende de la voluntad política que haya”. La legisladora acota que “los plazos que fijo el ministro son factibles, pero depende de si existe voluntad política. Y ese factor pude alargar los plazos o bien acortarlos, pero se debe considerar cómo se ha comportado la derecha”.

Para el diputado del PC, Boris Barrera, “siempre existe la posibilidad de que la discusión se entrampe y alargar la reforma, porque depende de la voluntad de todos los parlamentarios”. En ese sentido, sostiene que “la votación en particular se anticipa compleja, dada la postura que tuvo la derecha en la votación en general. La derecha en sus discursos dijo que quería aportar a una reforma tributaria pero finalmente demuestra que no tiene voluntad”.