"Tengo que decírtelo, me retiro este año. Grabaré, pero este será mi último año de conciertos. Esto es todo". Con 74 años, la Dama del Soul, Aretha Franklin anunció su adiós durante una entrevista en la radio WDIV de Detroit, EEUU. Reconoció que era un anuncio amargo y dulce a la vez, y que la decisión la había tomado por el deseo de compartir más tiempo con sus nietos. Antes de retirarse, la intérprete prometió un nuevo álbum, que será producido por Stevie Wonder y que verá la luz en septiembre. También detalló que no era una jubilación absoluta, ya que podría seguir presentándose en ocasiones selectas, un par de veces por año.

"Me siento muy, muy enriquecida y satisfecha por donde empezó mi carrera y donde está ahora", declaró la artista nacida en 1942, quien antes de convertirse en la primera mujer en entrar al Salón de la Fama del Rock y en una de las artistas con más premios Grammy de la historia (18 galardones), comenzó cantando gospel en la Iglesia Bautista de Detroit, que fundó y dirigió su padre, Clarence L. Franklin. En ese entonces, era la congregación religiosa afroamericana más grande de América y por consiguiente, los Franklin pertenecían a una suerte de aristocracia afroamericana. Grandes figuras de la música como James Cleveland, Ella Fitzgerald o Dinah Washington frecuentaban la casa de Aretha durante su niñez y poco tardó su entorno en reconocer que su voz era un regalo del cielo. Hoy, artistas como Whitney Houston y Alicia Keys cargan su legado.

Con apenas 14 años grabó en la iglesia sus primeros temas, que se convirtieron en un pequeño álbum titulado The gospel soul of Aretha Franklin (1956). A esa edad tuvo también su primer hijo y dos años después, el segundo. Pero al contrario de lo que muchos pensaron, su carrera artística no hizo más que ascender; siguiendo el ejemplo de Ray Charles y James Brown, insertó modismos del gospel al naciente ritmo del soul, entregando al mundo mensajes de orgullo racial y reivindación femenina.

El cetro de Reina del Soul llegó para la artista en los años 60. A principios de la década, radicada en Nueva York, firmó con el sello Columbia Records. La discográfica quiso perfilar a la joven Aretha Franklin como una nueva dama del jazz, lo que se demuestra en el álbum Unforgettable: A tribute to Dinah Washington (1964). Incómoda con el nuevo giro que querían darle a su carrera, decidió dejar el sello para continuar expresando el sentimiento gospel, y fue entonces cuando surgieron algunos de sus más grandes éxitos como "I never loved a man the way I love you", "Do right Woman-Do Right Man" y la célebre interpretación del tema de Otis Redding, "Respect". En 1967, ganó sus dos primeros Grammy.

Días difíciles

"Todo lo que pido es un poco de respeto", vociferaba Franklin, cuando por ese entonces EEUU vivía un momento álgido en la lucha contra el racismo, gracias al movimiento por los derechos civiles para los afro descendientes liderado por Martin Luther King Jr., quien era un amigo cercano de su padre. Las canciones de Aretha Franklin se convirtieron en himnos del movimiento y cuando Luther King murió en 1968, ella interpretó en su funeral una emotiva versión del clásico gospel "Precious Lord".

Luego vinieron tiempos difíciles: su padre entró en un coma del que no sobrevivió, producto de un violento asalto a su casa, y en el panorama musical comenzó la locura por la música disco, que trajo el ascenso de artistas jóvenes como Donna Summer y Diana Ross, que eclipsaron la carrera de Aretha Franklin. Para hacerle frente a las estrellas de la onda disco, la artista colaboró por primera vez con Stevie Wonder, para su interpretación del tema "Until You come back to Me (That's what I'm gonna do)", que se convirtió en un éxito; antecedente que aumenó las expectativas por la nueva colaboración conjunta de los dos artistas.

Si de algo sirvieron las dificultades estilísticas que se cruzaron en la carrera de Franklin, fue para mostrar su versatilidad como artista: demostró ser capaz de asimilar ritmos nuevos sin perder nunca sus raíces gospel. De la era del pop nació su disco más vendido, Who's zoomin' Who? (1985) y con una estética mucho más rockera, el disco Aretha (1986), en el que colaboró con George Michael para el dueto "I knew You were waiting (for Me)". Incluso, en su álbum más reciente Aretha Franklin sings the sreat diva classics (2014), la cantante interpreta temas de artistas vigentes como Adele y Beyoncé.

En sus más de 56 años de trayectoria, Aretha Franklin ha cantado para la ceremonia presidencial de Jimmy Carter y de Bill Clinton, y en 2015 actuó para el Papa Francisco en su paso por Filadelfia. Sin embargo, el momento más especial de su carrera, como ella lo ha declarado en varias ocasiones, fue cuando la convocaron para la toma de posesión de Barack Obama en 2009, primer presidente afroamericano de EEUU. Aquella vez entonó "My country 'Tis of thee", una canción patriótica estadounidense que habla sobre la liberación de los esclavos.

¿Cuál es el secreto para una carrera exitosa de más de 50 años?, le preguntaron en la misma entrevista en que anunció su retiro. "El amor a la buena música", contestó la Reina del Soul.

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