Mientras los rankings radiales, las cifras del streaming y la programación de los grandes festivales configuran lo que se lee como un panorama terminal para el rock, los números que dejaron las mayores giras planetarias del último tiempo dan cuenta que es en vivo donde el género goza de mejor salud. De hecho, fue Bruce Springsteen quien protagonizó el tour que más dinero recaudó el año pasado: 268 millones de dólares con la gira del 35 aniversario de The river, superando a Beyoncé y seguida de cerca por las que realizaron durante 2016 otros clásicos como Guns N' Roses, Paul McCartney y The Rolling Stones.

En ese sentido, el público chileno no sólo no está ajeno, sino que ha contribuido al fenómeno. Basta revisar los hitos recientes y lo que viene en los próximos meses en materia de espectáculos en vivo, donde destacan los regresos de algunos grandes nombres del rock de los 80 -desde Europe y Bon Jovi al retorno de U2 al Estadio Nacional-, el segundo recital que agregaron en el Caupolicán los alemanes Helloween -pioneros del power metal de fines de los 70- además del debut de The Who y Def Leppard en el país, como parte de un megafestival que en septiembre también traerá de vuelta a Guns N' Roses y Aerosmith a sólo un año de su última visita.

Ya sea por nostalgia, por el poder adquisitivo de sus viejos seguidores o simplemente por la posibilidad de ver por única (y quizás última) vez a los héroes de un género sin recambio a la vista, el rock clásico se ha consolidado como protagonista de la cartelera local, que ahora suma nuevos nombres para fines de este año: Deep Purple y Lynyrd Skynyrd, dos leyendas surgidas durante la edad de oro del rock, que llegan juntas para encabezar un nuevo festival fijado para el 8 de diciembre en el Movistar Arena.

Solid Rock es el nombre del evento organizado por la productora T4F + Bizarro, parte de una nueva franquicia regional que recalará por esos mismos días en Argentina y Brasil y cuyas entradas se pondrán a la venta en Chile el próximo miércoles 31. En los tres países la velada tendrá como invitados especiales a los californianos Tesla, parte de la generación que en los años 80 retomó la posta del rock clásico con los códigos escarmenados de la época.

Regreso y estreno

Para los ingleses Deep Purple, lo de diciembre será el reencuentro con una audiencia que conocen de sobra: 15 conciertos acumulan los autores de "Smoke on the water" en Chile durante los últimas dos décadas, lo que los ha convertido en una de las agrupaciones de la era clásica del rock de mayor vínculo local.

Un culto de carácter transversal, demostrado en los shows que el quinteto ha realizado en recintos como la Pista Atlética del Estadio Nacional, la Quinta Vergara de Viña del Mar e incluso en Espacio Broadway, el lugar que albergó su última visita como parte del festival Legalize. "En Chile los conciertos siempre son fantásticos. Hay mucha comprensión y conexión entre la gente y la banda", declaraba el vocalista Ian Gillan (71) a La Tercera por esos días.

Tras lanzar en abril Infinite, su vigésimo álbum, y en medio de los problemas de salud que hace un año enfrenta su baterista, Ian Paice, los británicos vuelven con una gira cuyo nombre deja abierta la puerta para el adiós (The Long Goodbye Tour) y a veinte años de su tristemente célebre debut en el Estadio Santa Laura, donde 44 personas resultaron heridas luego que una torre de iluminación cediera por las personas que subieron a ésta y cayera sobre la gente.

En el caso de Lynyrd Skynyrd será el primer concierto en Chile de unos de los grandes sobrevivientes del llamado rock sureño, aquel que fusionó blues y country a fines de los 60 y que tuvo a la banda de Florida -así como a ZZ Top y The Allman Brothers Band- como principales referentes.

Nacidos en 1964, los autores de "Sweet home Alabama" agigantaron su leyenda en octubre de 1977, cuando un accidente aéreo terminó con la vida de su vocalista, Ronnie Van Zant, su guitarrista Steve Gaines y una corista. Reunidos en 1987 y liderados esta vez por Johnny Van Zant, hermano de su cantante original, el grupo debuta en Santiago para repasar sus clásicos y el material de los nueve discos que han editado en su segunda encarnación.