El viernes 12 de abril fue una jornada escrita con letras estelares en la bitácora reciente de Mon Laferte (36). La cantautora saltó al escenario central del festival californiano Coachella -uno de los más relevantes del planeta- para materializar uno de los shows más significativos de su carrera y para extender un ascenso que la tiene como la figura mayúscula de la música chilena en el último lustro.

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Un par de días después, medios especializados, como la propia revista estadounidense Rolling Stone, situaban su espectáculo entre los mejores de un evento que también tuvo a Tame Impala, Ariana Grande, Childish Gambino, Weezer, Rosalía y J Balvin, destacándola como una soberana en una tierra monopolizada por otros: "Mon Laferte es un respiro refrescante entre los ritmos del reggaetón que hoy dominan todos los rincones", subrayó la publicación.

"Qué bueno que, entre tantos proyectos y tantas bandas interesantes, pueda haber logrado una visibilidad y que se te destaque entre los mejores shows. Es buenísimo, es motivador", define la artista, al teléfono con Culto y en la previa de una gira local que en septiembre la tendrá mostrando su álbum Norma (2018) por cinco ciudades.

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Volviendo a lo sucedido en California, la chilena describe: "Fue muy importante. Suena a cliché, pero para mí cada show tiene lo suyo. Pero éste tenía mucha atención mediática, todo el mundo de la música tiene los ojos puestos en Coachella en esos días. Además, tocamos en el escenario grandote, en un buen horario, y en un súper buen momento para la música en español, que está ganando mucha presencia en los festivales de Estados Unidos. Es algo histórico para la música latina".

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Pero, según ella misma precisa, la felicidad no fue completa. En quizás la presentación más global de su carrera, emitida vía streaming para todo el mundo, Mon Laferte sintió que algunos detalles no habían calzado en su plenitud. "En los últimos conciertos que di no estaba concentrada y no estaba bien. De hecho, ese primer fin de semana en Coachella no fue el mejor, según yo. Pero yo también soy muy autocrítica y evidentemente tengo una depresión que me estoy tratando; estoy en eso, estoy trabajando en mi salud. Pero a veces es difícil avanzar, porque hay muchas presiones, estoy hablando a nivel interno también, o sea no sólo del público, sino que también por ejemplo del equipo de trabajo. Entonces, ahí de pronto me sentí agobiada, y para mí es bien difícil estar actuando y poniéndose una careta como de que 'todo está bien'. Yo trabajo con mis canciones, que son muy personales, mi arte es muy personal, y no puedo con esa frase de 'el show debe continuar'. Creo que es muy cruel. Es mejor decir la verdad", expresa.

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Y esa verdad la expresó a través de su Instagram, cuando el sábado 20 de abril, 24 horas después de ofrecer su segunda presentación en el festival -la cita se desarrolla durante dos fines de semana-, escribió una extensa publicación en que reveló que "tenía varios meses de estar muy deprimida y me costaba mucho dar un concierto sin llorar". En el mismo texto calificó sus últimos años como "una montaña rusa" que ahora le estaría pasando la cuenta, para después culminar: "A dos semanas de cumplir 36 años, estoy viva aún, medio golpeada, pero viva".

-¿Qué la llevó a expresar eso justo tras uno de los momentos más importantes de su trayectoria?

-Es que no soy de esos artistas que se ponen el traje, el disfraz y salen a sonreír. Me cuesta demasiado hacer eso. A mí se me nota lo que estoy sintiendo en el escenario. Prefiero ser honesta con la gente que me sigue hasta ahora y decir "bueno, ahora estoy pasando una depre". No quiero alarmar a nadie, pero mis últimos conciertos no han salido bien. Entonces es mejor, para que nadie esté especulando nada, (decir) 'si estoy en una depre y ya'. Pero casi la mitad del mundo, muchísima gente, tiene depresión.

-Como artista, ¿le pareció que era una forma de que otros más anónimos también puedan sentirse identificados?

-¿Sabes lo que pasa? Ahora en las redes se juega mucho a ser perfecto, donde todos son lindos, donde todos se juntan con la gente más hermosa, viajan y las vidas son perfectas. Pero eso no es verdad, eso no es la realidad. Así no es la vida: la vida tiene matices. Entonces se crean falsas expectativas y nadie pesca a la gente que tiene un trabajo más convencional o que debe cumplir un horario, y de pronto esté con depresión y ve que hay gente que tiene una vida perfecta; eso es una mentira. Si trabajara en una oficina, no tendría que estar diciéndole a nadie que tengo depresión, porque tendría que llegar y hacer mi trabajo. Pero cuando tienes que estar todo el tiempo pasándotela bien, sacándote fotos y siendo la persona perfecta y amable que todo el mundo cree que tiene que ser una artista, de pronto sí es mejor decir la verdad.

https://www.youtube.com/watch?v=kdIwrsEwH-I

-Su éxito de los últimos años, ¿ha propiciado esta condición? Por ejemplo, frente a la sobreexposición, el estrés, quizás el oportunismo de gente que ahora se acerca y antes no lo hacía, etc.

-No te podría decir por qué es mi depresión, porque eso se lo dejo a mi terapeuta. Pero tampoco te podría decir que es porque no puedo lidiar con la fama o por ese tipo de cosas, porque la verdad no tengo idea, eso se lo dejo a mi terapeuta. Yo intento hacer las cosas bien y estar bien con mi familia, con mis amigos, cumplir con mi trabajo; no te podría decir el por qué. Ni siquiera yo lo entiendo. Eso se lo dejo a mi terapia.

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Como tal, la voz de "Amárrame" tiene un punto de vista claro en torno a uno de los trastornos de salud mental más comunes de los últimos años y que también ha afectado a coterráneas como Ana Tijoux y Camila Gallardo, según ellas mismas han contado: " (A todos los que estén pasando por esto) les digo que vayan a tratarse, que ir al psicólogo o al psiquiatra no es porque estén locos o que estén mal, que ayuda un montón, que no tengan miedo a eso".

Pero el paso por Coachella no sólo la empujó a hablar de su mundo privado. También hizo frente a una serie de comentarios en torno al cover que cantó en su espectáculo del tema "New rules", de una de las sensaciones pop del último tiempo, la británica Dua Lipa, sobre todo porque se ayudó de su celular para recordar la letra. También a través de las redes sociales lanzó: "Haters déjenme en paz".

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Ahora, semanas después, comenta: "(La versión de Dua Lipa) nació de una locura nomás. Estábamos ensayando y yo dije: 'deberíamos hacer un cover', y empezamos a jugar y a tontear, pero fue como un par de días antes, fue una cosa súper improvisada. Pero como nos gana la emoción, y me gusta que me gane la emoción, dijimos 'sí, hay que tocarla'.

-¿Le preocupa lo que dicen de usted en redes sociales?

-A veces me ha preocupado, pero la mayor cantidad de veces no me quita el sueño. Imagínate que estuviera preocupada por cada mal comentario que aparece. Por cada cien buenos, hay uno malo, y es una locura estar todo el tiempo intentando agradarle a todo el mundo, me volvería loca. Lo bueno es que, a pesar de que hay haters, sigo dando conciertos y estoy feliz. En las redes sociales hay que estar ahí para la gente buena, la gente fiel, los seguidores que agradecen mucho tu trabajo. Hay que quedarse con eso, hasta ahora no me han dado ganas de renunciar a las redes, porque es tomárselo muy en serio.

De hecho, Laferte culmina su reflexión acerca de los haters y Twitter con una frase concisa y decidora: "Hay que relajarse. Si tampoco estamos salvando al mundo. Sólo estamos cantando una canción".

https://www.youtube.com/watch?v=Ew1BUe_RenU

Gira nacional, Mon Laferte volverá

Con un tour que hará escala el 5 de septiembre en el Gimnasio Municipal de Concepción; el 7 en el Gimnasio Olímpico UFRO de Temuco; el 8 en Casa del Deportista en Iquique; y el 10 en Estadio Sokol de Antofagasta; y el 13 en el Movistar Arena de Santiago. Entradas en Puntoticket y locales habilitados. Laferte dice: "Me encanta ir a regiones; yo soy de regiones, por lo que la gente agradece cuando los artistas van a regiones".