Son las voces tras "Te quiero ver", "Esta no es una canción de amor" y "My Blood", algunos de los últimos éxitos juveniles. Poco a poco han ganado su espacio dentro de la cartelera local de la música urbana. Es más, la vida de Polimá Westcoast y Young Cister cambió radicalmente desde Lollapalooza 2019: los jóvenes artistas del trap dominaron en un horario más complicado -13.45 PM-, a un Movistar Arena que bordeaba su capacidad total.

Se movían de un lado a otro, se abrazaban fraternalmente y cumplían ahí, en aquellos 45 minutos, un sueño de infancia. Ahora, reconocen, los llamados para participar hasta en campañas publicitarias no se detienen.

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Su equipo de trabajo -los Broke Boyz- sigue en alza y comienzan la profesionalización con hambre de más. "Vamos a generar de esto una industria como en Puerto Rico o ahora Argentina", subrayan.

Pero, ¿cómo analizan las críticas y problemáticas del género urbano actual? En Sala Metrónomo y ante el anuncio del tour nacional, respondieron un mano a mano con Culto.

-En este mundo digital, el trabajo más completo y trabajado que presentan parece estar Youtube, ¿encuentran que están más bajos en los show en vivo?

Polimá Westcoast: Yo creo que nuestro material más fuerte está en Spotify, por la cantidad de números. Obviamente en el show nos conectamos con la gente, interactuamos. Nos ven como amigos y eso nos diferencia de otros géneros. Nuestro público nos sigue desde que éramos nada y con nosotros se sienten en confianza. Es mucho mejor que estar viéndonos en Youtube.

Young Cister: Muchas veces nos dicen "artistas de pantalla", pero nosotros somos coherentes. Reales hasta el fin. Lo que ven en YouTube lo expresamos con las personas en el escenario. No tenemos por qué levantarnos y mirar por sobre el hombro a los demás. Nuestros shows son arriba y abajo del escenario, ahí con la gente. Especialmente por el relato y por como actuamos en nuestra vida.

-¿Y cómo trabajan las presentaciones en vivo? En Lollapalooza muchas veces se escuchan sus voces en playback cuando no tenían el micrófono cerca de la boca.

Young Cister: Lo primero, partimos de que nosotros no nos consideramos cantantes. Un día pescamos un micrófono y nos divertimos, es así hasta el día de hoy. Somos como niños frente a esto, lo hacemos por amor. Nunca tomamos clases de canto. Usamos el autotune porque nos gusta, como lo vieron en Lollapalooza. Es parte de nosotros, de nuestra estética. También cantamos sin ello y rapeamos, pero nos gusta el efecto del autotune y hay que saber usarlo. Cantamos así con el apoyo, con la pista, todo fuerte. Es parte de nosotros. A veces ni ensayamos, ya sabemos controlarlo.

Polimá Westcoast: Nos gusta mucho el sonido sintético, que viene un poco de nuestros referentes en América del Norte. Y no sé si hay algo malo en eso, pero nosotros buscamos generar emociones a través de ese sonido. No es que me ayude a cantar, no lo necesito. Pero tampoco sé cantar y algo quiero generar con esos efectos. Nada más que eso.

-Se ha tratado a esta ola del género urbano como liviana, con poco contenido... ¿A ustedes los mueve alguna causa?

Polimá Westcoast: Nuestro tema base es el amor y hablamos solo de eso. Tratamos de no denigrar ni meternos con nadie, porque a veces por carencia de información se llega a lugares equivocados. Hablamos del amor, todos los Broke Boyz son así. Somos sensibles, sentimentales, es lo que expresamos siempre.

Young Cister: Nosotros rompimos con esa visión conservadora de que el hombre no llora o no siente. Nosotros hablamos siempre de la vida, de las emociones. Cosas que a veces otros hombres no hablan entre ellos, lo encuentran raro. Yo he llorado frente a mi equipo, también con mis amigos. De eso se trata la vida, de sentir. El amor es nuestra causa, queremos que se respeten uno a otros, que no haya odio. Es la visión de Broke Boyz.

-¿Cómo ven las denuncias o "cancelaciones" a artistas urbanos por validar a otros que están vinculados a casos de violencia y/o abusos? ¿Separan al artista de la obra?

Young Cister: Yo puedo hablar del caso de Chris Brown, y por eso te digo que un artista es su obra. Yo no lo separo. Si él golpeó a una mujer y sigue haciendo música, lo voy a dejar de escuchar porque su música es el reflejo de la persona. Antes lo escuchaba mucho, pero me di cuenta de había en él cosas que estoy cansado de ver durante mi día a día. Tengo familia y amigas que han pasado por esa violencia. No podría separarlo.

Polimá Westcoast: El artista es la obra, voy a lo mismo que el Cister.

-¿Cómo enfrentarían un caso así en sus círculos cercanos?

Polimá Westcoast: A nosotros nos gusta estar con gente que vibra de igual manera, entonces si una persona hizo ese tipo de cosas, obviamente no piensa como nosotros. No tendríamos relación con gente así.

Young Cister: La violencia está mal, hermano. No queremos ser parte de eso en ningún sentido. Nuestra visión va hacia el amor por sobre todo. No podríamos estar con personas que dicen "oh, estoy arrepentido", pero vuelven a lo mismo.

Polimá Westcoast: Tampoco juzgamos a las personas. Nadie está por encima de otro, y solo Dios puede hacerlo. En eso baso mi fe, pero no me gustaría estar con personas violentas. Nosotros vamos por el amor ante todo.

* Fotografías por Loretta Castelletto (@lorettacastelletto).