En el marco del Festival Hecho en Casa 2017, el artista antofagastino Luis Núñez pintó un mural hiperrealista de 250 metros cuadrados en la esquina de las calles Rosal y Lastarria, que recreaba una escena cotidiana ambientada en 1900. La obra resistió el paso del tiempo por dos años, y este martes fue borrado.

Autorizado por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) en septiembre de 2017, el acuerdo entre los organizadores del Festival Hecho en Casa y los administradores del edificio estipulaba que la obra tendría una vigencia de 6 meses. Luego, el edificio volvería a pintarse de su color original. Sin embargo, en abril de 2018, la Municipalidad de Santiago solicitó una prórroga del mural, petición que el CMN negó apegándose al acuerdo original.

"Me parece bien que se borrara. El mural era muy bueno, pero era aceptable en la medida en que era efímero, que eran las reglas del juego", dice el arquitecto Sebastián Gray. "Se está armando debate por algo que ya tenía reglas relativamente claras para todo el mundo, salvo, tal vez, para el público general que no tenía por qué saberlas", añade.

Por su parte, el arquitecto Mathias Klotz también resalta la importancia de cumplir los plazos. "Recuerdo haberlo visto (el mural) y dudo de su valor artístico o patrimonial si se trata de una obra así de reciente. Si estaba consensuado con los organismos correspondientes y los propietarios para que estuviera ahí durante cierta cantidad de tiempo, esos plazos deben cumplirse", señala.

Desde el CMN informan que este sábado se retomará el pintado en blanco del edificio y luego comenzará un trabajo de restauración de la fachada y balcones. Sobre la posibilidad de nuevos murales en el barrio, el secretario técnico del CMN, Erwin Brevis, señaló que "se acogió la idea del municipio de realizar un nuevo mural en otro muro de la misma área protegida, para lo cual ya se contactó a Luis Núñez".