“Mi respeto y amor por Dua vienen del hecho de que es una cabrona”, afirma la cantautora Chelcee Grimes en el episodio dedicado a la cantante en la serie Song Exploder, de Netflix. Grimes, quien ha coescrito algunas canciones para la británica, se refiere al hecho de que es ella quien maneja los tiempos de su carrera. Esa sensación de poder se sustenta en el alcance que consiguió su álbum Future Nostalgia, el que figuró en casi todas las listas de fin de año. De alguna manera, a punta de beats bailables, consiguió alzarse como la nueva estrella global en la era de la pandemia.

La coronación de una estrella de la canción ocurre al cruzar su camino con la cultura pop. Así ocurrió con la inglesa. En la última temporada ha ocupado cada espacio que se le ha ofrecido; desde la participación en programas como los de Jimmy Fallon y SNL, a los Grammys (con polémica incluida tras asistir a un club de striptease junto a Lizzo tras la ceremonia). Pero faltaba un paso más; una imagen con el suficiente peso para ser comentada por el comidillo de las redes sociales, y a la vez, generar admiración por resumir la energía del momento.

Esa imagen llegó en la portada de Rolling Stone en su edición de febrero. Se trata de una fotografía tomada por el célebre David LaChapelle -cuya obra se ha expuesto en el MAC del Parque Forestal-, como parte de una sesión en Los Angeles, a semanas de acabar el pandémico 2021. Con sus largos brazos cruzados sobre la cabeza, la artista mira al lector con aplomo. En total control.

Dua Lipa fotografiada por LaChapelle

Un detalle: en su juventud, LaChapelle limpió mesas en el célebre Studio54, cuya estética y mezcla de música funk y disco se cuelan en los rincones más retro de Future Nostalgia. La propuesta de mirar al pasado con ojos del presente -por ejemplo en “Hallucinate”- se escucha en cada track. Esa sensación de movimiento cruza la sesión.

Y aunque la imagen es poderosa, la artista señala que tiene claro cómo ha llegado hasta el puesto estelar en el mainstream. “Realmente nunca he visto ser bonita o hermosa como una especie de poder -asegura en la entrevista para la revista-. Nunca ha sido algo con lo que me identifique y, sin faltarle el respeto, obviamente, siento que fui un poco defraudado de alguna manera, porque no siento que haya llegado a donde estoy por eso. Soy extremadamente trabajador y motivado, y siento que esa es la razón por la que llegué a donde estoy, a través de mi arduo trabajo y mi impulso, y solo quería dejar eso en claro porque ha estado jugando en mi mente“.

De allí a que por ejemplo, su obra figure en Song Exploder y probablemente, alcance otros campos mediáticos. Pero hasta ahora, en una perspectiva de un largo 2020, un buen cierre es una imagen poderosa en la tapa de una revista reducida a su versión digital. Pero que de alguna forma resume el momento. El de la voz más poderosa del pop en el año del encierro.