A pesar del sonido de los misiles rusos, los kievitas están levantando un árbol de Navidad. Con la intención de no dejar que la guerra les arruine las fiestas de año, se instaló este sábado un árbol de 12 metros de alto, al frente de la Catedral de Santa Sofía, en el centro de la capital ucraniana.

El árbol en Santa Sofía es solo una de las iniciativas que han impulsado los ucranianos para retomar la normalidad de las fiestas de fin de año. En Bucha, una ciudad en la que los invasores cometieron crímenes de guerra y mataron civiles, se realizó una votación para saber si instalar o no el símbolo navideño.

El próximo sábado se cumplirán 10 meses desde el inicio de la invasión rusa, en la que se intentó sin éxito la ocupación de Kiev y el derrocamiento del gobierno del Presidente Volodymyr Zelensky. Durante el año, las tropas rusas se han visto cada vez más lejos de la capital ucraniana, pero hasta esta semana, Moscú sigue disparando misiles con dirección a la ciudad.

Trabajadores municipales instalando el árbol de Navidad en la Plaza Sofía, en Kiev. Foto: Reuters

A través de Telegram, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, anunció: “Este año, el principal árbol de Navidad del país será artificial, y de 12 metros de alto. Será decorado con luces de bajo gasto energético conectadas a un generador”. Este árbol se instaló el sábado y cuenta con mil bolas de color azul y amarillo, como la bandera ucraniana, además de palomas de la paz.

“La parte superior del árbol será coronada con un escudo de Ucrania, y la parte baja será decorada con las banderas de los países que han ayudado a Kiev a afrontar los desafíos y consecuencias de la guerra”, indicó la autoridad kievita.

El símbolo fue instalado y decorado por benefactores y negocios, mientras que el generador fue provisto por organizaciones de caridad. A pesar de esto, algunas tradiciones de Navidad no se van a realizar: “No va a haber eventos masivos de entretenimiento, ni patios de comida, mercados de Navidad ni atracciones de feria en la Plaza Sofía este año”, señaló el comunicado del alcalde.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, frente al árbol de Navidad de la Plaza Sofía. Foto: Reuters

No solo en Kiev se está buscando continuar con las tradiciones de Navidad. Luego de un año de brutalidad y trauma, un árbol de Navidad también fue instalado en el centro de Bucha. Anton Gerashchenko, consejero del Ministerio de Interior de Ucrania, tuiteó al respecto: “Un árbol fue levantado en Bucha, un suburbio de Kiev que sobrevivió a los horrores de la ocupación rusa este año. Antes de instalarlo, la idea fue sometida a votación entre los residentes de la ciudad, y la mayoría de ellos se mostró a favor del árbol. Se lo merecen”.

Luego de que en abril las tropas rusas se retiraran de la ciudad y la región kievita, surgió cada vez más evidencia, tanto en fotografías como en videos, de tumbas y fosas comunes. En estas se recuperaron hasta 458 cuerpos, incluidos los de nueve niños. Se documentaron ejecuciones sumarias a civiles inocentes, con evidencia forense de que muchos habían sido puestos en línea y con las manos amarradas antes de que se les disparara.

Ocho meses después del horror en Bucha, los ciudadanos siguen reparando sus casas y tratando de volver a la normalidad. Para ellos, el nuevo árbol de Navidad es un gesto pequeño pero importante de resiliencia y esperanza para el año que viene.

En tanto, en una estación de trenes de la capital se instaló otro árbol con luces navideñas, pero con una manera de conseguir energía que se volvió viral. El presidente de la empresa estatal Ukrainian Railways, Alexander Kamyshin, posteó un video en Twitter mostrando cómo un hombre pedaleando en una bicicleta estática iluminó las guirnaldas del árbol en la estación Kiev-Pasazhyrski. “¿Guerra? ¿Apagones? ¿Sin árbol de Navidad? Nunca adivinarán lo que inventamos :)”, escribió Kamyshin.

En una celebración reportada por el diario El País, en unas dependencias del complejo donde se encuentra la Catedral de Santa Sofía, se organizó una fiesta de Navidad sorpresa para cerca de 100 niños de las localidades vecinas de Kiev. Aún en medio de los bombardeos, se busca llamar a la normalidad como modo se supervivencia en tan complicado contexto.

Svitlana Legka, de la ONG Svitli (claro, en ucraniano), contó al medio español sobre las cosas que los niños pedían en sus cartas a San Nicolás, personaje que inspiró más tarde a Santa Claus. Las misivas están llenas de referencias a la guerra, y muchas tienen dibujos con motivos bélicos de apoyo a las tropas ucranianas, que Legka hará llegar a los militares que están en la línea de frente.

De todos modos, la fiesta organizada en Kiev intenta aislar, aunque sea por un momento, a los niños de la cruda realidad que los ha venido rodeando desde hace meses. La directora de un colegio de Bucha comentó al diario español sobre la importancia de este tipo de celebraciones, asegurando que hay que hacerlas no solo para que se mantengan las tradiciones y rituales, sino para que también los niños comiencen a recuperar la vida social que se perdió en la guerra, y que “la comunicación es de gran ayuda”.

Personas cantan y bailan junto a un árbol de Navidad que decora la estación central de trenes durante las celebraciones del Día de San Nicolás en Kiev, el 19 de diciembre de 2022. Foto: AP

Una guerra que ni siquiera en Navidad tendría una pausa, ya que tanto Rusia como Ucrania han descartado un alto al fuego para estas fiestas. Alexei Gromov, subjefe del principal mando operativo del Estado Mayor del Ejército ucraniano, señaló que “sólo habrá un completo cese cuando ni un solo ocupante permanezca en el territorio”.

Previamente, el Kremlin anunció que no había recibido una propuesta para un alto al fuego y que era una posibilidad que ni siquiera estaba en la agenda del gobierno. “La operación militar especial continúa”, señaló Dimitri Peskov, el principal portavoz de la Presidencia rusa durante una conferencia de prensa.