Para muchos religiosos, si no existiese Dios habría que inventarlo. Lo mismo ocurre con los fieles de Colo Colo, si no se les hubiese ocurrido a los hermanos Arellano, seguramente otros lo habrían inventado.

Fue difícil alcanzar la estrella 32. Se conformó un plantel riquísimo para ganarla. Se repatrió a jugadores como el Mago Valdivia para darle talento al medio campo y hacerle guiños a la Copa Libertadores. Estuvo en todas y capaz que para Navidad asome entre los tres reyes magos. Cumplió con creces donde su técnica descolló como un especialista del último pase.

La diferencia del Mago con Chamaco Valdés del otrora Colo Colo 73, es que este era un gran constructor. Sabía caminar la cancha. Él tejía con variantes que le marcaban jugadores veloces como Caszely, Ahumada y el que escribe para dar la puntada final. Con la pierna izquierda o la derecha, los cambios de juego los hacía con lienza. Nos entregaba el balón con fragancia de gol frente al arquero rival.

Los contragolpes nacían del manual táctico y de su mente brillante, y si esta se empañaba, aparecía el Loco Páez que dibujaba o borraba o el Keko Messen y su inteligencia al servicio del colectivo.

Chamaco antes de recibir el balón ya la fórmula estaba escrita en la pizarra. Los demás creíamos en el pase certero y por eso agrandábamos la cancha. No hay nada mejor que entregarle tres opciones a tu volante de creación. Él decidía cuando y como, porque sin movilidad no hay toque.

¿Mago, sabes cuál fue la clave de su técnica individual? La apreciación de las trayectorias, la calidad de los apoyos, el equilibrio general y el toque preciso.

Quizás otra historia se habría escrito sin los consejos del gran Zorro Álamos. Lo convenció de volver a Colo Colo, bajar de peso y entrenar. Simples palabras para seducir al volante más extraordinario que he visto en un campo de fútbol. Historia casi parecida a la tuya.

Mi homenaje a estas 32 estrellas que brillan donde se encuentra el talentoso volante.

Que la Navidad nos regale más jugadores de esta calidad para el 2018.