Carolina de Moras derrocha seguridad y sonrisas mientras avanza por los pasillos de TV+. Si bien es la flamante contratación del canal, la exanimadora del Festival de Viña no se mueve como una recién llegada por las oficinas que la estación tiene en Vitacura.

Tras su comentada salida del matinal de Chilevisión, en julio de 2018, y el fin de su relación contractual con la señal privada cuatro meses después, la conductora se alejó de la pantalla y estuvo casi un año dedicada a otros proyectos. Pero en el último tiempo volvieron a aparecer las ofertas televisivas. "Tuve hartas citas", cuenta la animadora, quien finalmente se decidió por la que recibió por parte de TV+ (ex UCV TV).

Allí debutará el próximo lunes 12 con un programa propio, Cosas de mujeres, que irá en vivo de lunes a viernes (16 horas) y será co-conducido por Daniela Kirberg (quien hasta junio estuvo a cargo de Mamá al cien en la misma señal). Por primera vez De Moras estará al mando de un franjeado y como productora ejecutiva de un programa, en este caso, uno a su medida, inspirado en el portal femenino que lanzó en 2018, Moom.cl.

"Esto se fue dando. Dijimos 'ok, seamos los dueños del programa, armémoslo'. Nace de la inquietud de hacer algo diferente y en este caso me tocó el rol de productora ejecutiva, así que aquí estoy", cuenta sonriente, mientras con la mano hace un gesto para mostrar el set que ella misma decoró.

Este es un espacio enfocado en la mujer moderna. ¿Cómo fue su génesis?

En parte por mi sitio web, que surgió por las inquietudes que había en las redes, del mito derribado, de decir "esto es lo que te recomendamos, es lo que nosotros experimentamos y creemos y lo ponemos a tu disposición". En el canal me habían ofrecido hacer un espacio hace mucho tiempo, pero que tuviera que ver solo con la página. Mi intención siempre fue proyectar la página, hacer crecer sus contenidos. Creo que es un buen momento para hacer algo en un canal donde tenemos la libertad absoluta para hacerlo bajo nuestras convicciones e intuición.

¿Estaba decidida a volver a la televisión?

Se dio, fue un pololeo largo. Más que pololeo fueron citas, tuve hartas citas (ríe). No estaba la inquietud porque hoy soy una convencida que esta nueva forma de informar más de nicho que son las redes sociales, es también una forma de comunicar. Una que me acomoda más porque la siento más verdadera, donde transparentas al 100 por ciento tus intereses e inquietudes.

¿No le inquietaba volver a la TV?

No, para nada, cero inquieta. Estaba en otra. No quiero decir que no tenía ganas de volver a la tele porque no, no es verdad, pero tenía ganas de hacer algo que me produjera satisfacción. Hace mucho rato sentía que estaba en una incoherencia con lo que uno quiere proyectar. A mí me encanta la tele, nunca lo he negado. De hecho dijeron por ahí que yo le había cerrado la puerta a la televisión, que había cerrado por fuera. Nunca dije eso, nunca he sido tan drástica. Al contrario, siempre he dicho que me gusta mucho la tele, me gusta mucho comunicar, lo paso muy bien.

¿Cuál cree que son las ventajas de estar en un canal más chico?

Son muchas las ventajas. Acá nos dan la libertad de poder hacer algo sin estar preocupados por los números. Eso es un agrado. Cuando te dan esas libertades te sientes más convencida de en verdad hacer lo que te gusta.

Con el paso de los meses, ¿cree que salir de CHV fue la mejor decisión?

Totalmente, fue una decisión súper consciente. Estuve un año tomando la decisión, venía súper masticada. Y hoy día estoy más convencida que nunca que era el momento de salir. Acá en Chile la gente le tiene susto a soltar lo seguro, pero está bien soltar y decir "siento que quiero hacer otra cosa con mi vida, quiero otros tiempos, formas y estructuras".

¿A qué ha dedicado este tiempo que estuvo fuera de la TV?

A trabajar. También tengo otras pegas. Uno ha ido creciendo en otras partes y trabajo en hartas cosas más que tienen que ver con las comunicaciones, como animar eventos y cosas por el estilo. Tengo cuentas que pagar, tengo una vida. En paralelo he ido construyendo cosas que me mantienen ocupada. Me da risa porque la gente dice que Carolina de Moras se fue a su casa, casi a tejer croché. Podría morir de depresión en mi casa levantándome a las 10 de la mañana todos los días.

¿Cómo se ha sentido en TV+?

Es que vengo como clienta al canal (ríe). Yo no soy rostro. Este canal no es un canal de rostros, es una figura distinta. Tenemos una oficina, no estoy paseándome por el canal para ver quién está.

¿Extraña ser rostro?

Nunca he tenido la figura de rostro. No es como que llegue al canal y me siente esperando al jefe para que me sobe el lomo.