Gustavo Sáez es una persona que nada tiene que ver con las cámaras y las luces de la televisión. Pero eso comenzará a cambiar a partir de los próximos meses, cuando empiece a ejercer su rol de jurado en Bake off. Uno de los reposteros más reputados del país y de la región será compañero de Yann Yvin en el programa que se convertirá en la gran apuesta prime de Chilevisión, y que premiará al mejor pastelero amateur.

Será el verdadero "pajarito nuevo" del equipo, porque Sáez bien sabe que todos ellos vienen trabajando juntos desde hace varios años, cuando, encabezados por el productor ejecutivo Sergio Nakasone, militaban en Canal 13. Por nombres, ubicaba a varios, pero a quien sí conoce mejor es a su colega Tomás Olivera, el mismo que estuvo en las tres temporadas de MasterChef.

"Al Tomy lo conozco hace años y por él estoy en esto. Él junto al productor Emiliano Zitrinovic me llamaron a una reunión para invitarme a este proyecto, los escuché y les dije que sí al tiro. Me pareció muy interesante, es algo completamente nuevo para mí, y decidí tirarme a la piscina", relata Sáez.

El chef nacido en Puerto Montt asegura que de personalidad es "muy piola y relajado", pero advierte que "si me invitaron a ser jurado del programa, es porque saben que yo pondré el lado técnico que los otros jurados no tienen. Porque, por ejemplo, Yann no tiene tanta experiencia en esa área. Yo soy pastelero, a esto me dedico todos los días, y si tengo que ser pesado, lo seré, porque la pastelería es mi vida".

Desde que se unió al equipo, se ha sentido muy bienvenido, dice. No le ha costado integrarse, y eso se debe a que "son todos muy relajados y buena onda. Se cagan de la risa todo el día, pero siguen siendo muy profesionales y muy secos en lo que hacen. Hasta el momento todo me parece muy lindo", explica. Sabe que el formato de Bake off dice que deben ser tres los jurados, y por eso está esperando a saber quién lo acompañará a él y a Yvin. Y, al igual que el francés, espera que sea una mujer.

Mientras no está definido ese nombre aún, Sáez siente que la labor entre él e Yvin está equilibrada como jueces, dado que aportan desde experiencias muy diferentes. "Yann maneja muy bien la historia de los postres tradicionales. Eso es buenísimo, porque en ese tema yo me pierdo un poco. Además, yo más bien soy moderno y él es más tradicional", asegura el cocinero del restaurante 99.

Junto con probarse en un área completamente desconocida para él, como es la televisión, Sáez pretende ayudar a darle más importancia a la repostería local, porque tiene muy claro que falta mucho por hacer. "El tema de la repostería en Chile, recién se está profesionalizando. El consumo es alto, sí, pero eso es aunque no sea tan bien trabajada. Y, además, acá no se le da el valor que debiese a los profesionales de las pastelería. Me interesa mucho que la cultura pastelera crezca en Chile", comenta. Y, por lo mismo, sueña con que en algún momento se haga un programa con pasteleros profesionales. "Bake off es un programa de entretención, donde solo habrá gente amateur participando. Ojalá más adelante, haya uno con profesionales, como se ha hecho en Brasil o Francia", concluye.