En el nombre del padre: la inspiración eterna de la medallista de oro y recordwoman mundial Francisca Mardones

Francisca Mardones le dedica a su padre el triunfo en Tokio.

Francisca Mardones le dedica a su padre el triunfo en Tokio.

En noviembre de 2019, horas antes de una competencia en Dubai, la vida de la lanzadora de bala sufre un quiebre decisivo. Ese día, decide competir y transformarse en una de las mejores exponentes del atletismo paralímpico en el mundo. Su estremecedora historia conmueve al deporte.




Francisca Mardones toca el cielo en Tokio. La lanzadora de bala chilena se queda con el oro en la especialidad y lo hace, además, rompiendo el récord de la especialidad. Logra dejar el implemento a 8,33 metros. La proeza completa una jornada redonda, pues minutos antes lo había puesto a 8,21 metros, con lo que ya había batido la marca planetaria que había establecido en el Mundial de Qatar, en 2019, de dos centímetros menos. Pancha entra directo a la galería eterna del deporte chileno. Se transforma en la primera mujer chilena en conseguir una medalla de oro, considerando los Juegos Olímpicos y los Paralímpicos. Y, por si fuera poco, junto con Mariana Zúñiga, se transforman en las primeras en subirse al podio.

La alusión al evento Mundial que se desarrolló en Asia hace dos años no es casual. Se trata, más bien, de un evento que terminó marcando la vida de la deportista criolla. Minutos antes de debutar, desde Chile le comunicaron una de las situaciones más dolorosas que le ha tocado vivir: a kilómetros de distancia, había fallecido su padre. “Hoy me avisan de Chile la muerte repentina de mi papá. No pudo resistir una baja brusca de presión. Estoy en Dubai, en tres horas debuto en el mundial de atletismo”, comunicó a través de su cuenta en Twitter. Ese día, se juramentó a cumplir. “En honor a él decidí quedarme hasta mi última competencia el día martes porque esa sería su voluntad”, expresó. Y cumplió realizando la mejor presentación de su carrera hasta ahí. Vendrían más, siempre con la imagen de uno de sus seres más queridos en la mente.

Una vida de golpes

Francisca Mardones lloró después de sus conquistas en Tokio. Seguramente, a la mente se le vinieron todas las circunstancias trágicas que ha debido enfrentar en su vida. Un accidente automovilístico le había impedido transformarse en una deportista de alto rendimiento convencional, cuando desde pequeña había mostrado condiciones para varias disciplinas. Optó por estudiar Pedagogía General Básica, aunque dos años después de ingresar a la Universidad Católica con el objetivo de transformarse en profesora, optó por cambiarse de carrera. Optó por Hotelería, pese a la oposición paterna. Esa determinación terminó siendo clave en su vida.

El 5 de noviembre de 1999, Francisca vivía algo parecido a la felicidad. Estaba realizando su práctica profesional en Islas Vírgenes, un destino virtualmente paradisiaco. Ese día, sin embargo, se transformó en un infierno. El huracán Lenny golpeó con fuerza el archipiélago. El sentido de cumplimiento del deber que tan marcado le había quedado por la influencia de su progenitor, la llevó a intentar proteger los refrigeradores del complejo turístico en el que trabajaba, ubicados al aire libre. Le faltaba uno cuando el sendero por el que se desplazaba cedió. Francisca cayó desde unos siete metros. Fue hallada dos días después de la tragedia. La sometieron a unas 20 cirugías con el afán de que volviera a caminar. No pudo volver a hacerlo. También tuvo que convivir con el dolor, producto de los inconvenientes que le provocaban los medicamentos que le habían prescrito para atenuarlo.

Fue en ese momento en que el deporte vuelve a aparecerse en su vida. El tenis surge como una opción para contribuir en su rehabilitación. Pero fue más allá. Se transformó en una de las mejores exponentes del país y participó en los Parapanamericanos, consiguiendo medallas de bronce en Río de Janeiro, en 2007, y en Guadalajara, en 2011. También fue a los Juegos Paralímpicos, en Londres 2012 y Río 2016.

La felicidad de Francisca Mardones en Tokio.
La felicidad de Francisca Mardones en Tokio.

Un accidente casero la pondría otra vez a prueba y, nuevamente, la obligaría a cambiar de rumbo. En 2017, se cortó la mano derecha con un cuchillo, causando daño en los nervios de la extremidad. Se cambió al atletismo, una disciplina que había estado explorando un poco antes. Dos años después, ya brillaba. En los Parapanamericanos de Lima conseguía la medalla de plata y marcaba un récord nacional. Nada más la detendría hasta llegar a lo más alto, primero en el ránking mundial, y luego, del podio paralímpico.

Su ejemplo impresiona a la ciencia. “Francisca supo transferir muy bien lo ganado en el tenis, que practicó por muchos años, en el lanzamiento de la bala. Básicamente, ocupando la fuerza y las capacidades sicológicas para desempeñar esta prueba al nivel que mostró hoy. Las mayores dificultades que uno tiene para mantener saludables a los deportistas son las lesiones de hombro y poder mejorar la estabilidad de tronco, considerando que, por su lesión medular, ella tiene muy bajo control en los movimientos de rotación y laterales de su tronco. Específicamente en Tokio, la mayor dificultad ha sido el manejo de las altas temperaturas y humedad, lo que se ha planificado por el jefe del equipo médico. Para que no se deshidrate, no se insole y pueda dar el máximo de su rendimiento”, explica Raúl Smith, deportólogo de Alemana Sport y miembro del comité de salud chileno en los Juegos Paralímpicos.

El honor que consiguió en Tokio no solo la inmortalizará en el plano deportivo, sino que también le reportará una mayor estabilidad económica: Mardones recibirá unos $ 41 millones de pesos (800 UTM), el premio que asigna el gobierno a los deportistas individuales que alcancen el sitial más alto en los Juegos. Para el incentivo no hay distinción entre los Olímpicos y los Paralímpicos.

La primera Barbie chilena

La historia deportiva y de vida de Francisca Mardones es una auténtica fuente de inspiración. Lo era antes, incluso, de que la deportista nacional entrara al foso a realizar los lanzamientos que la elevaron al Olimpo. Este mes, como parte de la campaña Sheroes, la compañía Mattel lanzó la edición especial de muñecas Barbie que homenajearían a mujeres por su contribución a la sociedad. Pancha fue una de las elegidas.

“Nunca imaginé que un día les contaría que me he transformado en la primera Barbie chilena. ¡Muchas gracias a Barbie por el emotivo homenaje! Me desborda la emoción ver una barbie lanzadora de bala Paralímpica, pero especialmente me emociono porque con esta muñeca se va impulsar a que a los niñ@s del mundo se motiven con la práctica del deporte. Motivarlos a que sean nuestros futuros campeones es lo que más llena mi corazón”, manifestó luego del reconocimiento. “Siento que la carrera deportiva que he desarrollado con mucho esfuerzo está rindiendo frutos. Hoy recibo apoyo de McDonald’s, Toyota, Adidas, CCU y el Comité Paralímpico. Pero jamás imaginé que iba a ser yo la primera mujer chilena homenajeada con su propia Barbie”, añadía luego de cumplir un auténtico sueño de niñez.

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