Fue un descubrimiento casi fortuito, en algún punto de 2010. Ese año, a Juan Viveros y Nabor Baena, dos cuidadores de una mina abandonada en Taxco -ciudad ubicada al suroeste de Ciudad de México y famosa por su producción de joyas de plata- comenzó a preocuparles la pestilencia que inundaba el paisaje. De noche, escuchaban ruidos de camionetas y estaban seguros que aquel olor no correspondía a otra cosa que a muerte. Poco después, los familiares de la zona reconocieron 120 cadáveres recogidos en una fosa clandestina en la mina. Fue en esa misma fecha en que, por primera vez, se registró el primer récord de cuerpos encontrados en un mismo lugar, y cuando los hallazgos pasaron de decenas a cientos.

A comienzos de este año, el gobierno mexicano informó que entre 2006 y enero de 2021 más de 82 mil personas habían desaparecido en el país. Aquellas cifras no eran algo muy nuevo para Marcela Turati (Ciudad de México, 1974), una de las periodistas mexicanas más galardonadas de América Latina que ha investigado por años las violaciones a los DD.HH. en México y el “mundo narco”. Desde la plataforma independiente Quinto Elemento Lab, a fines de 2018 Turati y su equipo revelaron una verdad que incomodó a los distintos estamentos del poder en México: entre 2006 y 2016 fueron descubiertos casi 2 mil entierros ilegales, en 24 de los 32 estados del país, a un promedio de una fosa nueva cada dos días, mucho más de lo que las autoridades habían reconocido hasta ese momento.

En 2021 se cumplirán 15 años desde que el Presidente Felipe Calderón (2006-2012) puso en marcha la “guerra contra el narco”. Al final del sexenio de Calderón los muertos sumaban más de 104 mil y los desaparecidos más de 14 mil según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública. “Actualmente tenemos 87 mil personas desaparecidas. Y hay un cálculo de 300 mil personas asesinadas (desde 2006)”, dice Turati en conversación con La Tercera vía Zoom. “El gobierno tiene 39 mil cuerpos no identificados en sus servicios forenses”, agrega esta periodista, con pasos en la revista Proceso y el diario Reforma.

El Chapo Guzmán durante su juicio en Estados Unidos

Tal como sostiene Turati -que fue la invitada internacional del Premio Periodismo de Excelencia 2021, que entrega la Universidad Alberto Hurtado desde 2003, y que en su décima octava versión destacó diversos trabajos del periodismo chileno en 2020-, el gran problema es que esta tragedia no se detuvo ni con Enrique Peña Nieto (2012-2018) ni ahora con Andrés Manuel López Obrador. Cuando AMLO asumió la Presidencia de México dijo que él prefería “abrazos y no balazos”, pero ni siquiera la creación de una Guardia Nacional ha dibujado un país distinto, al contrario.

¿Los cadáveres de las fosas clandestinas corresponden a asuntos relacionados con los narcos o no es necesariamente así?

Hemos encontrado campos de exterminio, lugares llenos de huesos. Ahorita puede ser todo, pero el detonante fue la estrategia de guerra, o sea, por la impunidad. Cualquiera aprovechó la violencia para acometer. O sea, para matar a la esposa y enterrarla en la fosa clandestina, por ejemplo. Todo, con un aparato de justicia que no investiga. Las cifras son como de un país en guerra, pero México no es un país en guerra, al menos no en guerra formal. Tenemos huérfanos, viudas y desplazados.

¿La mayor parte de las personas que se encuentran en fosas corresponden a víctimas de la rivalidad entre las principales bandas de narcotraficantes?

Pues en México puedes desaparecer por cualquier motivo. Han desaparecido a niños de 8 años, a niños con su familia. Cuando llegan los grupos criminales a ciertas zonas también desaparecen muchas jovencitas, como en Ciudad Juárez, en redes de explotación sexual. Sabemos que hay también, y esa es una de las investigaciones más recientes que estamos haciendo, campos de trabajo forzado, donde los mismos narcotraficantes o bueno, la gente que cultiva drogas, usan mano de trabajo esclava, captan a migrantes y se los llevan a la fuerza o a gente muy pobre le ofrecen trabajo y los tienen trabajando. Sabemos que no son casos aislados.

¿Cuántas personas se estima que están realizando estos trabajos forzados?

No, no hay cifras. Siempre a los desaparecidos se les busca mucho en las fosas, pero las familias siempre han dicho que (también) se tienen que buscar en vida porque de pronto, como los túneles que hacía El Chapo Guzmán, tiene que haber habido mano de obra para eso. Desde los años 80 como en el rancho El Búfalo, que aparece en la serie Narcos México, ha habido gran cantidad de trabajo esclavo.

La periodista mexicana Marcela Turati.

¿Quiénes estarían detrás de esto?

Puede ser de todo: industria del secuestro, trata de personas y tráfico de drogas, porque los ponen a cultivar amapolas, marihuana o drogas sintéticas. Aquí no es que los grupos narcos estén aislados, porque para toda la cadena necesitan quienes hagan las tortillas, quienes les hagan la comida, o quienes empaquetan o lleven el cargamento.

Recién mencionaba al Chapo Guzmán… ¿México ha podido comenzar a recuperarse del legado de este jefe narco ahora que está encarcelado en Estados Unidos?

Pues es que El Chapo es un rostro dentro de muchos. O sea, El Chapo ni siquiera creemos que haya sido el líder, era como el relacionador público. Pero sin él la maquinaria narco sigue funcionando. Puede que cuando atrapan a este tipo de líderes hay más violencia por quién lo sucede, quién traicionó o quién habló, pero El Chapo es uno más de la estructura. Esta estrategia de agarrar a los narcos ha generado más violencia porque no están desmantelando las infraestructuras y las rutas, donde se trafica todo.

¿Qué efecto podría tener en México la legalización de la marihuana recreativa, aprobada por la Cámara de Diputados?

Si se puede, quizás, legalizar la marihuana, eso no significa que las rutas no serán utilizadas. De esas rutas sacan minerales, mujeres y migrantes. Si la corrupción sigue y si siguen teniendo el control de las rutas, vamos a seguir teniendo muchos otros delitos. En ciertos lugares donde baja la violencia, suben las extorsiones, por ejemplo. Los grupos siguen armados y les dan de comer a mucha gente. Es un mercado.

¿Cuál ha sido la aproximación de Andrés Manuel López Obrador en el caso de las víctimas? ¿Ha habido un cambio de actitud?

Con Andrés Manuel hay varias caras. Él dijo que gobernaría con las víctimas al centro y lo que vemos es que ha habido algunos cambios, como registros nacionales públicos de desaparición de personas, o un mecanismo extraordinario de identificación forense o la creación de una comisión para esclarecer lo de Ayotzinapa, los 43 desaparecidos. Sin embargo, tenemos más de 87 mil personas desaparecidas e incluso los familiares de los 43 están desesperados porque no se ven avances, no se ve que bajen las desapariciones y Andrés Manuel no ha querido reunirse con las víctimas, salvo con los familiares de los 43. Eso ha sido problemático y decepcionante. Tampoco ha querido desmantelar a los entes corruptos. Pero lo peor es que no ha reformado las FF.AA y creó la Guardia Nacional, que tiene permiso para perseguir a migrantes y además les dieron contratos de obras públicas. El Presidente niega las violaciones a los DD.HH. porque él dice que a partir de él, eso ya no existe.

Marcha en reclamo de justicia por el caso de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa.

¿Por qué ha pasado esto?

Mira, es que es muy raro. Andrés Manuel da una conferencia todos los días, La Mañanera famosa. A la gente que está pidiendo justicia, o las ONG que vienen trabajando hace años, o a quienes se oponen a que el Ejército esté en la calle o incluso a los periodistas cuando pedimos más libertad de prensa, sus respuestas son terribles. El dice que su gobierno es diferente y que todo cambió por osmosis porque está él: que ya no hay corrupción. Esa es una respuesta fuera de la realidad. Dice también que todas las ONGs han lucrado y que los periodistas son corruptos, los que no están con él, claro. Dice que hay periodistas que son antipatriotas porque no están ayudando a la “cuarta transformación”. El dice que la gente está contenta.

¿Hay una posición contraria de AMLO respecto de cierta prensa?

Es preocupante la intolerancia. El ha pedido cambiar y desaparecer el Instituto Nacional de Transparencia, que es el medio a través del cual los periodistas obtenemos información. El dice que todo tiene que ser del gobierno al pueblo, sin intermediarios, ni instituciones, ni sociedad civil. Cada investigación de la prensa contra su gobierno, (AMLO) utiliza La Mañanera para desacreditarla. Estamos viendo muchos ataques en las redes sociales contra los periodistas que preguntan en La Mañanera o para los periodistas que son mencionados por sus investigaciones. Hay un ejército en redes que defiende al Presidente y que sostiene que el periodismo es malo para el país. Entonces a los funcionarios o a la policía se les hace fácil copiar lo que dice AMLO y agredir a la prensa.