Cada vez que es anunciando un live-action de algún anime la primera sensación es miedo, y es que tras la desastrosa adaptación que tuvo Dragon Ball, se ha generado una especie de desconfianza con tintes de trauma que al parecer no se irá fácilmente.

Sumado a esto, otros proyectos sólo se han dedicado a reafirmar la postura de que las adaptaciones del mundo del anime no son del todo buenas. Es por eso que cuando se anunció hace un tiempo el live-action de Fullmetal Alchemist, una serie compleja que en ningún caso sería fácil de resumir, el miedo regresó una vez más.

Ahora la película que se estrenó en Japón el 1 de diciembre del 2017 llegó a Netflix, dejando atrás el mercado mercado japonés para abrirse al mundo.

La película, basada en el manga de Hiromu Arakawa, en si no es un nuevo Dragon Ball Evolution, pero tampoco es la gran adaptación del mundo del anime que uno esperaría tratándose de Fullmetal.

Cambiando algunos elementos de la historia para hacerla encajar en las 2 horas y 14 minutos que dura, a ratos nos entrega pequeños guiños que nos hace recordar el gran anime que es FMA, mientras que en otras ocasiones nos hace cuestionar el por qué se siguen haciendo estas adaptaciones.

La historia presentada toma las directrices centrales del anime y las busca desarrollar aunque en ocasiones cambiando algunos elementos de forma innecesaria.

Es así como en la película no podemos ver a la hija de Maes Hughes, la cual en el anime forma parte de uno de los momentos más emotivos. Pese a que Maes es uno de los personajes que más vemos en el filme, cuando muestran a su familia, su esposa se encuentra embarazada y no se logra ver el nacimiento de la pequeña Elicia. 

Otro de los momentos que se extrañan de la serie y que hace que no se logre desarrollar del todo las motivaciones de Ed y Al, es que no ocurre la escena en que ambos queman la casa, por lo mismo en ningún momento se logra ver que el reloj de Edward tenga escrita la famosa frase "Don't Forget".

La historia que nos cuentan pasa a ser una mezcla del primer arco del anime con algunos elementos del final de la serie. Esta a ratos extraña combinación, hace que muchos puntos de la trama queden en el aire y resulta probable que quienes no hayan visto la serie se pierdan o no entiendan algunas cosas.

En cuanto a los personajes, quizás el que mejor se encuentra logrado es Maes Hughes, mientras que otros se encuentran bastante alejados a lo que uno esperaría de una buena adaptación.

De la misma forma, en esta adaptación brillan por su ausencia algunos de los personajes más importantes del universo de Fullmetal Alchemist, como es el caso de King Bradley, a quien escuchamos nombrar pero en ningún momento es mostrado en la película.

De la misma forma personajes como Riza Hawkeye, que acompaña a Mustang en casi todo momento, no tiene ningún tipo de desarrollo y pasa a transformarse en una mera sombra de Mustang.

No podemos dejar de hablar de los efectos especiales, ya que la película se encuentra plagada de estos, es así como nos encontramos con algunos que se encuentran muy bien logrados como las llamas de Mustang o la armadura de Alphonse (que sinceramente luce increíble y exactamente como la del anime).

Lamentablemente también nos encontramos con algunos efectos que dejan bastante que desear, como cuando gula ataca a unos soldados en Central o cuando despiertan los soldados inmortales, los cuales se ven muy falsos en relación al resto de la película.

Quizás uno de los efectos mejor logrados es el de 'La Verdad'. Desde el diseño del misterioso ser, hasta la ambientación con el fondo blanco y la puerta de piedra se encuentran muy bien logrados. 

Finalmente, la historia al sólo mostrar el primer arco, al nombrar personajes y contar una historia sin un cierre claro nos deja con sensación  poco y con que el trabajo pudo ser mucho mejor.

Eso si todo lo anterior a la vez nos dice una cosa: secuela. Sobre que esperanzas quedan para esta, depende mucho del desarrollo de los personajes, ya que aunque esta primera entrega fue deficiente en este sentido, no está del todo perdida y tiene potencial para mejorar.