Hay dos personas atadas a la vía del tren, puedes salvarlas pulsando un botón, pero con eso el tren pasará por otra vía donde hay una persona atada  ¿Qué haces? Esta es una de las preguntas que nos realizan al comienzo de Prey y que marca la línea que tendrá el videojuego desarrollado por Arkane Studios.

Su gran fortaleza es la capacidad que nos otorga para decidir, ya sea realizando las misiones de forma sigilosa o quizás con un poco de acción. Tú ves como vas avanzando, en un juego en el que tienes completa libertad para ver cómo enfrentas a las criaturas y cómo llegas a los diferentes lugares.

Esta capacidad de decisión y libertad que entrega el juego se ve potenciada por la posibilidad de personalizar al personaje, ya sea ganando más resistencia para enfrentar a las criaturas o quizás otorgando la posibilidad de hackear y mover objetos para evitar los encuentros. Es tu decisión el cómo enfrentas Prey.

Cabe mencionar que de todas formas este videojuego se encuentra más cercano a ser un juego de sigilo que de acción, ya que las balas escasean y las armas disponibles (pistola y escopeta) pasarán gran parte del juego sin municiones.

En Prey la libertad es total, mientras vamos mejorando nuestro personaje nos podremos mover libremente por el escenario, volver a donde comienza el juego y acceder a otros lugares con las nuevas habilidades. Es el jugador el que decidirá como llegar al final de Prey.

Sorpresas desde el comienzo

Un elemento a destacar de Prey es la historia del juego. Todo fanático de la ciencia ficción se sentirá atraído por la historia de un juego que cual nos sitúa a bordo de la estación espacial Talos 1.

Prey nos muestra una línea de tiempo alternativa, donde la carrera espacial se desarrolla de gran manera y lleva a la creación de esta estación espacial, en la que se realizan una serie de experimentos con unas extrañas criaturas. 

Obviamente, los experimentos salen mal, dando inicio al juego y a las aventuras de nuestro personaje, Morgan Yu. Es importante notar además que el juego comienza con un increíble vuelco en su historia, que nos deja sólo dudas, y a medida que vamos obteniendo respuestas, más interrogantes aparecen para resolver.

Personalización y creación de ítems

¿Crear balas o un botiquín? ¿Mejorar la salud de personaje o el sigilo? Sin duda el cómo vayamos desarrollando a nuestro personaje marcará en gran medida la forma en que jugaremos Prey, siendo algo que no conviene tomar a la ligera.

La primera decisión en relación a la personalización de nuestro personaje será al elegir si queremos que sea hombre o mujer, sin importar la elección su nombre será Morgan Yu.

Luego pasamos a las habilidades, ya que para obtener nuevas opciones tendremos que conseguir objetos que nos permitirán ir desbloqueando diferentes habilidades en un árbol que tiene tres divisiones.

Dependiendo de esto es cómo avanzaremos en el juego. Por ejemplo con la habilidad de hackeo podremos abrir puertas que de otra forma no podríamos cruzar, mientras que la habilidad para aumentar la fuerza permitirá mover objetos para desbloquear algunos caminos.

Por otro lado, a lo largo del juego también encontraremos diferentes elementos que nos permitirán crear diferentes ítems dependiendo de lo que más necesitemos. Como ya mencionamos, estos elementos no sobrarán la mayor parte de tiempo por lo que en ciertas ocasiones vale pensar bien que ítem estás creando.

A pesar de las elecciones para nuestro personaje todos los caminos estarán llenos de peligros y desafíos, lo que nos lleva al siguiente punto.

Suspenso

Mimic es el nombre de la criatura más básica que enfrentamos en Prey y como su nombre lo indica, este pequeño monstruo puede mimetizarse con el entorno transformándose en cualquier objeto. Esto agrega una alta dosis de suspenso, ya que aunque veamos una habitación vacía, el peligro puede estar ahí. 

Sumado a esto se encuentran los otros tipos de enemigos, ante los cuales tendremos que pelear de forma inteligente, ya que por más que nos guste la acción si nos tiramos de frente gastando las pocas balas que tenemos, lo más probable es que terminemos muertos en reiteradas ocasiones.

Pantallas de carga

Este es uno de los puntos bajos de esta propuesta. Aunque sea en el caso de la PS4, Prey tarda su tiempo en las pantallas de carga, las que aparecen al pasar de una parte de la nave a otra, por lo que esto puede afectar un poco la inmersión en el título.

La situación se vuelve más molesta cuando sales de un sector de la nave y recuerdas que podías hacer otra cosa en el interior por lo que debes volver de inmediato debiendo esperar nuevamente a que cargue el juego.

Por último sólo queda destacar la ambientación de Prey, ya que los escenarios están muy bien cuidados para que todo parezca encajar.

A esto hay que sumar que la música se acopla de gran manera al videojuego, generando una inmersión digna de un juego de ciencia ficción que nos mantiene atentos la mayor parte del tiempo y ya solo por eso se trata de una experiencia que vale la pena tomar.