El Senado de EE.UU. comenzó ayer oficialmente el juicio político contra el Presidente Donald Trump con la lectura de los dos cargos de los que se le acusa -abuso de poder y obstrucción al Congreso-, aunque se trata de una mera formalidad, ya que el impeachment en sí mismo no arrancará hasta el martes. En todo caso, la prensa local ya anticipa que el nivel de polarización en la Cámara Alta será mayor al vivido durante el proceso contra Bill Clinton en 1999.

El impeachment llegó al Senado el miércoles, después de que la Cámara de Representantes designara a los siete "managers" y enviara el pliego de cargos a la Cámara Alta. Con el traspaso de responsabilidades, el proceso queda a cargo del Senado, donde los republicanos son mayoría y sale de la jurisdicción de la Cámara de Representantes, donde los demócratas dominan.

Trump está acusado de presionar a su par ucraniano, Volodymyr Zelensky, para que abriera dos investigaciones: una sobre los supuestos actos de corrupción del precandidato demócrata Joe Biden y su hijo Hunter en el país europeo, y otra sobre la "desacreditada teoría" de que fue Kiev, no Moscú, quien interfirió en las elecciones presidenciales de 2016. En un revés para Trump, la Oficina de Rendición de Cuentas (GAO), una agencia inspectora del gobierno federal, afirmó ayer que la Casa Blanca "vulneró la ley" al congelar ayuda militar para Ucrania con el fin de presionar a su gobierno.

Con todo, Trump -que tras este proceso será cesado o absuelto- se ha mostrado seguro de que el Senado tumbará el impeachment gracias a la mayoría republicana. Pero en un año electoral en Estados Unidos, el proceso amenaza con polarizar el ambiente en la Cámara Alta. Así lo destacó el diario The New York Times, al recordar que "el comienzo partidista del juicio contrasta con un enfoque de consenso alcanzado en 1999".

Según el periódico, el juicio político a Trump "será una exhibición intensamente partidista que hará que la polarización de la era Clinton parezca un período de armonía política". "Mientras los demócratas y los republicanos lograron llegar a un acuerdo por unanimidad sobre cómo comenzar el juicio del Presidente Bill Clinton en 1999, hoy los dos partidos, y sus dos líderes, están irreconciliablemente divididos sobre cómo proceder y si el juicio es incluso legítimo", agrega.

Citado por el portal The Hill, el senador republicano Roy Blunt dijo que espera que el procedimiento se extienda más allá del discurso presidencial del Estado de la Unión, programado para el 4 de febrero. Este escenario tiene implicanaciones para los precandidatos demócratas de la Casa Blanca, considerando que el caucus de Iowa tendrá lugar un día antes, una asamblea ciudadana que para muchos postulantes suele ser una sepultura o un trampolín.

A juicio de CNN, "una vez que el drama del juicio político finalmente termine, la política estadounidense se unirá en torno a las próximas elecciones presidenciales. Será un recordatorio de que el choque final entre Trump y la accountability llegará en noviembre".