El responsable de la agencia británica de ciberespionaje puso paños fríos a la escalada en la retórica del uso de armas nucleares en la guerra en Ucrania al señalar que los soldados rusos se están quedando sin suministros y municiones y los logros iniciales obtenidos por Moscú se están revirtiendo.

En una entrevista con la cadena BBC previo al inusual discurso público en el grupo de estudios Royal United Services Institute (RUSI) en Londres, el director de la agencia de servicios de inteligencia, seguridad y ciberseguridad británica, GCHQ, Jeremy Fleming, dijo que el Presidente ruso, Vladimir Putin, se ha mantenido hasta ahora dentro de la doctrina militar establecida de no usar armas nucleares.

“Espero que veamos indicadores si comienzan a seguir ese camino”, dijo, sin decir cuáles podrían ser esos indicadores. “Pero seamos muy claros al respecto, si lo están considerando, sería una catástrofe en la forma en que muchas personas han hablado”, advirtió.

Residentes locales junto a su auto, destruido por el ataque militar ruso del día anterior, en el centro de Kiev. Foto: Reuters

Además, Fleming señaló que el mandatario ruso ha cometido errores estratégicos en el conflicto en parte porque hay muy pocas restricciones sobre su liderazgo. “Con poco desafío interno efectivo, su toma de decisiones ha resultado defectuosa”, dijo, al tiempo que aseguró que el líder del Kremlin se ha involucrado en “una estrategia de alto riesgo que está conduciendo a errores estratégicos de juicio”.

“Lejos de la inevitable victoria militar rusa que proclamó su máquina de propaganda, está claro que la valiente acción de Ucrania en el campo de batalla y en el ciberespacio está cambiando el rumbo”, indicó Fleming.

“Creo que Rusia se está quedando sin municiones, está claramente quedándose sin amigos y hemos visto, por la declaración de movilización, que se está quedando corta de tropas”, apuntó Fleming, citado por Radio 4.

El líder de la agencia de ciberespionaje de Reino Unido también consideró que en Moscú están “preocupados por el estado de su maquinaria militar”. “La palabra que he utilizado es desesperados y podemos ver desesperación en muchos niveles dentro de la sociedad rusa y dentro de la maquinaria militar rusa”, observó.

El lunes, Moscú lanzó una ola de ataques con misiles contra Kiev y otros centros urbanos importantes, matando al menos a 19 personas, una ofensiva que según Putin fue en respuesta al bombardeo del puente que conecta Crimea con Rusia el fin de semana.

Fleming también dijo que estaba seguro de que Putin estaba preocupado por los peligros de una escalada y que eso podría ser una señal de por qué “no ha buscado estas otras formas de librar la guerra”.

La inteligencia occidental ha enfatizado repetidamente cómo cree que Putin ha microgestionado la conducta de las fuerzas rusas en la guerra de siete meses. El mes pasado, funcionarios estadounidenses dijeron que se pensaba que el mandatario ruso había rechazado una solicitud de sus generales de retirarse de la ciudad de Kherson, al oeste del río Dniéper.

Pero aunque los funcionarios de inteligencia creen que existe una creciente ansiedad dentro del Kremlin por el progreso de la guerra, se cree que la posición de Putin sigue siendo fuerte. En el improbable caso de que fuera reemplazado repentinamente, tampoco es seguro que resulte en un cambio significativo en la estrategia rusa.

Jeremy Fleming, responsable del GCHQ, es fotografiado en Londres, el 14 de febrero de 2019. Foto: AP

El ministro ruso de Relaciones Exteriores rechazó ayer las especulaciones sobre el posible uso de armas nucleares por parte de Moscú y dijo que solo podría hacerlo si Rusia enfrenta una desaparición inminente. El canciller Sergey Lavrov afirmó en la televisión de su país, que la doctrina nuclear de Rusia prevé “medidas de represalia exclusivamente destinadas a evitar la destrucción de la Federación Rusa como resultado de ataques nucleares directos o el empleo de otras armas que aumentan la amenaza para la existencia misma del Estado ruso”.

Lavrov acusó a Occidente de difundir especulaciones sobre las supuestas intenciones de Rusia de usar armas nucleares e instó a Estados Unidos y sus aliados a “mostrar la máxima responsabilidad en sus declaraciones públicas” sobre el tema.

La amenaza china

El funcionario británico no solo mostró preocupación por Rusia, sino que también por China, a quien acusó de utilizar su influencia económica y tecnológica para oprimir en su país y ejercer control en el extranjero, y afirmó que la agresiva estrategia de Beijing se basa en el miedo y plantea “una enorme amenaza para todos nosotros”.

Las autoridades comunistas en Beijing, indicó, aspiran a “dar forma al ecosistema tecnológico global” con tecnologías como monedas digitales y sistemas de satélites, para controlar a la población china y ganar influencia en todo el mundo.

Fleming indicó que el sistema monopartidista chino pretende controlar a la población china y ve a otros países como “o bien posibles adversarios o posibles Estados clientes para ser amenazados, sobornados o coaccionados”.

“Bajo esa creencia subyace una sensación de miedo”, sostuvo. “Y vemos ese temor desarrollarse en la manipulación de los ecosistemas tecnológicos que sostienen nuestras vidas cotidianas, desde vigilar a sus propios ciudadanos y restringir la libertad de expresión a influir en los sistemas financieros y nuevos dominios”, añadió.

Las relaciones entre Reino Unido y China se han vuelto cada vez más tensas en los últimos años, y las autoridades británicas han acusado a Beijing de subterfugios económicos y abusos contra los derechos humanos.

Los espías británicos han hecho reportes cada vez más negativos sobre la influencia y las intenciones de Beijing. Richard Moore, responsable de la agencia de inteligencia exterior, el MI6, describió el año pasado a China como una de las mayores amenazas para Gran Bretaña y sus aliados.