“Esta es la elección más importante. Estoy muy feliz”. El candidato presidencial brasileño Luiz Inácio Lula da Silva votó en la mañana de este domingo en la escuela estatal João Firmino, en el barrio Assunção, en São Bernardo do Campo, en el ABC Paulista.

Lula acudió al colegio electoral acompañado de su compañero de fórmula, Geraldo Alckmin (PSB); de su esposa, la socióloga Rosângela da Silva, a Janja; la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann; y el candidato del PT a la gobernación de Sao Paulo, Fernando Haddad, y Márcio França (PSB), exgobernador y candidato al Senado.

Lula habla con los periodistas después de votar en las elecciones generales en Sao Paulo, el 2 de octubre de 2022. Foto: AP

En una conferencia de prensa en el lugar, Lula comentó sobre las elecciones de 2018. “Hace cuatro años no pude votar porque había sido víctima de una mentira en este país. Fui detenido por la policía federal exactamente el día de las elecciones. Intenté que la urna fuera a la celda para poder votar, no lo hicieron. Y cuatro años después, estoy aquí, votando con el reconocimiento de mi total libertad y con la posibilidad de volver a ser presidente de la república de este país, para tratar de que este país vuelva a la normalidad”, dijo Lula en una conferencia de prensa en el lugar después de la votación, según consigna el portal G1 e Globo.

Lula saluda a sus partidarios después de votar en las elecciones generales en Sao Paulo, el 2 de octubre de 2022. Foto: AP

El abanderado del PT también afirmó que él y su candidato a vicepresidente, Geraldo Alckmin, tienen experiencia de trabajar en la adversidad y que pretenden gobernar. “No queremos más discordia, queremos un país que viva en paz”.

Consultado sobre cómo tratar con los bolsonaristas en caso de victoria, Lula dijo que cree que tendrán que adaptarse a los deseos de la mayoría. “Creo que los bolsonaristas fanáticos tendrán que adaptarse a la mayoría de la sociedad. La mayoría quiere paz. La gente no quiere armas, quiere que se distribuya leche. Por supuesto, habrá algunos que no querrán adaptarse, pero la mayoría de la sociedad brasileña quiere paz, trabajo y vivir bien”.