Fue el ganador en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Costa Rica el 4 de febrero, con el 24,9% de los votos. Por eso para el balotaje de hoy Fabricio Alvarado se perfila como el favorito, frente al oficialista Carlos Alvarado. Fabricio Alvarado no es un político común. De hecho, no es político.

Periodista, cantante y predicador evangélico, Alvarado tiene 43 años y su discurso conservador ha calado hondo en la sociedad costarricense. Su ascenso popular coincidió con el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que solicitó a Costa Rica a que permitiera el matrimonio homosexual. Ello, a tres semanas de la primera vuelta. Tras el fallo de la CIDH, el candidato salió a las calles a promulgar un discurso en defensa de la familia tradicional, lo que generó un amplio apoyo de la ciudadanía, que se reflejó en los resultados de la primera vuelta.

Alvarado fue electo diputado en 2014, por el partido Restauración Nacional (RN), ligado a las iglesias pentecostales y fundado por un pastor evangélico y exdiputado. RN forma parte del "Bloque Cristiano" de la Asamblea Legislativa. "Fabricio nace en la política por el buen olfato de Carlos Avendaño (fundador de RN y pastor)", dijo a France Presse el sociólogo de la Universidad Nacional de Costa Rica, Alberto Rojas.

Durante la campaña, Alvarado se enfrentó a una polémica por mezclar religión y política, lo que está prohibido por la Constitución de Costa Rica. Así, en una primera instancia, el Tribunal Supremo de Elecciones emitió dos resoluciones condenando a las iglesias evangélica y católica por el uso de motivos religiosos para influir en los votantes. Una tercera resolución fue una medida cautelar contra la Federación Alianza Evangélica Costarricense y la Conferencia Episcopal Costarricense, prohibiendo a pastores y sacerdotes a inducir el voto de sus feligreses. Todo esto, por una reunión privada celebrada el 16 de marzo en la que pidieron a 250 pastores evangélicos ayuda para conseguir donaciones para la campaña de Fabricio Alvarado.

Música y televisión

Por su carrera televisiva Fabricio se hizo conocido. En su momento inició estudios de periodismo, pero nunca los terminó. Sin embargo, la falta de un título universitario no le impidió desempeñarse como reportero televisivo y presentador de noticias en tres canales. En 2003, comenzó a acudir a la iglesia evangélica, donde conoció a su esposa. Después de casarse abandonó el periodismo y se dedicó a la música cristiana y a predicar. Así, grabó su primer disco, que lleva por título "Tu amor es todo".

De manera paralela a su "carrera" musical, Alvarado trabajó como periodista independiente. Uno de esos trabajos lo realizó para el partido RN, que al cabo de un tiempo terminó reclutándolo como candidato a diputado. Alvarado no quería ser candidato, pero el aspirante inicial de RN desistió a una semana de las legislativas. "Yo no iba a ser candidato de nada", ha reconocido.