El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, reconoció el jueves su desagrado por la presencia de Julian Assange en la embajada de su país en Londres y dijo que el camino está preparado para que el fundador de WikiLeaks deje la sede diplomática, donde ha permanecido por más de seis años.

Ecuador ha estado conversando con el gobierno británico para asegurarse de que Assange no sea extraditado a un tercer país en donde corra peligro su vida si abandona la embajada, lo que ha sido garantizado por las autoridades, según funcionarios de Quito.

"Está creado, está hecho el camino como para que el señor Assange tome la decisión de salir a una casi libertad (...) porque no olvidemos que él no se presentó a los juzgados británicos y tiene que pagar una pena no larga por aquello", dijo Moreno, quien ha calificado a Assange como un "hacker".

"A mí no me agrada la presencia del señor Assange en la embajada de Ecuador, sin embargo hemos sido respetuosos de sus derechos humanos y dentro de ese respeto nos parece que seis años ya es demasiado tiempo para que una persona permanezca casi encarcelada en una embajada", añadió el mandatario en una entrevista con radios locales.

El presidente ecuatoriano explicó que "casualmente" el gobierno británico envió una comunicación oficial indicando que su Constitución impide extraditar a una persona a un país donde corra peligro su vida y que la justicia británica tendrá que decidir sobre la situación legal del australiano.

Ecuador nombró a Jaime Alberto Marchán, un funcionario de carrera y amplia trayectoria diplomática, como su nuevo embajador en Londres, luego de que el presidente removió el mes pasado a su antecesor, Carlos Abad.

Assange se refugió en la embajada ecuatoriana en Londres en 2012 ante el temor de ser extraditado a Suecia, donde enfrentaba acusaciones por delitos sexuales, pero la investigación posteriormente fue archivada.

Sin embargo, aún debe enfrentar a la justicia británica por violar las condiciones de su fianza.

Ecuador impuso recientemente nuevas reglas al asilo de Assange en su embajada, lo que lo motivó a presentar una demanda en contra del Gobierno, acusándolo de vulnerar sus derechos fundamentales. Las nuevas reglas incluyen el pago de sus cuentas personales y médicas, un mayor cuidado a su mascota y el registro de sus visitas.

La justicia ecuatoriana negó la demanda presentada ante tribunales en Quito, pero la decisión fue apelada.

Assange, quien obtuvo la ciudadanía ecuatoriana el año pasado, ha dicho que teme ser extraditado a Estados Unidos tras publicar millones de cables reservados de Washington.