El embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoli Antonov, denunció que las acusaciones de crímenes contra la Humanidad vertidas el sábado por la vicepresidenta norteamericana, Kamala Harris, contra las fuerzas rusas en Ucrania, son un intento “cínico” de “demonizar” al Kremlin en una “guerra híbrida” hacia su país.

“Consideramos tales insinuaciones como un intento, sin precedentes en términos de cinismo, de demonizar a Rusia en el curso de una guerra híbrida, desatada contra nosotros”, declaró Antonov a través del canal de Telegram de la Embajada, en mensajes recogidos por el portal de noticias Axios.

La Administración del presidente Joe Biden concluyó formalmente en marzo pasado que las tropas rusas habían cometido crímenes de guerra en Ucrania. Una acusación de crímenes de lesa humanidad va un paso más allá, al incidir en que los ataques contra la población civil se están llevando a cabo “de manera generalizada y sistemática”, según los principios del Estatuto de Roma que sustentan al Tribunal Penal Internacional.

La vicepresidenta Harris, en este sentido, señaló a las fuerzas rusas por perpetrar ataques de esta naturaleza exacta contra la población civil, desde ejecuciones a palizas, pasando por electrocuciones. En su discurso, pronunciado durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, Harris citó ejemplos concretos como ataques indiscriminados contra civiles, incluido el bombardeo de un hospital de maternidad que mató a una madre embarazada y a un teatro en Mariúpol donde murieron cientos de personas.

Para Antonov, la acusación no es más que una excusa para “justificar los propios actos de Estados Unidos para alimentar la crisis de Ucrania”.

El embajador señaló que Estados Unidos ignora que las fuerzas ucranianas “están usando munición de alcance indiscriminado” y están cometiendo “otras atrocidades como ejecuciones contra soldados rusos capturados desarmados” mientras Washington hace “la vista gorda”.

“El doble rasero de Washington es escandaloso”, aseveró el embajador.