El Servicio Meteorológico Alemán (DWD) pronostica para este viernes un descenso de temperaturas y algunas tormentas en parte del país, tras haberse registrado el jueves máximas históricas, con marcas de hasta los 42,6 grados Celsius.

Las temperaturas seguirán siendo inusualmente altas en varios puntos del "Land" de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste de Alemania, donde se espera alcanzar en la primera mitad del día los 38 grados o incluso los 40, para ir cediendo paulatinamente a partir de media tarde.

En ese estado federado se marcaron ayer las máximas históricas, lo que ocurrió a lo largo del día en quince puntos del país, y también ahí es donde previsiblemente se demorarán aún en llegar las primeras tormentas.

En el sur del país, donde asimismo se registraron máximas que rozaron los 40 grados, se pronostica ya para este viernes un claro alivio de las temperaturas.

Los frentes tormentosos llegarán con las últimas horas de la jornada y se extenderán a lo largo del sábado y domingo por el oeste, sur y este del país, según los pronósticos del DWD.

Pese a la fuerte ola de calor y los estragos causados en el campo, los expertos no prevén que el verano tenga unos efectos medioambientales y económicos tan notables a escala nacional como los registrados en 2018.

El año pasado, a las elevadas temperaturas se sumó una fuerte sequía en prácticamente todo el país, lo que afectó al campo y al tráfico fluvial, y provocó varios incendios forestales.

En este 2019 se alcanzaron ya temperaturas más altas de lo normal entre abril y finales de junio, pero estuvieron alternadas con copiosas precipitaciones y tormentas en buena parte del país.

Durante la actual ola de calor se han adoptado medidas especiales en hospitales y geriátricos para evitar la exposición al calor de las personas más vulnerables.

La compañía de ferrocarriles alemana, Deutsche Bahn, ofreció a los pasajeros la posibilidad de anular sus viajes, sin costes adicionales, en caso de decidir no viajar para no sufrir los efectos de la ola de calor.