La conmoción que provocó el accidente del bus ocurrido en la ruta a Mendoza la semana pasada, donde murieron tres menores que viajaban a participar en un campeonato de fútbol, abrió el debate en torno a las responsabilidades que tienen los conductores al momento de manejar a exceso de velocidad y realizar maniobras peligrosas.

Según cifras entregadas por Carabineros durante el 2017 estás prácticas imprudentes aumentaron. Los datos sobre accidentes vehiculares a raíz del exceso de velocidad indican que el año pasado hubo 26 mil multas más que en 2016. Así, en 2017 las infracciones llegaron a 239.646, la cifra más alta en los últimos cinco años. Al respecto, Carabineros señaló que junto con la conducción desatenta y en estado de ebriedad son las principales causas de accidentes de tránsito.

El teniente coronel Fredy Vergara, de la Prefectura Técnica y Seguridad Vial OS2, aseguró que "en la carretera al existir menos flujo de vehículos y menor interacción entre ellos, los conductores desarrollan mayores velocidades y eso es lo que aumenta la consecuencia de los accidentes".

De todas formas, aunque en el balance se destaca que la cifra de fallecidos en este tipo de situaciones bajó respecto del año anterior -en 2017 hubo 1.483 muertos mientras en 2016 fallecieron 1.675 personas-, la cifra sigue siendo preocupante.

Sobre el particular, Alberto Escobar, gerente de estudios de Automóvil Club, manifestó que el conductor chileno "tiene menos conocimiento relevante de las leyes del tránsito" y agregó que, según las estadísticas, "seis de cada 10 personas excede la velocidad máxima en la ciudad, y cinco de cada 10 lo hace en la carretera, estamos hablando del 60 y 50 por ciento de los conductores".

Otro tema importante respecto a las conductas de los choferes es que, según Escobar, en el país se "exceden 20 kilómetros sobre la máxima permitida. Es decir, si la carretera es 120 km/h el promedio de los infractores es de 140 km/h, y si la exceden en ciudad el promedio es 80 km/h aproximadamente".

La presidenta de la Fundación Emilia, Carolina Figueroa, también concuerda en la falta de educación vial de los conductores, pues "el aprendizaje no se hace con un currículum establecido y generalmente lo hacen en módulos, a través de proyectos o iniciativas esporádicas, como lo que hace la Comisión Nacional de Seguridad de tránsito", afirmó.

En torno a las campañas que se realizan por parte del Estado para prevenir la conducción irresponsable, Figueroa sostuvo que son insuficientes. "Son estacionarias y no periódicas y eso le quita atención al problema de exceso velocidad de conducción, especialmente bajo estado de ebriedad".

En ese sentido, la ministra de Transportes, Paola Tapia, expresó que dicha cartera está impulsando el proyecto de 'convivencia de modo' que "contiene una serie de normas, entre ellas la rebaja de velocidad de 60 a 50 kilómetros por hora, lo que va a permitir disminuir los accidentes fatales".

Nuevas herramientas

Con el objetivo de reducir aún más los accidentes de tránsito provocados por el exceso de velocidad, Carabineros implementará nueva tecnología que permitirá mejorar la fiscalización.

Vergara explicó que para lograr este objetivo se efectuó la compra de "72 equipos de control de velocidad de tecnología láser de mayor precisión en la medición y con una distancia de operación de los 16 a los 2 mil 400 metros". Agregó que los conductores ya no podrán evadir multas por bajar la velocidad al acercarse a Carabineros, y que "cuando el conductor vea que será fiscalizado, probablemente ya se encuentre identificada su velocidad".