Quien transite por La Serena, de uno u otro modo experimenta un viaje al pasado, lleno de inmuebles de conservación histórica y monumentos nacionales. Son 474 años de historia colonial que la transforman en la segunda ciudad más antigua del país.

Sin embargo, el mundo cambia y algunos proyectos buscan revitalizar el entorno de la ciudad, mediante la "reconversión" de algunas construcciones añosas, que en sus orígenes cumplieron otro fin, pero que hoy ayudarán a paliar el déficit de servicios sanitarios, judiciales, culturales y administrativos. La idea, eso sí, es que no se pierda el sello histórico ni colonial.

El primero es uno insigne. Desde el siglo XIX datan los orígenes de la excárcel de la ciudad. El aislamiento y la reclusión, aún grabados en las celdas, darán paso a nuevas dependencias médicas. El proyecto es el Centro de Diagnóstico y Terapéutico (CDT) del hospital San Juan de Dios, que con 115 boxes de atención, seis nuevos pabellones quirúrgicos, un laboratorio clínico, 20 sillones de diálisis y un resonador magnético espera resolver la cobertura ambulatoria de cerca de 660 mil personas. Además, permitiría concretar un viejo anhelo: tener una unidad oncológica.

La inversión asciende a US$ 109 millones y se complementará con la construcción del Centro de Salud Familiar (Cesfam) Emilio Schaffhauser, recinto que tomó el nombre de un cirujano que llegó a La Serena en la década de 1940. El Cesfam se emplazará en un paño de uso privado y dará cobertura a 30 mil personas.

"Estas iniciativas responden a proyectos muy sentidos por la comunidad, que van a modernizar nuestra capital regional", dice la intendenta de Coquimbo, Lucía Pinto.

Casa Jiliberto

Por años, la Casa Jiliberto simbolizó el esplendor de La Serena y en los últimos meses albergó a pasajeros, transformada en hotel boutique. El inmueble se erige desde 1895 en la céntrica calle Cienfuegos, pero el municipio lo transformará ahora en el nuevo Centro de Extensión Cultural para el Patrimonio, con galerías de arte, un auditorio para 110 personas, espacios multiusos, salas de microcine y exposiciones.

El proyecto llegaría a los US$ 2,6 millones y mantendrá la elegancia de la casona para incentivar las artes escénicas en sus 787 metros cuadrados.

Adicionalmente, el municipio ingresó al Consejo de Monumentos Nacionales una solicitud para reconvertir la ex fábrica de la CCU de la zona en Edificio Consistorial. Se trata de una manzana completa, con más de 12 mil m2 de espacio, para las labores municipales y todos los servicios sociales que presta a la comunidad.

El diseño ya está aprobado por el Concejo Municipal y solo para la adquisición del inmueble y los terrenos se destinaron cerca de US$ 8 millones, vía el gobierno regional.

"Estamos concretando iniciativas que se demoraron mucho tiempo, porque primero estaba la idea y se hizo largo el camino en buscar las platas", explica el alcalde, Roberto Jacob, quien precisa que debieron pasar más de 25 años para ver la luz en los casos del CDT y el Cesfam, y la compra del Consistorial. En el último, espera ver faenas en 2019.

Además, a fines del próximo año la explanta de la Cooperativa Control Pisquero, institución que albergó a agricultores, en 1942, reunirá los tribunales civiles, de familia y laborales de La Serena.

El nuevo Centro de Justicia, iniciativa ya en marcha, considera dos torres de cuatro pisos, incrustadas en 10 mil m2, y entre sus características hay consideraciones demográficas y climáticas de la ciudad, y la certificación de sustentabilidad. Junto a ello, se restaurarán las antiguas bodegas de la pisquera.

"La obra se encuentra dentro de los plazos y será un nuevo edificio emblemático", comenta el presidente de la Corte de Apelaciones de La Serena, Juan Pedro Shertzer. La inversión estimada es de US$ 34,8 millones.