Al inicio de la sesión de hoy de la Cámara Baja se informará del último dictamen de la Comisión de Etica, que reprocha el actuar del diputado UDI Julio Dittborn, quien, según denunció Informe Especial, arrienda dos casas particulares de simpatizantes gremialistas como sedes distritales.

Quienes tuvieron acceso al documento aseguran que establece que la modalidad implementada por el diputado no es dolosa ni hecha con mala fe, pero cuestiona que Dittborn no haya puesto en conocimiento de la Cámara el mecanismo que iba a utilizar. Y subraya que ambas casas no cumplen con las características que deben tener las sedes distritales, pues no hay referencia visible a su condición de oficina parlamentaria.

El dictamen destaca que el arriendos de oficinas no está reglamentado e insta a la Comisión de Régimen Interno a impulsar una reforma que establezca una regulación a este ítem.

La resolución coincide con las nuevas pesquisas del fiscal regional Jorge Abott, quien también indaga a la diputada Claudia Nogueira. El fiscal abrió un nuevo flanco de conflicto para la Cámara, al enviar un oficio requiriendo antecedentes sobre el diputado RN  Maximiano Errázuriz, a raíz de una publicación de La Nación, que sostuvo que una de sus sedes distritales es el estudio de abogados de un amigo suyo.

El parlamentario RN vivió una jornada compleja ayer en el Congreso. A primera hora concurrió a la Tesorería de la Cámara. Llevaba dos cheques por más de 30 millones de pesos. Mas tarde, explicaría que el monto correspondía al total de los gastos que ha hecho en este período parlamentario por concepto de arriendos y telefonía, y que su intención era "entregar una garantía" mientras se esclarecía su situación.

Su gestión tomó por sorpresa a las autoridades de la Cámara. Su presidente, Rodrigo Alvarez, pidió un informe en derecho para ver los pasos a seguir. La respuesta fue que no era posible aceptar el depósito.

El diputado RN debió lidiar también con la molestia de su bancada, donde se cuestionó que  haya intentando defenderse de las acusaciones culpando a sus pares Alberto Cardemil y Lily Pérez de cometer irregularidades en el manejo de recursos que otorga la Corporación. Ayer, Pérez encaró personalmente a Errázuriz.
 
En el almuerzo de la bancada, al cual no asistió, fue recriminado en duros términos por sus pares. Incluso hubo un diputado que pidió que lo excluyeran del comité, "por traidor".