Por alrededor de 10 minutos expuso ante el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco la machi Francisca Linconao, en medio de la segunda jornada de réplicas del juicio en el caso Luchsinger Mackay.

Se trató de la última audiencia de este bullado caso y tal como lo hizo en los alegatos de apertura, la machi renunció a derecho a guardar silencio e hizo sus últimos descargos. Como comunicaron al término de la diligencia, mañana a las 10.00 horas se realizará la lectura del veredicto. 

"Soy inocente. Yo soy machi, autoridad tradicional, no puedo mentir", dijo enfática una de los 11 imputados en esta causa. "Son falsedades, son mentiras, son calumnias, que me inventaron con la reunión. Jamás hubo una reunión en mi casa, y eso se lo juro ante Dios que me está escuchando. Es muy grave lo que ocurrió con los Luchsinger-Mackay, porque eran gente conocida. Ellos estuvieron en mi casa, son gente cercana", sostuvo.

Así, quiso dejar en claro que ella nunca ha tenido una conducta agresiva. "¿Y por qué yo debería meterme en esa cosa? Nunca, ni cuando era joven tuve en este problema. Yo no tengo mala conducta. Es la primera vez en 57 años que me involucran con una muerte terrible. Soy inocente. No tengo conflicto con nadie".

En relación al resto de los imputados, la mujer comentó que con antecedentes de una "supuesta reunión" el Ministerio Público ha conseguido la medida cautelar que los mantiene privados de libertad. "Tienen encarcelados a diez personas por puras mentiras. No es verdad lo que hablan ellos", expuso.

"No hubo ninguna reunión el 3 de enero de 2013. Yo estuve sola, con mi hermana, con mi hija-sobrina. El 3 de enero estaba cansada, con dolor de cabeza. No llegó nadie, no hubo reuniones, no llamé a nadie. Solamente tengo una llamada de un sobrino a quien llamé", manifestó.

En ese sentido, Linconao sinceró que "necesito mi absolución, total, mi libertad y de todas las personas que están acá. Que no sigan mintiendo estos señores, porque son autoridades. No sigamos maltratando y manipulando a los pobres mapuche, que son inocentes y los mandan a las cárceles. Hay mucha gente inocente pagando condenas por mentiras".

En cuanto al allanamiento que se realizó en su vivienda, detalló que "es una mentira que hizo Carabineros. Yo entré esa mañana a mi ruca y no había nada, sólo una caja vacía, no había nada. Yo no manejo armas, menos armas hechizas o artesanales. Después me acusan los carabineros de que tenía armas hechizas, panfletos, pasamontañas. Eso es mentira".

Además, respecto de la declaración que entregó José Peralino, y que sitúa a los imputados en los hechos ocurridos la madrugada del 4 de enero del 2013, la machi aclaró que él le contó que "lo estaba acosando la PDI, que lo estaban llamando todos los días, que lo obligaron a firmar un documento, que le ofrecieron plata, que lo amenazaron de muerte".

Se debe precisar que las palabras entregadas hoy por Linconao, tal como lo dijo el tribunal, no se toman en consideración en el veredicto que entregarán los magistrados.