El gobierno de Estados Unidos dijo hoy que no cree que el fugitivo coronel Muammar Gaddafi se encuentre en la caravana que llegó a Níger procedente de Libia, según versiones difundidas durante toda la jornada por distintos medios árabes. "No tenemos evidencias de que Gaddafi se encuentre en ningún lugar más que en Libia en estos momentos", dijo la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

Según indicó, tras conversaciones con las autoridades de Níger, Washington estima que en el convoy militar que llegó al país africano se "altos oficiales del régimen" libio, pero no su jefe. En todo caso el gobierno estadounidense instó "fuertemente" a las autoridades de Níger a "detener a aquellos miembros del régimen que puedan ser susceptibles de ser juzgados".

Previamente, el ministro del Interior de ese país, Abdu Labo, había admitido haber recibido a una docena de  personas cercanas al coronel por "razones humanitarias".

Las versiones también hablaban de un posible asilo de Gaddafi en Burkina Faso, pero dicho país negó que la comitiva se diriga hacia su territorio. De hecho, las autoridades locales excluyeron hoy la posibilidad de conceder asilo al fugitivo dictador.

El vocero de gobierno Alain  Edouard Traoré manifestó que su país no quiere "problemas", mucho  más porque ya desde hace tres años las relaciones entre Burkina  Faso y el coronel se deterioraron.

BANI WALID
Mientras, los rebeldes libios mantuvieron hoy el cerco a Bani Walid, considerada uno de los últimos bastiones del régimen, pese al anuncio de un acuerdo con los habitantes de la ciudad para que depongan las armas.

Una delegación de los rebeldes se reunió con un grupo de pobladores para coordinar la entrada de los insurgentes en la ciudad. "Preparamos nuestras armas y las llevamos con nosotros para intimidar a quien tenga planes de luchar, pero no tenemos intención de combatir", contó un rebelde tras el encuentro a la cadena árabe Al Jazeera.

Según los rebeldes, un 90% de los habitantes de Bani Walid apoya un final pacífico para el asedio a la ciudad. Los insurgentes están atrincherados en una posición clave en los alrededores de la localidad, ubicada unos 180 kilómetros al sureste de Trípoli.

Para la OTAN, en tanto, las fuerzas gaddafistas siguen activas en Bani Walid y otros lugares.

"Aunque muchas ciudades y pequeñas comunidades están seguras, las fuerzas pro-Gaddafi siguen estando en diferente medida en las áreas de Bani Walid, Sirte, el oasis de Al Jufrah y la región de Sebha", dijo el vocero militar de la alianza, Roland Lavoie, desde el cuartel general de las operaciones aliadas en Libia, ubicado en Nápoles.