El Arzobispado de Santiago informó hoy que tras una investigación por parte de la Iglesia, se consideró culpable al padre Héctor Valdés, de abusos a menores de edad.

En mayo de 2012 el Dicasterio para la Doctrina de la Fe encargó al Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati, instruir un proceso administrativo penal contra el sacerdote de la congregación de los Misioneros de San Francisco de Sales, acusado de abuso a menores de edad, cuya investigación previa había realizado la congregación sobre la base de antecedentes proporcionados por el Arzobispado de Santiago.

"Tras el proceso administrativo penal realizado, conforme a lo establecido en el Código Derecho Canónico y en las normas de la Santa Sede sobre los delitos más graves, el sacerdote Valdés ha sido declarado culpable del delito de abusos sexuales de menores de edad en contra de dos víctimas, y de abuso de ministerio", indicó la Iglesia mediante un comunicado.

De esta forma, con la autorización de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se condenó a Valdés a la pena perpetua de dimisión del estado clerical y de dimisión del Instituto religioso al que pertenece. En consecuencia, "queda removido de por vida del ejercicio del ministerio sacerdotal y de la vida religiosa".

El sacerdote puede interponer un recurso contra este decreto ante la Congregación para la Doctrina de la Fe en un plazo de 60 días hábiles desde la notificación, realizada el 24 de abril pasado.