El Campeonato Mundial de la Asociación Profesional y Amateur de Pinball (PAPA) es como la Copa Confederaciones que juega la Roja, pero para fanáticos de los flippers. Cada año, cientos de cracks de estas clásicas máquinas viajan a Estados Unidos para participar, y en su versión 2016 un canadiense de 28 años llamado Robert Gagno llegó sin problemas a la final y se enfrentó al estadounidense Zach Sharpe, número tres del mundo.

Kathy, la madre de Gagno, seguía el campeonato desde su casa en las afueras de Vancouver, mientras que Maurizio, su padre, observaba desde las graderías. Para la última batalla, Sharpe eligió un viejo flipper de Flash Gordon famoso por su dificultad, pero con su segunda bola, Gagno se coronó campeón. Mientras el ganador levantaba su trofeo, su padre estalló en llanto al ver a su hijo autista cumplir su sueño.

"Estaba tan emocionado, feliz y orgulloso de ganar ese torneo. Me encanta probarle a la gente que se equivoca sobre mí", dijo Robert hace un par de semanas a la BBC. Desde Canadá, su madre cuenta a Tendencias que hoy "persisten varios estereotipos, como que todas las personas con autismo son iguales, que no les gusta estar con gente o no tienen mucho interés en tener amigos. También se dice que no pueden ser independientes. A Robert le gustaría ser considerado como alguien que tiene muchos de los mismos intereses y sueños que la mayoría. Él quiere que la gente vea todo lo que puede hacer".

Mostrar la forma en que Robert lidia a diario con su autismo es el fin del documental Wizard Mode, el primero realizado por la plataforma de videos online Vimeo.com y que tras su estreno en 2016 se puede arrendar o comprar en línea a través del sitio. Su tráiler ya ha sido reproducido más de 2,6 millones de veces por usuarios de 127 países.

Los realizadores siguieron a Gagno durante un año y medio y cuentan cómo Robert fue diagnosticado con autismo cuando tenía tres años. Los doctores les dijeron a sus padres que él tal vez nunca hablaría, que no aprendería a leer e, incluso, que pensaran en darlo en adopción.

El niño mostró desde muy temprano fascinación por los carteles luminosos y los ventiladores. Le encantaban también los rompecabezas, podía pasar horas girando en un mismo lugar y si lo dejaban solo por un segundo salía corriendo: "Mi mamá me contó que a veces me dejaba encender y apagar una y otra vez los interruptores de la luz sólo para que me quedara quieto, pero tenía que vigilarme cuando estaba cerca de las alarmas de incendio", dijo Gagno a The Daily Beast.

Cuando tenía cinco años, su familia lo llevó a una hamburguesería en Vancouver y Robert vio por primera vez un flipper basado en la serie de ciencia ficción The Twilight Zone, uno de los más complejos y que de alguna manera el juego activó el cerebro de Gagno. Desde entonces no paró más, y a los nueve años los niños se agolpaban alrededor para verlo pasar toda la tarde con una sola moneda en un flipper que había en un local de patinaje.

Según Kathy Gagno, la interacción con otros jugadores contribuyó a mejorar su lenguaje y conversación, además de ayudarlo a aprender a esperar su turno y desarrollar su espíritu deportivo, lo que a su vez potenció su confianza y autoestima. A los 10 años, ella y Maurizio le regalaron su primera máquina llamada Whirlwind y hoy en el garaje de la casa hay una docena de flippers. "Él ha trabajado muy duro para llegar a este punto", dice la mamá de Robert.

El origen de Wizard Mode

Hoy el joven canadiense es el octavo mejor jugador del mundo y en la localidad donde vive muchas de las pantallas de los flippers muestran las iniciales REG (Robert Emilio Gagno) como señal de algún record que él rompió.

Nathan Drillot y Jeff Petry son los directores y productores de Wizard Mode y en 2012 se hicieron conocidos por un documental sobre el dúo musical Tegan and Sara. "Supimos de Robert por personas que compitieron con él en torneos de Vancouver. Nos decían que era imparable, que casi siempre ganaba los torneos, que sus iniciales aparecían en casi todas las máquinas de la ciudad y que tenía autismo", cuenta Drillot a Tendencias.

Fueron a su casa y hablaron con sus padres sobre su idea de hacer un documental con él. "En el garaje jugamos juntos con los flippers. Su agudo sentido del humor fue lo que más nos sorprendió", dice Drillot.

El título Wizard Mode se traduce como "Modo mago" y alude al mítico puntaje perfecto que se alcanza en un flipper tras conseguir todos los logros posibles. Según los expertos, el "wizard mode" del flipper del 2003 llamado The Simpsons Pinball Party es el más difícil de lograr y nadie lo había obtenido… hasta que llegó Robert.

El documental muestra que el padre del jugador compra una de esas máquinas y Robert juega con ella todos los días por seis meses hasta que consigue lo que parecía imposible. "Considerando que el autismo afecta a uno de cada 45 niños en Estados Unidos, creo que quedan muchas historias por contar. Nuestra gran esperanza es que la audiencia se cuestione sus ideas preconcebidas sobre la manera en que actúan las personas con esta condición", explica Drillot.

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Robert Gagno se titula campeón mundial de flippers.

Robert Gagno se titula campeón mundial de flippers.[/caption]

Kathy Gagno dice que frecuentemente otros padres con hijos autistas le preguntan si cree que los flippers son una buena terapia para ellos: "No a todos les gustan estas máquinas. Algunos no soportan los ruidos, las luces, los objetos que se muevan muy rápido o simplemente no les importan los flippers. El truco es identificar qué cosas sí les interesan a sus hijos y usarlas como trampolín para desarrollar habilidades sociales y amistades. Pueden ser los flippers, pero también los videojuegos, el animé, los cómics, la ciencia ficción o los dinosaurios. La idea es capitalizar esos intereses".

Tampoco hay que engañarse. El flipper le ha dado un sentido y le ha permitido desarrollarse a Robert, pero para él todavía hay muchas interacciones sociales que son un desafío: "Me cuesta entender cuándo hablar, cuándo no hacerlo o saber qué tipo de saludos darle a la gente", dijo a la BBC. Elegir las palabras correctas para cada situación es para él un desafío complicado, tal como muestran algunas escenas de Wizard Mode.

Drillot dice que es fácil romantizar a Robert y "pensar que es una especie de genio. Pero la realidad es que ha invertido una cantidad increíble de tiempo en los flippers, cada semana, cada año desde que era niño. Es bueno porque quiere, no porque tenga algún poder mágico".

El director agrega que hoy tanto él como Jeff Petry hablan casi a diario con Robert a través de los mensajes de Facebook: "Siempre será nuestro amigo y esperamos que siga teniendo éxito en los flippers y en su vida". Esa vida también incluye practicar gimnasia, jugar póker, ver hockey y encontrarse con algunos de sus fans, como el rockero Alice Cooper. Además, trabaja dos días a la semana en labores administrativas en un banco, va a clases de programación, sueña con tener su propia casa y, tal como comentó en su entrevista con la BBC, conseguir una novia: "o incluso casarme algún día".