Dos empleadas conversan en la ventana de una casona. De pronto la casona gira, revelando otros lugares de la escenografía de Coronación. Ahí se luce Bélgica Castro, de regreso en el papel de misiá Elisita, la abuela senil que interpretó hace más de 50 años en el Teatro Experimental. Ahora, la primera novela de José Donoso llega al GAM bajo la dirección de Alejandro Castillo y, de paso, vuelve a subir a su autor al escenario.

De vez en cuando, Donoso coquetea con el teatro y el cine. Por ejemplo, el año pasado, Cristóbal García Mauriz, un director debutante, montó en el Teatro Nacional Chileno una versión de El obsceno pájaro de la noche. Pero los hitos están más atrás. En la adaptación cinematográfica que Silvio Caiozzi hizo de Coronación (2000). En Alfredo Castro dirigiendo un año después de la muerte del escritor Casa de luna (1997), basada en El lugar sin límites. Y en los montajes que el Ictus estrenó en 1982 y 1990 con la colaboración del autor. ¿Por qué es necesario retroceder tanto?

"Creo que para entender lo que es Chile, las novelas de Donoso son muchas más importantes que los libros de historia que atormentan a los niños", dice Gustavo Meza, quien trabajó junto al escritor en Este domingo, el último montaje que hizo con el Ictus. Y quizá ahí, en el tono histórico, se encuentra el riesgo que lo aleja.

Alberto Fuguet fue uno de los integrantes de su taller y en Tránsitos, su nuevo libro, aborda el tema a partir de las adaptaciones de Caiozzi, "el cual quizás inconscientemente ha ayudado, junto con legiones de profesores bien intencionados, a transformar a Donoso en un autor 'de lectura obligatoria', latero, fome, gerontofílico y sin vida".

El Mineduc sugiere la lectura de las novelas El lugar sin límites y Los habitantes de una ruina inconclusa. Más allá de eso, del nuevo montaje de Coronación, ¿qué repercusión tiene Donoso hoy? ¿Qué ha quedado de esta gran figura de la narrativa local tras el peligro de la lectura obligatoria, del estereotipo de las casas grotescas de una burguesía decadente, y del morbo sobre su vida privada?

Según Alfaguara, el sello de Donoso, todos los años se reeditan El lugar sin límites, Casa de campo, El obsceno pájaro... y Este domingo. Además de esas lecturas, debería haber influencias literarias. ¿Dónde hallarlas? Para el académico Sebastián Schoennenbeck, Donoso no formó a sus talleristas a su imagen y semejanza, por lo que su influencia se manifiesta de otra forma. "Su obra supone una superación de estéticas tradicionales. En este sentido, su legado ha sido muy importante para voces actuales como, por ejemplo, Diamela Eltit", cuenta el profesor de la U. Católica, que participará en un coloquio sobre el tema (ver recuadro). Para el escritor Carlos Labbé, es "un autor de obra relevante, yo diría la bisagra entre todas esas estéticas literarias tantas veces opuestas", y menciona a Eltit, Lemebel, Zambra, Skármeta, Bolaño y a sí mismo como parte de los autores que de alguna forma son sus continuadores.

Otro factor aparece el 2010, cuando se publica Correr el tupido velo, el elogiado libro que Pilar Donoso, la hija del escritor, creó a partir de los diarios de su padre. Ahí expuso detalles de su vida, como su homosexualidad y problemas familiares. El libro reavivó el interés por Donoso. Para el crítico Juan Manuel Vial, el volumen de su hija representa la obra que sobrevivirá de Donoso. Mientras que para el crítico peruano Julio Ortega, no es justa la percepción actual de su obra. "Sus libros esperan esa lectura que lo redima de la épica chilena del chisme", dice.

Pero más allá del chisme, la irrupción de Roberto Bolaño y sus embates contra Donoso y la Nueva Narrativa Chilena afectaron su imagen. En su texto El misterio transparente, que Bolaño escribió para la Feria del Libro de 1999, se declara en desacuerdo con Donoso, tilda de "donositos" a sus seguidores, asegura que sólo había escrito "tres buenos libros" y que tiene "otros malos de salir corriendo". De hecho, Bolaño escribe Una novelita lumpen, cuyo título es una parodia a Tres novelitas burguesas, de Donoso. Entonces Bolaño aún no era el fenómeno de las letras que es hoy. El autor de Los detectives salvajes se ha instalado como la gran referencia de los nuevos narradores. Para el escritor Patricio Jara, "esas familias burguesas y esos personajes tan pollerudos de Donoso me son muy ajenos; Bolaño hace lo contrario: los suyos se lanzan al camino con lo puesto... y de sus familias, ni rastro". Mientras que para Schoennenbeck, "el asunto es más complejo, porque no hay un solo Donoso, sino varios, y el de la última etapa de producción podría guardar algunas similitudes con Bolaño". Por más que Donoso lleve la delantera en el cine y teatro locales, la discusión está abierta.