El 2 de agosto, la tranquilidad de Giorgio Jackson, diputado por Santiago de Revolución Democrática (RD) que repostula al cargo, sufrió un quiebre: el ex precandidato presidencial del Frente Amplio, Alberto Mayol, anunció que pelearía un escaño por su mismo distrito.

Pese a que ambos sabían que no amenazaba la reelección del parlamentario, la decisión del sociólogo desató la mayor crisis por la que ha pasado el bloque. Esto, tras la decisión de la mesa electoral de vetar a Mayol -que fue acusado de amedrentar a la candidata Natalia Castillo- y prohibirle cualquier postulación a un cargo público. Dos semanas después, la mesa nacional del conglomerado revirtió la situación, y el 21 de agosto Mayol fue inscrito por el Frente Amplio como candidato a diputado por esta zona.

Pese a que, tras las negociaciones, el académico quedó dentro de la lista en una posición desfavorable -en un cupo de Igualdad sin compañero de subpacto-, la imagen de Jackson sufrió un golpe al ser acusado por algunos sectores de ser el gestor de una operación política para bajar a Mayol. "Por supuesto que esto va a afectar mi votación. Muchas personas se van a quedar con la primera impresión y no vamos a alcanzar a llegar a todas ellas para explicarles con detalle nuestra versión", dijo Jackson en agosto a La Tercera.

Pese a que en 2013 el ex dirigente estudiantil salió electo con la primera mayoría (55.060, el 45,5% de los votos totales), el escenario hoy es diferente. En las elecciones anteriores Jackson fue apoyado por la Nueva Mayoría a través de la omisión de sus candidatos en el distrito donde competió como independiente.

Ahora, además de los adversarios oficialistas, Jackson se enfrentará dentro de su coalición con Mayol, que obtuvo 15.574 votos en el distrito 10 durante las primarias presidenciales, y con Francisco Figueroa, líder estudiantil y presidente de Izquierda Autónoma, que obtuvo 20.029 votos como candidato a diputado en 2013 por Providencia y Ñuñoa, comunas que hoy son parte del nuevo distrito 10 tras la reforma al sistema electoral binominal, en la que se fusionaron varias zonas electorales.

Pero la campaña ya inició y Jackson ha concentrado sus esfuerzos en volver a posicionarse en las comunas que representa. Durante el fin de semana inauguró el comando de RD en Santiago, y días después comenzó con la difusión de su franja por redes sociales. Su nueva sede de trabajo la comparte con Natalia Castillo, la candidata que enfrentó a Mayol y que Jackson busca arrastrar en un eventual doblaje, el que -según advierten desde el bloque- se complicaría cada vez más.

El siguiente análisis es compartido entre las coaliciones políticas: Jackson deberá mostrar su poder en el distrito con este incierto doblaje. Sin embargo, su competencia interna en el Frente Amplio -es decir, Mayol y Figueroa- facilitaría la elección de un segundo diputado del bloque, aunque no de RD.

El factor Mayol, en todo caso, comentan que no significaría un riesgo para la votación de Jackson, ni tampoco está en los pronósticos de las coaliciones que sea el sociólogo el que logre un eventual segundo cupo para el bloque.

El factor Larraín

En Chile Vamos se dio un episodio especial en el distrito: Evópoli inscribió en su segundo cupo al independiente Luis Larraín. El ex presidente de la Fundación Iguales no pudo postular por Ciudadanos, ya que el partido liderado por el ex ministro Andrés Velasco no logró conformarse legalmente en la Región Metropolitana.

"No volvería a votar por (Sebastián) Piñera, fue una desilusión para la derecha", dijo Larraín días antes de ser inscrito por el pacto de Chile Vamos. Por estos días, volvió a la polémica por ironizar en las redes sociales con una foto de Jaime Guzmán.

La UDI, de hecho, ha cuestionado directamente a Evópoli por presentar a un candidato que no esté haciendo campaña por su abanderado. Este es el único caso de un postulante al Parlamento que no está alineado con la campaña presidencial.

Desde la UDI, asimismo, reconocen que su figura ha "crispado" el ambiente de campaña en el distrito. Sin embargo, aseguran que la estrategia es no atribuirle importancia al tema en la opinión pública, evitando que Larraín aumente su nivel de conocimiento para no favorecer su campaña.

En todo caso, el líder de Evópoli, Felipe Kast, en una entrevista a este diario dijo que convencería a Larraín de votar por Piñera. Para esa colectividad, la apuesta en este distrito es grande: el compañero de lista de Larraín es el ex ministro Luciano Cruz-Coke. Por lo demás, es el actual distrito de Kast, por lo que también se mediría la fuerza de su figura.

En ese sentido, se ha instalado con fuerza la disputa por la primera mayoría del distrito. Dicen que el liderazgo de la actual diputada de RN Marcela Sabat se ve claro en terreno. Por lo mismo, su votación podría arrastrar al ex concejal de Lo Barnechea Sebastián Torrealba, quien, incluso, en los próximos días saldrá a terreno con el ex precandidato presidencial Manuel José Ossandón. Lo mismo podría ocurrir si Cruz-Coke obtiene una alta votación.

En paralelo, la figura del UDI Jorge Alessandri -hermano del alcalde de Santiago, Felipe Alessandri (RN)- también es parte de la historia que se construye en el distrito 10. En RN señalan que, pese a que su hermano UDI está en campaña, ha sido "generoso" con los demás aspirantes. Eso no ha quitado que todas las tardes, fuera de su horario laboral, el alcalde acompañe a terreno a su hermano, quien, como cábala, usa unas zapatillas Converse rojas que el alcalde también utilizaba en su campaña.

En la UDI, además, apuestan a que el ex dirigente estudiantil Julio Isamit le dispute terreno al Frente Amplio, discurso que también ha adquirido en su campaña el ex concejal Torrealba.

En el pacto "La fuerza de la mayoría", por su parte, correrían con ventaja los actuales diputados Ramón Farías (PPD) y Maya Fernández (PS). De la DC -que compite en un pacto distinto, junto al MAS y la IC- afirman que "es un escenario incierto", según admite el secretario nacional, Gonzalo Duarte. Sin embargo, dicen que tienen al menos tres candidatos con reales opciones: el diputado Claudio Arriagada, sumado al ex concejal Nicolás Muñoz -quien cuenta con el respaldo de Jorge Burgos, Mariana Aylwin y la ex alcaldesa Josefa Errázuriz-, y el ex ministro de Salud Pedro García.

El escenario es complejo para los postulantes, que totalizan 45, en un distrito que solo tiene ocho cupos disponibles para la Cámara.

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