Académica de la U. de Chile y proyecto pro Consumidor: "Es una involución en materia de protección de estos derechos"

Imagen Jimena Orrego

Para Jimea Orrego la indicación que prohíbe las ofertas asociadas a medios de pago exclusivos, "es un retroceso para los consumidores". Esto porque considera que afectará el consumo y también al mercado. Apunta también a "refundar orgánicamente" todas las modificaciones que se han hecho sobre la ley de protección a los consumidores, para sacar un nuevo cuerpo legal sin contradicciones.




Este jueves inicia su segundo trámite legislativo el proyecto de ley que busca establecer medidas para garantizar la protección de los consumidores; y con él, la polémica indicación que introdujo el diputado independiente Karim Bianchi, la cual prohibe que se puedan hacer descuentos exclusivos con determinado medio de pago. Es decir, con esto, todas las ofertas que haga una empresa podrían ser pagadas con cualquier instrumento financiero.

Ante este escenario, el timonel de Economía de ese momento, Juan Andrés Fontaine dijo en varias oportunidades que la indicación perjudicaría directamente a los consumidores, y de hecho, es una línea que mantiene su sucesor en esa cartera, Lucas Palacios, quien en esta segunda instancia legislativa, estaría por buscar que la indicación sea eliminada.

Con este telón de fondo y dada la eventual complejidad legislativa que pudiera enfrentar la iniciativa gubernamental por esta indicación, la académica de la Universidad de Chile y experta en protección al consumidor, Jimena Orrego, entró al debate para abordar los ejes centrales que debería contener este proyecto y las implicancias de esta indicación en el mercado si es que llegara a aprobarse.

¿Qué le parece el proyecto de ley de protección al consumidor impulsado por el gobierno?

-Cualquier proyecto que tienda a salvaguardar los derechos de los consumidores es relevante. Han existido muchos proyectos e iniciativas parlamentarias que han avanzado en esta dirección. Sin embargo, esta en particular no aparece como de lo más relevante.

Preocupa mucho a los que nos dedicamos al tema de protección de los derechos de los consumidores, la "elección" que el mensaje y las indicaciones pretenden por parte del consumidor. Esto, porque en las relaciones de consumo, el consumidor por definición, no está en condiciones de "elegir", lo que lo convierte precisamente en la parte débil del contrato. Por tanto, creo que esta iniciativa legislativa es una involución en materia de protección a los consumidores; eso puede verse, tanto en la garantía legal, como en el derecho a retracto. El consumidor siempre será incentivado a "elegir" por aquello que sea más favorable al proveedor y no por lo que realmente quiera.

En ese sentido, y partiendo de la base que para usted este proyecto es "una involución en materia de protección a los consumidores", ¿qué elementos deberían estar presentes en esta iniciativa?

-En términos generales, más que este proyecto, lo que se requiere con urgencia es refundir orgánicamente todas las modificaciones que históricamente se han introducido a la Ley de Protección al Consumidor. Todo esto para precisamente tener un cuerpo legal nuevo y sin contradicciones. Aunque lo más importante es otorgarles reconocimiento constitucional a estos derechos.

¿Cómo ve la discusión legislativa del proyecto?

-Bueno, recién ha empezado la discusión del proyecto en el Senado, y ya han sido convidados a ser oídos a muchos actores relevantes en temas de consumidores. La Comisión de Economía del Senado escucha a los técnicos expertos. Pero en líneas generales, yo creo que va a ser una discusión muy larga, como de hecho, lo han sido históricamente todas las que pretenden modificar la ley pro consumidor.

Dentro de este proyecto, hay una indicación que fue aprobada en la Cámara de Diputados y que apunta a prohibir que se hagan descuentos exclusivos con determinado medio de pago. ¿Cómo valora usted esa indicación?

-La indicación que apunta a prohibir los descuentos exclusivos con determinadas tarjetas de crédito, es un retroceso para los consumidores. Por varias razones: hoy tenemos en circulación más de 13 millones de tarjetas que no son bancarias, cuyos usuarios son consumidores que no tienen acceso a la banca, pero que tienen luego incorporado en sus presupuestos, los 6% de descuentos o los descuentos por días para productos específicos. Lo curioso e inentendible de la indicación es que solo se prohibe a tarjetas específicas, excluyendo toda tarjeta bancaria, provocándose el contrasentido de que los que ofrecen el descuento inhibirán las tarjetas asociadas a sus negocios, para que sea la banca la que los aproveche. Es decir, ¿quiénes serán beneficiados con los descuentos? Los consumidores con mayores ingresos.

Entonces, ¿cuál sería el impacto en el mercado, por ejemplo, en el retail?

-No conozco los números del retail, pero si va a afectar al mercado en su conjunto. Esto porque se terminará debilitando el grado de competencia.

El gobierno apunta a eliminar esa indicación, ¿cree usted que es correcto?

-Sí, creo correcta la eliminación de esta indicación. De otro modo se transformará en "estacionamientos 2", es decir, una idea que pareció buena para alguien que desconoce la ley del consumidor, termina siendo un desastre para los mismos a quienes pretendió favorecer. La indicación tiene visos de inconstitucionalidad y podría incluso terminar con los descuentos a los consumidores, lo que sería un problema tremendo, pues muchos obtienen las tarjetas solo por los descuentos.

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