ANFP revierte déficit y lanza plan para elevar rentabilidad y mejorar transparencia del fútbol

Tras la salida de Sergio Jadue en 2015, la nueva directiva se encontró con fuertes deudas. Lograron pagarlas en 2 años y ahora están enfocados en un plan estratégico para modernizar a la institución.


El escenario que recibió la directiva de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) en el 2016 fue con un déficit de $14.000 millones, pues no habían controles ni procesos, y los pagos adeudados eran cuantiosos, señalaron desde la institución.

Aldo Corradossi, director tesorero de la ANFP, explica que cuando llegaron “no había nada”: ni equipo de trabajo, fondos ni flujos, además de un gran déficit y el campeonato no podía iniciarse. “Todo era como una tormenta perfecta, era muy complejo, por lo que el 2016 fue un año más bien ejecutivo. Tuvimos que involucrarnos mucho como directorio, trabajamos directamente en la operación de la ANFP para sacar esto adelante y fuimos exitosos; siguió operando la institución, el campeonato y ganamos la Copa América Centenaria. Pero, todo con un fondo muy complejo operacionalmente”.

En 2017 la situación se comenzó a regularizar, según el director, por lo que pudieron elaborar su hoja de ruta para avanzar e implementar un proyecto con una visión a diez años del fútbol chileno.

En ese año, hubo un aumento de 86,6% de las ganancias de la ANFP, lo que respondió al alza de 16,8% en los ingresos, que llegaron a $37.244 millones, que mejoraron la licitación de los derechos gestionados por la institución. También influyó en las mayores utilidades la caída de 7,1% de los costos, que alcanzaron los $21.661 millones.

Las utilidades del 2016 y 2017 contrastan con las pérdidas por $24.182 millones de 2015, correspondientes a la administración de Sergio Jadue. Entre los eventos importantes que ocurrieron en 2017 destacaron el cambio a un sistema de campeonato largo, nuevas contrataciones para el equipo de trabajo y el cierre del acuerdo entre la ANFP y Chilevisión por los derechos de televisión y comercialización de la selección. El contrato alcanzó los 2.930.000 UF (unos US$122,3 millones al tipo de cambio actual), monto que supera en más de un 30% a la negociación anterior.

Con todo lo anterior, lograron tener utilidades que bordearon los $7.500 millones, que se destinaron a pagar deudas.

Para el 2018, ya hay más recursos y se “pusieron al día con todas las deudas. En diciembre vamos a entregar una ANFP que va a estar sanada financieramente, incluso con superávit”, recalca Corradossi.

Hace unos meses, la institución inauguró el programa “Crece”, que tiene como objetivo darle fondos a los clubes para el desarrollo del fútbol. En este, los equipos -de Primera A y Primera B- postulan para recibir un fondo de $120 millones que pueden ser invertidos en: canchas, camarines, gimnasios, graderías y todo lo relacionado al fútbol joven. Para que puedan recibir ese dinero, deben pasar por una serie de procesos formales, para luego aprobarse.

Otro de los puntos del plan estratégico son las nuevas contrataciones de ejecutivos en puestos clave. “Hemos traído varias figuras emblemáticas”, dice el director tesorero. Entre estos, un contralor, figura que nunca había estado en la ANFP y su labor es controlar la buena gestión internamente. Otro que se incorporó fue un oficial de cumplimiento, que tiene el rol de disminuir los riesgos que están presentes en la empresa. Por último, contrataron a un gerente de liga, que tiene como objetivo hacer que los campeonatos sean más atractivos y entretenidos.

Objetivos

Hacia el futuro, la administración se planteó tres grandes objetivos. En primer lugar, una liga protagonista en Sudamérica. En segundo lugar, selecciones con resultados sostenibles, donde Corradossi señala que hay que compararse con países que tengan un PIB parecido al chileno y no con

Alemania. Ante esto, es que se puede ir renovando la capacidad de tener torneos atractivos y buenos jugadores, agrega.

Por último, establecer una ANFP sólida organizacionalmente. Esto está relacionado con la inversión. En los últimos ocho años, Chile ha tenido ocho tipo de campeonatos -con ascenso, sin ascenso, campeonato largo, campeonato corto, con 18 clubes, con 20 clubes-, por lo que la directiva definió que por lo menos en cinco años tengan un mismo tipo de campeonato, lo que favorecerá una mejor ejecución.

“Estamos tratando de desarrollar valor, por lo que vamos a poner en el centro de nuestra gestión comercial al consumidor. Queremos simplificar el proceso de asistencia y que la experiencia y espectáculo sean mejor para que vaya más gente al fútbol. Queremos formar un vínculo , poder comunicarnos mejor con ellos -espectadores- y entregarles beneficios”, recalca Corradossi.

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